Las distancias en el espacio son tan grandes que tenemos que recurrir a nuestras propias medidas para poder hacernos una idea… UAs, años-luz, pársecs… suena todo bastante confuso, y encima ni siquiera es un sistema estándar en el que pasar de una medida a otra sea tan simple como multiplicar en incrementos de 10 (o 100, o 1000). ¿Cómo nos aclaramos en todo este tinglado?

El espacio es muy grande

El espacio es (léase con voz de Pedro Piqueras) increíble, espeluznantemente grande. Es tan grande que ni siquiera las medidas más grandes que utilizamos dentro del Sistema Internacional nos sirven para poder expresar las distancias con números que sean razonablemente manejables. Por ejemplo, la distancia media entre la Tierra y la Luna es de 380.000 kilómetros. La distancia de la Tierra al Sol es de 149,5 millones de kilómetros. La distancia media que nos separa de Marte es de unos 225 millones de kilómetros. La distancia media a Júpiter es de 780 millones de kilómetros.

El centro de la Vía Láctea. Crédito: NASA/JPL-Caltech/ESA/CXC/STScI
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El centro de la Vía Láctea.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/ESA/CXC/STScI

Son cifras descomunales, ¿verdad? Todavía no hemos llegado ni tan siquiera a Plutón. La estrella más cercana, Próxima Centauri, se encuentra a 39.900.000.000.000 (39,9 billones) de kilómetros de nosotros. Sinceramente, ¿eres capaz de imaginar la distancia que supone casi 40 billones de kilómetros? Seguramente no. Incluso en nuestro vecindario (cósmicamente hablando) necesitamos trabajar con números muy grandes, y se vuelve poco práctico con bastante rapidez. Así que, necesitamos recurrir a otras medidas.

El Sistema Solar a escala

Antes de pasar a hablar de esas medidas, hagamos un pequeño ejercicio de imaginación. Supongamos que tenemos una esfera de 1 metro para representar al Sol. A una distancia de 42 metros, tendríamos que colocar una esfera de 3 milímetros para representar a Mercurio. A 77,7 metros, colocaríamos una esfera de 8,6 milímetros para representar a Venus. A 107,5 metros tendríamos una esfera de 9 milímetros representando a la Tierra. A 163,7 metros tendríamos una esfera de 4,8 milímetros para representar a Marte.

El Ericsson Globe, en Estocolmo (Suecia), es la representación del Sol en el Sistema Solar más grande permanente que tenemos en la Tierra: El Sistema Solar a escala de Suecia. Crédito: Fredrik Posse/Stryngford Photo
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El Ericsson Globe, en Estocolmo (Suecia), es la representación del Sol en el Sistema Solar más grande permanente que tenemos en la Tierra: El Sistema Solar a escala de Suecia.
Crédito: Fredrik Posse/Stryngford Photo

Hasta aquí… más o menos bien, ¿no? Seguramente te habrá llamado la atención que para una esfera de un metro que representase al Sol, tendríamos que utilizar esferas de milímetros para representar a los planetas interiores, y 165 metros (más del largo de un campo de fútbol, por ejemplo). ¿Qué pasa con el resto de planetas? Tendríamos que irnos hasta los 559 metros de distancia de nuestro Sol y colocar una esfera de 10,2 centímetros para representar a Júpiter. A los 1.025 metros de distancia tendríamos una esfera de 8,3 centímetros para Saturno. A 2.062 metros, una esfera de 3,3 centímetros representaría a Urano. A los 3.232 metros tendríamos una esfera de 3,2 centímetros representando a Neptuno.

Dicho de otro modo, para representar al Sol y a los ocho planetas utilizando una esfera de 1 metro para el astro rey, necesitaríamos más de tres kilómetros de distancia. Si añadimos Plutón a la mezcla, tendríamos que irnos a los 4.248 metros de distancia y colocar una esfera de un milímetro de diámetro. En esta escala, Próxima Centauri estaría a  22.000 kilómetros de distancia, Sirio a 58.700… y el centro de la galaxia a unos 189 millones de kilómetros.

Incluso a escalas pequeñas es un jaleo en cuanto nos alejamos del Sistema Solar, ¿verdad?

Diferentes medidas para diferentes distancias

Por este motivo, tenemos diferentes medidas para referirnos a diferentes distancias. Por ejemplo, normalmente, en muchos artículos, las distancias dentro del Sistema Solar se expresan en millones de kilómetros. Sin embargo, a veces se habla de la distancia a la que pasará un asteroide cerca de nuestro planeta en términos de distancia lunar. Una distancia lunar es 384.400 kilómetros (que es la distancia media que nos separa de nuestro satélite). Cuando salimos del sistema Luna-Tierra, recurrimos a otra unidad: la unidad astronómica (UA) que es la distancia que separa a la Tierra del Sol: 149,5 millones de kilómetros. De este modo, decimos que la Tierra está a 1 UA del Sol, y que Marte está a 1,53 UA de distancia. Plutón está a 40 UA de distancia del Sol.

Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sistema Solar, es una enana roja de clase M. Crédito: ESA/Hubble & NASA
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Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sistema Solar.
Crédito: ESA/Hubble & NASA

Para el Sistema Solar, la UA nos sirve bastante bien. Nos apañamos con bastante soltura con esta medida. La Nube de Oort está a 50.000 UA del Sol. Es decir, a 50.000 veces la distancia entre la Tierra y el Sol. ¿Qué pasa cuando salimos del Sistema Solar? Necesitamos recurrir a una medida nueva. Podríamos decir que Próxima Centauri está a 271.000 UA, pero ya nos movemos en números un tanto grandes (en cuanto a notación), así que subimos a otro peldaño.

Para hablar de las distancias entre estrellas (o a planetas fuera del sistema solar) recurrimos al año-luz. Es decir, a la distancia que recorre la luz en un año (recuerda que se mueve a una velocidad constante de 300.000 kilómetros por segundo). Son, exactamente, 9.460.730.472.580,8 (casi 9,5 billones de kilómetros). Con esta medida, la distancia a Próxima Centauri es de 4,24 años-luz, o dicho de otro modo, la distancia que tarda en cubrir la luz en 4,24 años.

La Galaxia Remolino, y su compañera (llamada NGC 5194). Crédito: NASA y European Space Agency
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La Galaxia Remolino, y su compañera (llamada NGC 5194) se encuentran a unos 23 millones de años-luz de nuestro planeta.
Crédito: NASA y European Space Agency

El año-luz lo utilizamos indistintamente en la escala cósmica en la mayoría de textos que vas a encontrar en la ciencia escrita de la forma más accesible posible (como aquí en Astrobitácora o en muchos otros blogs y páginas de divulgación). Sin embargo, hay otra unidad más que, además, es la favorita de los astrónomos, y que seguramente has oído alguna vez, quizá de pasada, pero que no sabes muy bien cómo ubicar: el pársec.

Un pársec es la distancia a la que una unidad astronómica subtiende un ángulo de un segundo de arco. ¿Te suena a chino? Sigue leyendo. Dicho de otra manera. La distancia a una estrella es de un pársec si su paralaje es 1. ¿Qué es el paralaje? Extiende tu brazo por completo y levanta el pulgar. Cierra un ojo, y observa tu pulgar. Luego haz lo mismo con el otro ojo cerrado. Verás que, aparentemente, tu pulgar parece cambiar de posición respecto a lo que hay detrás de él. Eso es el paralaje: es la desviación de la posición aparente de un objeto cuando lo medimos contra algo mucho más alejado que, desde esa misma perspectiva, está quieto.

Este concepto artístico muestra uno de los posibles aspectos del planeta Kepler-452b. Crédito: NASA/JPL-Caltech/T. Pyle
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Kepler-452b está a unos 1.400 años-luz de distancia de la Tierra.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/T. Pyle

Es decir, a un pársec de distancia, el paralaje aparente de una estrella es de un segundo de arco. En términos de longitud, un pársec equivale a 3,26 años-luz. Es decir, Próxima Centauri está a 1,3 pársecs de distancia. Bajo esta misma escala, el centro de la galaxia está a unos 7.600 pársecs (o a unos 28.000 años-luz, si lo prefieres).

Cuando nos referimos a galaxias muy distantes, introducimos el kilopársec (1.000 pársecs, es decir 3.262 años-luz) y el megapársec (1 millón de pársecs, o 3,26 millones de años-luz). En esta escala, por ejemplo, diríamos que la galaxia de Andrómeda está a 0,7 megapársecs…

Números gigantescos

En definitiva, el espacio es muy grande, y necesitamos recurrir a medidas igualmente grandes que nos permitan intentar expresar en términos remotamente comprensibles las distancias que nos separan. Incluso el megapársec se nos queda pequeño cuando hablamos de distancias muy grandes. El Cúmulo de Virgo (que es parte del supercúmulo local, que a su vez, es parte de Laniakea) está a 18 megapársecs de distancia (unos 59 millones de años-luz de distancia)….

Referencias: WikipediaBuild a Solar System model