Todos sabemos que un día en la Tierra dura 24 horas, y que un año tiene 365 días (o 366 si es bisiesto). Pero hay que tener en cuenta que es una medida muy relativa. La duración del día es el resultado del tiempo que tarda nuestro planeta en girar alrededor de su eje, y la duración del año es debido a la distancia que nos separa del Sol y el tiempo que se tarda en completar una órbita a su alrededor….

Un día en los planetas interiores

El Sol visto desde Mercurio. Crédito: Walter Myers
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El Sol visto desde Mercurio.
Crédito: Walter Myers

Si nos vamos al planeta más cercano al Sol, nos encontraremos a una distancia de entre 46 millones de kilómetros (en su perihelio) y casi 70 millones de kilómetros (en su afelio). Mercurio tarda algo más de 58,5 días en completar una vuelta sobre sí mismo (es lo que llamamos el período de rotación sidérea), así que un único día en Mercurio dura 58,5 días terrestres. Por otra parte, sólo necesita 88 días para completar su órbita alrededor del Sol. Así que, si usásemos los mismos parámetros que usamos en la Tierra, tendríamos como resultado que un año dura un poco más de un día y medio.

En Venus, a una distancia de entre 107 y 109 millones de kilómetros del Sol, nos encontramos un día todavía más largo. Venus es el planeta con el movimiento más lento de todos los que conocemos en el Sistema Solar. De hecho, no está achatado en los polos, como le pasa al resto, por que su velocidad de rotación es muy baja. Rota a sólo 6,5 km/h (en comparación a los 1.670 km/h de la Tierra) y eso hace que su período de rotación sidérea sea de 243 días. Así que, allí, experimentarías un día increíblemente largo en el que el Sol, además, sale por el oeste y se pone por el este porque el planeta tiene una órbita retrógrada. Lo más desesperante de todo esto es que Venus tarda 224 días en completar su órbita alrededor del Sol, así que un año en su superficie es más corto que un día…

Una puesta de sol en Marte, en el cráter Gale. Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS
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Una puesta de sol en Marte, en el cráter Gale.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS

En el caso de la Tierra, vale la pena recordar, como lo hice en el artículo sobre los movimientos de nuestro planeta, que en realidad el día sidéreo no dura 24 horas, si no 23 horas, 56 minutos y cuatro segundos. Además, por la inclinación del eje, los días en los polos pueden ser mucho más largos dependiendo de la época del año en la que estemos, llegando a tener seis meses de duración cada uno.

Por su parte, Marte tiene un día muy similar al nuestro. Su periodo de rotación sidéreo es de 24 horas, 37 minutos y 222 segundos. Así que su día dura apenas media hora más que el nuestro. De hecho, es un aspecto positivo para los futuros exploradores que pongan el pie en el planeta rojo, porque se podrán adaptar con facilidad y no notar un cambio brusco en la duración del día. Además, como tiene el eje inclinado en una cantidad similar (25º en comparación a los 23,5º de la Tierra) tiene temporadas muy similares a las de nuestro planeta, con la salvedad de que duran el doble porque su órbita alrededor del Sol es más larga. En concreto, Marte completa una vuelta alrededor del Sol cada 686 días terrestres. Como el día es algo más largo en Marte, la duración del año marciano sería de 668 días.

Un día en los planetas exteriores

Concepto artístico de una columna de agua en Europa, con Júpiter y el Sol en el cielo. Crédito: NASA/ESA/K. Retherford/SWRI
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Concepto artístico de una columna de agua en Europa, con Júpiter y el Sol en el cielo.
Crédito: NASA/ESA/K. Retherford/SWRI

Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar, y parecería lógico pensar que un día allí sería muy, muy largo. Sin embargo, pasa lo contrario. Un día en Júpiter sólo dura 9 horas y 55 minutos, es decir, no llega a la mitad de lo que dura un día en nuestro planeta. Júpiter es muy grande, porque tiene un diámetro de 140.000 kilómetros, pero también rota sobre sí mismo a la friolera de 45.300 kilómetros por hora (y esa velocidad de rotación hace que en su atmósfera haya tormentas muy violentas). El gigante del Sistema Solar tarda casi 12 años (11 años y 315 días, para ser más exactos) en completar una vuelta alrededor del Sol. Si tomamos como referencia la duración del día y el año en Júpiter, nos encontramos con que un año tendría 10.476 días.

En el caso de Saturno nos encontramos con algo parecido. Es un planeta gigantesco (tiene un diámetro de 116.000 kilómetros) pero también tiene una velocidad de rotación muy elevada, de 35.500 kilómetros por hora (que, del mismo modo, es responsable de crear tormentas muy violentas en su atmósfera). Así que completa una vuelta sobre sí mismo en sólo 10 horas y 33 minutos. Ligeramente más largo que un día en Júpiter, pero prácticamente igual de rápido. Por su distancia al Sol, Saturno necesita 29,5 años para completar una vuelta alrededor del Sol. Así que, usando la duración del día en Saturno, nos saldría como resultado que un año en el planeta más espectacular del Sistema Solar tendría una duración de 24.491 días.

Con Urano las cosas son un poco más complicadas de medir. Su eje de rotación está inclinado casi por completo respecto al Sol, de tal modo que uno de sus polos siempre está apuntando a la estrella. Aun así, el período de rotación sidéreo es de 17 horas y 14 minutos, sensiblemente más largo que el de Júpiter y Saturno. Si entendemos un día como el lapso de tiempo desde que el Sol sale hasta que se pone, nos encontramos con que un día en Urano duraría 84 años, que es el tiempo que tarda en completar su órbita. Cada 42 años (cuando ha completado la mitad de su órbita), el polo que está orientado hacia el Sol cambia, y pasa a estar 42 años expuesto al Sol, o en oscuridad continua.

Si nos dejamos guiar por la medición técnica de 17 horas y 14 minutos, podríamos decir que un año en Urano tendría una duración de 43.284 días, pero claro, en ellos no siempre se pondría y saldría el Sol…

Simulación de cómo se vería Neptuno desde Tritón. Crédito: The Singing Badger/Wikipedia
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Simulación de cómo se vería Neptuno desde Tritón.
Crédito: The Singing Badger/Wikipedia

Por último nos queda Neptuno. El planeta más alejado del Sol tarda 16 horas y 6 minutos en dar una vuelta sobre sí mismo, pero es el planeta gigante que tiene el mayor diferencial de velocidad de rotación entre su zona ecuatorial (que tarda unas 18 horas en rotar sobre sí misma) y su zona polar (que tarda sólo 12). Como los planetas gigantes no son sólidos, sus atmósferas tienen diferentes velocidades de rotación según qué zona del planeta estemos midiendo. En el resto las diferencias, aunque notables, no son tan grandes.

En cualquier caso, el planeta tiene el eje inclinado 28,32º (muy similar a la Tierra y Marte), por lo que también experimenta sus propias estaciones, que duran unos 40 años. Neptuno tarda 165 años en completar una órbita alrededor del Sol, por lo que un año en el planeta tendría 90.337 días.

Por último, aunque ya no lo consideramos un planeta, quiero hacer una mención de honor a Plutón, que hemos visitado recientemente con la sonda New Horizons. Plutón tarda 6 días y 9 horas en dar una vuelta sobre sí mismo. Es una velocidad de rotación bastante lenta si tenemos en cuenta que tiene un diámetro de sólo 2.374 kilómetros. A eso le tenemos que sumar que tarda 248 años en completar una órbita alrededor del Sol. Con esos datos, tenemos que un año en el planeta enano más conocido tendría algo más de 591 días de duración…

El tiempo es relativo

Concepto artístico del Sol, y Caronte, vistos desde Plutón. Crédito: ESO/L. Calçada
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Concepto artístico del Sol, y Caronte, vistos desde Plutón.
Crédito: ESO/L. Calçada

Este pequeño repaso sirve para recordar que, en última instancia, qué entendemos por un día, o por una hora (o por un mes, para el caso) es algo que depende completamente de nuestro marco de referencia (algo de lo que ya habló Einstein en su famosa teoría de la relatividad). Si nuestra civilización hubiese aparecido en Marte, por poner un ejemplo, nuestra medición del tiempo sería muy diferente a la que tendríamos aquí, y lo mismo pasaría si fuésemos originarios de Venus.

De hecho, podemos extender esa misma comparación a todo el universo. Si un día nos tropezamos con alguna civilización extraterrestre, seguramente descubriremos que tienen una forma muy distinta de medir el paso del tiempo. Quizá ni siquiera lo dividan en fragmentos tan pequeños como hacemos nosotros (llegando hasta los segundos) o quizá lo hagan de una manera todavía más minuciosa, y tomando como parámetro de medición, por ejemplo, cada cuanto tiempo ven un eclipse en la superficie de su planeta (sólo por poner un ejemplo)…