Seguramente en estos momentos se antoja casi imposible imaginar que un astronauta pudiese cometer algún acto delictivo contra sus compañeros. Es personal altamente cualificado y cuidadosamente seleccionado, pero… ¿qué leyes deberíamos aplicar para los crímenes que se cometan en el espacio?

El riesgo del turismo espacial

Concepto artístico de una colonia del proyecto Mars One en Marte.  Crédito: Mars One/Bryan Versteeg
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Concepto artístico de una colonia del proyecto Mars One en Marte.
Crédito: Mars One/Bryan Versteeg

Mientras el espacio siga estando limitado a los astronautas, la verdad es que parece poco probable que vayamos a tener que preocuparnos por posibles delitos cometidos en el espacio. Sin embargo, esta situación va a cambiar a medida que comience a crecer el turismo espacial y las personas que salgan de la atmósfera de nuestro planeta no se vean sujetas a controles y selección de personal tan estrictos como los que se usan en el sector.

Lo que quizá no sepas es que existe un tratado de las Naciones Unidas para la exploración espacial, llamado Tratado sobre el espacio ultraterrestre, que fue presentado en 1967 (y, de hecho, entró en vigor en octubre de aquel mismo año), y que ha sido firmado por más de 100 países, incluyendo España. Algunos de sus principios incluyen la prohibición de las armas nucleares, impedir que las naciones reclamen  soberanía del espacio y hace responsable a las naciones de los daños que sus objetos espaciales (y ciudadanos) puedan causar.

En este caso no entra en consideración la criminalidad, pero es algo que se ha explorado en el pasado. En 1991 se presentó un borrador de una convención sobre el vuelo espacial tripulado, en el que se establecía una cadena de mando por la que el comandante de la nave es el responsable de su tripulación; a su vez, todos los miembros de la tripulación deben responder ante el director de operaciones de vuelo espacial.

Mirando hacia las leyes de la aviación

La Estación Espacial Internacional, fotografiada el 23 de mayo de 2010 desde el Space Shuttle Atlantis.
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La Estación Espacial Internacional, fotografiada el 23 de mayo de 2010 desde el Space Shuttle Atlantis.

Las leyes espaciales suelen fijarse en las de la aviación en busca de orientación. La convención de Tokio de 1963, por ejemplo, permite que el piloto de un avión sea capaz de actuar contra los pasajeros que estén siendo molestos. En el caso del espacio puede que no sea tan sencillo, porque las leyes de la aviación se apoyan en otros trabajos. En el espacio, sin embargo, no existe soberanía sobre el territorio y las leyes de la aviación fueron creadas pensando en la aviación civil.

Quizá la Estación Espacial Internacional sea un buen lugar en el que fijarse. Hay un acuerdo intergubernamental que define algunos aspectos. Por ejemplo, los firmantes tienen jurisdicción criminal sobre sus ciudadanos presentes en la estación. Dicho de otra manera, si un español cometiese un crimen contra un japonés en un módulo ruso, sería un caso tratado por las leyes españolas.

También hay otras consideraciones, tales como dar al comandante de la Estación Espacial Internacional (siempre hay uno en cada equipo que la visita) la responsabilidad definitiva sobre la tripulación de la nave, describiendo la cadena de mando, cómo funcionan los procedimientos entre espacio y superficie, y los procedimientos disciplinarios a seguir y aplicar. Podría ser, cuando comience a establecerse el turismo espacial, una buena base a partir de la que desarrollar un acuerdo para regular el turismo espacial, y que podría contener procedimientos similares para el piloto de la nave.

Viajes de corta y larga duración

Concepto artístico de una colonia espacial toroidal, con capacidad para 10.000 personas. Crédito: NASA Ames Research Center
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Concepto artístico de una colonia espacial toroidal, con capacidad para 10.000 personas.
Crédito: NASA Ames Research Center

Del mismo modo, será necesario examinar qué hacer cuando los vuelos pasen de ser pequeños paseos por encima de la atmósfera del planeta, a convertirse en estancias mucho más prolongadas en estaciones espaciales (y en un futuro lejano, en colonias espaciales), en donde podría ser necesario disponer de algún tipo de celda, ya sea temporal o permanente, donde poder mantener a aquellos individuos que deban ser recluidos.

Para las misiones que tengan lugar más allá de la Tierra también será necesario entrar en muchas otras consideraciones (¿qué sucede si se comete un crimen en Marte, por ejemplo?). Por suerte, los primeros viajeros a destinos distantes serán astronautas o, en caso de estar formados por personas de otras profesiones, serán seleccionados a través de procesos igual de estrictos que los que se emplean en la actualidad en la Estación Espacial Internacional.

Referencias: Space