Esta semana, en Crónicas bajo la bóveda celeste 1×20, hablamos de la llegada de los grandes observatorios a la astronomía. En YouTube, además, repasamos lo más destacado del lanzamiento de prueba de Starship. Un paso más para que SpaceX logre poner su nuevo cohete en funcionamiento a nivel comercial.
Crónicas bajo la bóveda celeste 1×20: La llegada de los grandes observatorios
Dentro de la recta final del siglo XIX y principios del siglo XX, nos encontramos con muchas cosas que fueron muy destacables. Entre ellas, destaca la llegada de los grandes observatorios, con instalaciones como el Observatorio del Monte Wilson, en Pasadena (California). Fue uno de los primeros ejemplos de cómo la astronomía se estaba transformando y creciendo. Los observatorios necesitaban mucha más implicación que la que había hecho falta antes. No solo hacían falta astrónomos, también ingenieros, constructores y apoyo de las instituciones.

Fueron las primeras señales de la evolución que llegaría en las décadas posteriores y que nos llevaría hasta el presente. Los grandes observatorios se han convertido en una de las mejores herramientas de la astronomía moderna para responder a las grandes preguntas sobre el universo. Por otro lado, durante aquel mismo período, también nos encontramos con una enorme cantidad de expediciones para observar eclipses solares totales. Todavía era una de las pocas formas de poder estudiar la corona del Sol.
Aunque no pasó mucho tiempo hasta que se aprendiese a estudiarla sin necesitar esos eclipses, muchas de esas expediciones dependían, precisamente, de los observatorios. En muchas ocasiones, se encargaban de organizarlas. De aquellos eclipses nos han quedado algunas de las fotografías más antiguas que han sobrevivido hasta nuestros días. De esto, y mucho más, hablamos en Crónicas bajo la bóveda celeste 1×20, que puedes escuchar en la aplicación de iVoox en iOS y Android; en la web, en este enlace, o aquí mismo, si lo prefieres:
YouTube: Starship vuela por primera vez en 2026
En YouTube, además, hablamos del 12º lanzamiento de prueba de Starship. Es el primero de la tercera versión de la nueva nave de SpaceX y venía cargada de novedades. Había multitud de cambios tanto en Super Heavy, la primera fase, como en Starship, la nave propiamente dicha. La plataforma de lanzamiento también incorporaba multitud de novedades. Por ello, no fue sorprendente que el primer intento, en la jornada del jueves, se pospusiese tras diferentes imprevistos. El segundo intento, que tuvo lugar el viernes, se llevó a cabo sin grandes problemas.

Hubo contratiempos en forma de problemas puntuales en el cohete. Por ejemplo, en el caso de Super Heavy, uno de los motores se apagó al poco de ascender. La separación con Starship funcionó bien, pero después la primera fase no logró reactivar todos sus motores para realizar la maniobra de retorno. En su lugar, solo pudo encender cinco motores durante unos pocos segundos. Por ello, terminó estrellándose en el golfo de México. Aunque estaba previsto que cayese sobre el agua en esa región, lo hizo a una velocidad muy elevada.
En el caso de Starship, también hubo un problema con uno de sus motores. Tras el encendido, uno de los motores se apagó y no volvió a funcionar. Esto llevó a la compañía a decidir saltarse el encendido de un motor en el espacio, pero sí llevó a cabo el despliegue de los simuladores de Starlink. La reentrada, por su parte, se desarrolló con muy buenas sensaciones, dando la imagen, al menos en apariencia, de que Starship se había comportado perfectamente. Puedes ver el vídeo en el canal de YouTube, en este enlace, o al principio del artículo.