Seamos sinceros, dentro de los planetas del Sistema Solar, todos sabemos que las joyas de la corona son Júpiter, Saturno y la Tierra. De los planetas más alejados no solemos oír gran cosa, y en el caso de Urano no es diferente. Sin embargo, este gigante helado es bastante intrigante…

Las curiosidades del planeta

Urano en el espectro visible, tal y como fue fotografiado por la sonda Voyager 2
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Urano en el espectro visible, tal y como fue fotografiado por la sonda Voyager 2

A pesar de ser el séptimo planeta desde el Sol, y orbitar a una distancia de 2.800 millones de kilómetros, mucho más cerca que Neptuno (que se encuentra a 4.500 millónes de kilómetros), Urano es el planeta más frío, emitiendo mucho menos calor del que absorbe. El resto de planetas gigantes tienen núcleos tremendamente calientes y emiten radiación en el espectro infrarrojo, pero algo provocó que Urano no lo haga. La temperatura de su capa de nubes puede llegar a descender a los -224ºC.

Además, mientras todos los planetas del Sistema Solar tiene un eje inclinado ligeramente en relación al del Sol (por ejemplo el de la Tierra está inclinado 23º respecto al plano del Sol), el de Urano es de 99 grados. Dicho de otro modo, el planeta rota horizontalmente (como un balón rodando sobre la superficie). Es posible que esto se deba a alguna colisión en el pasado con un planeta de un tamaño similar al de la Tierra, que debió alterar  su rotación.

En esta imagen del Hubble, se puede apreciar mejor la atmósfera del gigante helado.
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En esta imagen del Hubble (tomada en infrarrojo y con el color falseado), se puede apreciar mejor la atmósfera del gigante helado.

Esta alteración además produce un fenómeno bastante curioso. Mientras que el período de rotación es de tan sólo 17 horas, el día tal y como lo conocemos (desde que el Sol sale por el horizonte hasta que se pone), en cualquiera de sus polos, dura 42 años, la mitad de su período orbital. Es decir, si estuvieras en el polo norte de Urano, verías alzarse el Sol, permanecer en el cielo dando vueltas durante 42 años, y después se pondría, dando lugar a 42 años de oscuridad.

Ya sabrás que Saturno es el planeta menos denso; de hecho, si pudieras encontrar una piscina lo suficientemente grande, flotaría en el agua. Urano ocupa el segundo lugar. Su densidad es ligeramente superior a la del agua, y por tanto el planeta se sumergiría en esa misma piscina. Esa baja densidad provoca que, a pesar de que es 14,5 veces más masivo que la Tierra, su fuerza de la gravedad sea sólo un 89% de la de nuestro planeta.

En esta imagen puedes observar una aurora en el ecuador de Urano y parte de sus anillos.
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En esta imagen puedes observar una aurora en el ecuador de Urano y parte de sus anillos.

A pesar de estar muy lejos de nuestro planeta, Urano es visible a simple vista bajo las condiciones adecuadas. Tiene una magnitud de 5.3 (que está dentro del límite que podemos ver, por poco) y en un cielo excepcionalmente negro, si sabes dónde buscarlo, puedes verlo. Con unos prismáticos puede que llegues a verlo incluso en cielos algo más iluminados. Y, a pesar de todo esto, no fue descubierto hasta que se inventó el primer telescopio (e inicialmente fue tomado por una estrella).

Las lunas y los anillos de Urano

Urano tiene la nada despreciable cifra de 27 lunas (sólo le superan Saturno con 61, y Júpiter con 63), y todas ellas con nombres de personajes de Shakespeare y Alexander Pope. De ellas, 13 son satélites interiores (es decir, se encuentran muy cerca de Urano, y generalmente tienen una órbita inferior a un día y una forma irregular), 5 son lunas grandes, de las cuales Titania es la mayor y Miranda la más pequeña (y una de las más pequeñas en el Sistema Solar que además mantiene su forma esférica) y las restantes 9 son lunas irregulares.

Todos los satélites interiores se encuentran más cerca de Urano que Miranda y algunas de ellas, como Cordelia y Ofelia son responsables de que los anillos del planeta se mantengan estables (es decir, se trata de lunas pastoras, como en el caso de Saturno). Sin embargo, las simulaciones demuestran que se trata de un sistema muy inestable, porque las lunas se perturban entre sí constantemente, y los astrónomos creen que es muy probable que, en los próximos 100 millones de años, Desdémona choque contra Crésida o Julieta.

En esta imagen de la Voyager 2 se pueden ver los anillos internos
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En esta imagen de la Voyager 2 se pueden ver los anillos internos

Hablando de anillos, Urano tiene 13. No son tan espectaculares como los de Saturno (ni tan grandes) porque en vez de ser brillantes son oscuros, y la mayoría sólo tienen unos pocos kilómetros de ancho. Además, se cree que es un sistema de anillos muy joven (con unos 600 millones de años de vida), que probablemente se formaron tras las colisiones de varias lunas que debían existir alrededor del planeta. Tras esas colisiones, los satélites se desintegraron en muchas partículas, que sobrevivieron como pequeños (por estrechos) y densos anillos confinados a regiones muy particulares donde tenían la máxima estabilidad.

Sólo lo hemos visitado en una ocasión

Con sólo 470 km de diámetro, Miranda es la segunda luna más pequeña del Sistema Solar que mantiene su forma esférica. Sólo le supera Mimas.
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Con sólo 470 km de diámetro, Miranda es la segunda luna más pequeña del Sistema Solar que mantiene su forma esférica. Sólo le supera Mimas.

La única nave que se ha acercado a Urano ha sido la sonda Voyager 2 (en enero de 1986), que pasó a 81.000 kilómetros de distancia de la superficie del planeta. Aprovechamos esa visita para realizar miles de fotografrías de Urano y sus satélites, y después continuó su viaje a su siguiente destino: Neptuno. A día de hoy, ninguna otra nave lo ha visitado, ni hay planes de enviar ninguna en el futuro cercano…

Referencias: NASA y Wikipedia