El mito de Nibiru, el planeta X

Nibiru (también llamado Planeta X) es un cuerpo celeste ficticio. Algunos teóricos de la conspiración, así como agoreros y catastrofistas, gustan de recurrir a él cuando quieren llamar la atención o asustar a la gente sobre el posible futuro cercano de la Tierra. Pero… ¿de dónde sale este mito? ¿Podría existir un planeta como Nibiru?

¿De dónde surge la idea de Nibiru?

Zecharia Sitchin

Zecharia Sitchin

Mientras los planetas reales nacen de las gigantescas nubes de gas que rodean a sus estrellas, Nibiru parece ser el producto de la mente de Zecharia Sitchin, que lo introdujo al mundo en su libro El 12º planeta allá por 1976. Sitchin jura haber traducido varias tabletas cuneiformes en las que, supuestamente, habría descubierto que nuestros ancestros conocían un planeta al que llamaban Nibiru, que tenía un período orbital de 3.600 años.

Si alguna vez te has dejado llevar por los misterios sobre viejas civilizaciones, precursores de los humanos, y similares, es posible que hayas oído hablar de los Anunnaki. La historia, en teoría, diría que los Anunnaki llegaron a la Tierra hace 450.000 años para hacerse con el oro de la superficie del planeta. Poco después de llegar al planeta, los Anunnaki crearon a los Homo Sapiens para que les sirviesen como esclavos. ¿Cómo los crearon? Por medio del uso de monos y la ingeniería genética.

Según las profecías, el Planeta X iba a chocar contra la Tierra en Mayo de 2003. Cuando aquello no sucedió, Nancy Lieder (una mujer que asegura haber sido contactada por extraterrestres y que tiene la capacidad de recibir mensajes de una civilización extraterrestre que vive en el sistema estelar Zeta Reticuli), lo trasladó a… 2012 (¡oh, sorpresa!).

Si el Planeta X existiese, deberíamos verlo

Según los conspiranoicos, Nibiru sería igual de grande que los planetas más grandes del Sistema Solar. Si fuese así, no tendríamos problema en detectarlo. Crédito: totuga767

Según los conspiranoicos, Nibiru sería igual de grande que los planetas más grandes del Sistema Solar. Si fuese así, no tendríamos problema en detectarlo.
Crédito: tortuga767

Pero dejando al lado las profecías y las leyendas urbanas basadas en cero soporte científico, lo cierto es que si hubiese un planeta así, deberíamos poder observarlo con las herramientas actuales. Incluso si fuese a colisionar con la Tierra dentro de 900 años, deberíamos poder verlo. No en vano, los astrónomos han sido capaces de descubrir una gran cantidad de objetos transneptunianos, del que podemos destacar a Sedna: un planeta enano (tiene unos 1.000 kilómetros de diámetro) que tiene un período orbital de 11.400 años.

En teoría, Nibiru tendría un período orbital de 3.600 años. Supongamos que fuese así. Como sabemos cuál es el período orbital, podemos utilizar la tercera ley del movimiento de planetas de Kepler para calcular que el eje semimayor tendría 235 unidades astronómicas (UA) es decir, 235 veces la distancia de la Tierra al Sol (el eje semimayor, por si no lo recuerdas, es la mitad de la longitud del eje mayor, que, a su vez, es la línea imaginaria más larga que atraviesa el foco de una elipse). Con este dato, podemos deducir el resto.

Órbita de Sedna (este sí existe) en comparación al resto de planetas del Sistema Solar.

Órbita de Sedna (este sí existe) en comparación al resto de planetas del Sistema Solar.

Si el eje semimayor es 235 UA, el mayor es el doble, 470. Sabemos que la órbita de Nibiru no puede ser un círculo perfecto, porque de ser así, estaría siempre a la misma distancia del Sol y nunca se acercaría al sistema solar interior. Si supusiésemos que Nibiru se acerca a una UA del Sol, el extremo opuesto de su órbita tiene que estar a 469 UA del Sol. Es decir, su órbita sería una elipse muy achatada. Tanto, que parecería más bien la forma de un palillo que el de una elipse.

Una órbita con un grado de excentricidad tan alto sería muy inestable (ya que estaría viéndose afectada constantemente por las interacciones con la gravedad del resto de planetas al acercarse). Como tenemos el eje semimayor, podemos calcular la velocidad orbital de Nibiru a cualquier distancia del Sol. A la distancia de la Tierra, Nibiru estaría viajando a casi 42,1 km/s (la Tierra viaja a 30 km/s). Curiosamente, esa velocidad (42,1 km/s) es la velocidad de escape de nuestro Sistema Solar a la distancia entre la Tierra y el Sol (esa velocidad baja con la distancia, así, para escapar de la influencia del Sol desde la distancia de Neptuno, por ejemplo, bastaría con viajar a 7,7 km/s).

Esto quiere decir que Nibiru, si es que existiese, estaría viajando prácticamente a la velocidad de escape de nuestro sistema solar, por lo que cualquier perturbación por parte de cualquier otro objeto del Sistema Solar desestabilizaría su órbita y, con toda probabilidad, lo expulsaría del Sistema Solar.

Las colisiones entre planetas no son imposibles

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Tritón, satélite de Neptuno

A medida que un sistema solar evoluciona, las colisiones entre planetas son cada vez más y más improbables. En las etapas iniciales suceden con mucha frecuencia, y de hecho, se cree que pudo ser una colisión entre la Tierra y un planeta llamado Tea, con un tamaño similar al de Marte, el que dio lugar a la creación de la Luna. Del mismo modo, en las etapas finales de un sistema solar también puede haber colisiones (como por ejemplo, de los planetas interiores contra el Sol cuando se expanda a gigante roja), así como de satélites que orbiten demasiado cerca de sus planetas, como en el caso de Tritón.

En cualquier caso. Nibiru no existe. No hay ningún planeta X que venga rumbo a la Tierra, en el que hayan vivido los Anunnaki y que además, nadie conozca excepto unos pocos iluminados. Es algo de lo que no hay que preocuparse, y una noción completamente absurda, teniendo en cuenta que hemos sido capaces de detectar planetas del tamaño de la Tierra en estrellas a años luz de distancia. ¿Cómo no seríamos capaces de detectar un planeta que, por mera equivalencia, estaría en nuestro patio?

Con toda esta información, quizá te apetezca reírte un rato y leer sobre las ridiculeces que puedes encontrar en la red respecto a este tema. Basta con que busques en Google “Nibiru 2015″.

ACTUALIZACIÓN: Aunque seguramente ya esté claro, vale la pena recordar que Nibiru no tiene nada que ver, en ningún caso, con la posible existencia del Planeta Nueve en las afueras del Sistema Solar.

Referencia: Earth Sky

Alex Riveiro

Amante de la astronomía. Hablo de todo lo relacionado con el universo y sus conceptos de una manera amena y sencilla. Desde los púlsares hasta la historia de la astronomía en Al-Andalus.

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4 Responses

  1. Aborash dice:

    Es curioso que en el gráfico pongan los “12 planetas” del sistema solar, y estén contando como tales al sol y a la luna… y además, están todos en inglés y la luna pone “luna” en vez de “moon” jeje

  2. ARNOLDO JOSE DE LA HOZ dice:

    Los conspiranoicos se hacen odiar… Las veces que he leído sus artículos he quedado mareado por ciertas cosas que carecen de sentido. Me gusta más apelar a las evidencias científicas

  1. 2 febrero, 2016

    […] el Planeta X (hoy en día ese término se utiliza, a veces, en asociación a una leyenda urbana: Nibiru). Lowell falleció en 1916, creyendo que sus esfuerzos no habían dado […]

  2. 20 septiembre, 2017

    […] he hablado de Nibiru en alguna ocasión en Astrobitácora. De hecho, lo hice en este artículo. Pero como estamos hablando del bulo del fin del mundo el 23 de septiembre, vamos a darle otro […]

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