Los exoplanetas más similares a la Tierra

En 20 años de búsqueda, hemos encontrado multitud de exoplanetas. Ya hemos revisado algunos de ellos en una serie de dos entregas que puedes leer aquí y aquí. Algunos son interesantes porque tienen un tamaño similar a la Tierra, otros porque orbitan en la zona habitable de su estrella, y otros porque lo hacen alrededor de una estrella como el Sol pero… ¿cuáles son los exoplanetas más similares a nuestro mundo?

En busca del mundo gemelo

Esta imagen muestra la Tierra (a la derecha del todo) y las impresiones artísticas de Kepler-22b, Kepler-69c, Kepler-452b, Kepler-62f y Kepler-186f.  Crédito: NASA/Ames/JPL-Caltech

Esta imagen muestra la Tierra (a la derecha del todo) y las impresiones artísticas de Kepler-22b, Kepler-69c, Kepler-452b, Kepler-62f y Kepler-186f.
Crédito: NASA/Ames/JPL-Caltech

No hemos encontrado un mundo al que podamos considerar gemelo de la Tierra en todos los aspectos. Es cierto que el descubrimiento de Kepler-452b, hace algunos meses, fue especialmente mediático porque habíamos encontrado un planeta (y una estrella) que, en resumidas cuentas, parecían una puerta al futuro del Sistema Solar. Poco a poco, con cada día que pasa, descubrimos más planetas potencialmente habitables en la Vía Láctea. Pero seguimos sin encontrar ese gemelo de nuestro mundo…

En este artículo sólo vamos a tener en cuenta los exoplanetas que se parecen al nuestro (no vamos a tener en cuenta cosas como el Índice de Similitud con la Tierra). Es decir, que están dentro de la zona habitable de su estrella y que son rocosos (o creemos que lo son). Ese punto de partida nos permitirá suponer que estamos hablando de un planeta que, quizá, tenga agua líquida en su superficie. Es un buen primer paso.

Este es un concepto artístico de la superficie del exoplaneta Kepler-452b. En él se imagina que el planeta está comenzando a sufrir un efecto invernadero. Crédito: SETI Institute/Danielle Futselaar

Este es un concepto artístico de la superficie del exoplaneta Kepler-452b. En él se imagina que el planeta está comenzando a sufrir un efecto invernadero.
Crédito: SETI Institute/Danielle Futselaar

Si nos alejamos de la zona habitable hacia la estrella, la temperatura de la superficie del planeta seguramente será demasiado elevada. Podría ser un planeta mucho más similar a Venus; un infierno en el que no puede haber agua en estado líquido. Si nos alejamos de la zona habitable y de la estrella, entonces las temperaturas serán demasiado bajas como para evitar que el agua se congele.

Es un criterio sencillo y quizá desanime ver en cuánto nos reduce la cantidad de candidatos… De todos los planetas que hemos encontrado, sólo alrededor de una docena cumplen con estos requisitos. En el futuro, con mejores telescopios y mejor tecnología, la lista será todavía más reducida. Podremos centrarnos en aquellos planetas que, además, se encuentren en torno a una estrella suficientemente activa, o que tengan una composición atmosférica favorable para el desarrollo de la vida, y descartar todos los demás (y no es necesariamente malo).

¿Qué planetas consideramos similares?

Estos son los planetas más parecidos a la Tierra según la NASA…

Kepler-452b

Este concepto artístico muestra uno de los posibles aspectos del planeta Kepler-452b. Crédito: NASA/JPL-Caltech/T. Pyle

Este concepto artístico muestra uno de los posibles aspectos del planeta Kepler-452b.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/T. Pyle

Seguramente no hay ningún otro planeta, ahora mismo, que espolee nuestra imaginación de la manera en que lo hace este mundo situado a 1.400 años-luz de distancia. Su estrella es muy similar a nuestro Sol. Es 1.500 millones de años más vieja, tiene casi el mismo tamaño y masa, pero una luminosidad un 20% superior. Además, el planeta tiene un tamaño de 1,6 veces el diámetro de la Tierra. Este es el punto más problemático porque quiere decir que no tiene por qué ser rocoso, podría ser un pequeño planeta gaseoso.

Incluso si fuese rocoso, es posible que se vea sujeto a un efecto invernadero similar al de Venus, que lo haría completamente incompatible con la vida tal y como la conocemos en nuestro planeta. 

Kepler-62e y Kepler-62f

Recreación artística del exoplaneta Kepler 62F

Recreación artística del exoplaneta Kepler-62f. Crédito: NASA

A 1.200 años-luz de distancia se encuentra el sistema estelar Kepler-62. Es bastante curioso. Hemos descubierto 5 planetas en él, y hay dos (f) que son potenciales supertierras. Ambos orbitan alrededor de una estrella más fría y más pequeña que el Sol, pero están dentro de su zona habitable. De ellos, Kepler-62f es el que más se parece a nuestro planeta. Se encuentra en la parte exterior de la zona habitable de su sistema.  Es un 40% más grande y completa su órbita en unos 267 días. Es posible que sea un planeta rocoso con una cantidad considerable de agua, pero por ahora no se ha podido confirmar ese extremo.

Por su parte, Kepler-62e es un 60% más grande que nuestro planeta, y se encuentra en la parte más interior de la zona habitable, de manera que completa una órbita alrededor de la estrella en sólo 122 días. También podría ser un planeta rocoso con gran cantidad de agua.

Kepler-186f

Recreación artística de Kepler-186f. Crédito: NASA Ames/SETI Institute/JPL-Caltech

Recreación artística de Kepler-186f.
Crédito: NASA Ames/SETI Institute/JPL-Caltech

Durante un tiempo, Kepler-186f fue considerado el más similar a nuestro mundo. Se encuentra a 492 años-luz de distancia del Sistema Solar. Es sólo un 10% más grande que la Tierra, y se encuentra en la zona habitable de Kepler-186. Sólo tarda 130 días en completar su órbita. El principal inconveniente es que su estrella es una enana roja (de tipo M) que es mucho más fría que el Sol y sólo tiene la mitad de su tamaño.

Kepler-186f recibe sólo la tercera parte de la energía de su estrella en comparación a la Tierra, y eso hace que se encuentre en el borde exterior de la zona habitable. Si pudieses estar en su superficie, el cielo a mediodía sería similar al que vemos una hora antes del atardecer…

Kepler-69c

Recreación artística de Kepler-69c. Crédito: NASA Ames/JPL-Caltech

Recreación artística de Kepler-69c.
Crédito: NASA Ames/JPL-Caltech

Kepler-69c se encuentra a unos 2.700 años-luz de distancia de nuestro planeta. Las buenas noticias son que completa una órbita cada 242 días y se encuentra en la zona habitable de su sistema estelar (sería una posición similar a la de Venus en el nuestro). La estrella, Kepler-69, tiene un 80% de la luminosidad del Sol. La parte mala, sin embargo, es que es un 70% más grande que la Tierra, y eso hace que no tengamos la más mínima idea de cuál puede ser la composición del planeta.

Kepler-22b

Recreación artística de Kepler-22b. Crédito: NASA/Ames/JPL-Caltech

Recreación artística de Kepler-22b.
Crédito: NASA/Ames/JPL-Caltech

Kepler-22b está a sólo 600 años-luz de distancia. Fue el primer planeta descubierto (por el telescopio Kepler) que se encontrase dentro de la zona habitable de una estrella similar al Sol. Tarda 290 días en completar su órbita, pero es muy grande. Tiene un tamaño de 2,4 veces el de la Tierra. Si fuese líquido, podría estar recubierto de un océano en el que no es descartable que pudiera haber vida, pero hay muchas dudas sobre su composición.

Gliese 667Cc

Recreación de un atardecer en el exoplaneta Gliese 667Cc. La estrella más cercana es la enana roja Gliese 667 C, en la derecha aparecen Gliese 667 A y Gliese 667 B, las tres forman parte de un sistema solar triple.

Recreación de un atardecer en el exoplaneta Gliese 667Cc. La estrella más cercana es la enana roja Gliese 667 C, en la derecha aparecen Gliese 667 A y Gliese 667 B, las tres forman parte de un sistema solar triple.

Este exoplaneta está a sólo 22 años-luz de la Tierra. Tiene 4,5 veces la masa de la Tierra y orbita en la zona habitable alrededor de una enana roja. Sólo tarda 28 días en completar su órbita, y ese puede ser uno de sus grandes inconvenientes. Si fuese rocoso (algo que no es descartable pero no parece probable), puede verse expuesto a intensas llamaradas solares que harían muy difícil la aparición de vida en su superficie.

Por otro lado, recibe alrededor del 90% de energía de su estrella (en comparación a la que recibe la Tierra del Sol) y eso podría ser un punto a favor de la vida…

Todavía hay muchas incógnitas

En definitiva, seguiremos encontrado exoplanetas en los próximos años, pero todavía nos falta camino por recorrer para poder llegar a detectar planetas similares a la Tierra que, además, sepamos que son rocosos y que reúnen unas condiciones lo suficientemente favorables como para poder permitir el desarrollo de la vida. Puede desanimar ver que no tenemos ningún planeta del que podamos decir algo como “tenemos un 99% de seguridad de que este es un planeta como el nuestro“, pero estamos recorriendo el camino que hará que en un tiempo, seamos capaces de decir que hemos encontrado el primer planeta gemelo de la Tierra…

Referencias: NASA, Space

Alex Riveiro

Amante de la astronomía. Hablo de todo lo relacionado con el universo y sus conceptos de una manera amena y sencilla. Desde los púlsares hasta la historia de la astronomía en Al-Andalus.

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6 Respuestas

  1. Aborash dice:

    Siempre nos basamos en la vida que conocemos aquí, claro. Pero igual que los peces respiran en el agua, algo totalmente impensable para un mamífero, ¿por qué no quizá haya seres que respiren azufre o incluso magma? Por decir algo.

    Por otro lado, otra duda. ¿Se podría dar un planeta en el que tenga un nucleo no especialmente grande, y que el resto del planeta sea solo agua, hasta alcanzar el tamaño de un planeta rocoso? Y me refiero agua en estado líquido, no como hielo.

    • Nos basamos en la vida que conocemos aquí porque por ahora no hemos encontrado vida en ningún otro planeta ni basada en otros elementos.
      Sobre la segunda pregunta, en realidad no. La propia presión del agua haría que no fuese líquida en toda su profundidad hacia el núcleo 🙂

  2. Aborash dice:

    ¿La propia presión del agua haría que esta se volviese sólida? Ostras, que curioso… ¿Sería como hielo o cómo?

    • Dependería de la presión. Podría llegar a solidificarse, sí, pero seguramente se convertiría en una especie de masa muy viscosa, sin llegar a ser hielo, pero sin ser agua líquida como la que puedes encontrar en cualquier océano de la Tierra.

  3. Moussa dice:

    Quizá no necesitamos saber si existe otros planetas o no

  1. 23 agosto, 2016

    […] un planeta similar a la Tierra también es posible que la radiación de su estrella (o estrellas) sea utilizada como fuente de […]

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