Este fin de semana se han cumplido 49 años de la llegada del hombre a la Luna. Por ello, es una gran ocasión para repasar cómo se logró la que, probablemente, es una de las grandes hazañas de la humanidad. Porque tuvieron que darse muchas cosas…

La llegada del hombre a la Luna fue principalmente política…

La llegada del hombre a la Luna: por qué sucedió, que significó...
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La tripulación del Apolo 11, los primeros seres humanos en poner los pies en la Luna.
Crédito: NASA

La primera es que, parece que se nos olvida que la llegada del hombre a la Luna no perseguía un objetivo científico. Fue, en realidad, fruto de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la extinta Unión Soviética. No solo eso, también hay que recordar que veníamos de varías décadas de desarrollo de tecnología de cohetes y misiles. A principios y mediados del siglo XX, era en lo que la gente buscaba destacar.

Por ello, es inevitable cruzarnos con la figura de Wernher von Braun. Un científico alemán, que llegó a formar parte del partido nazi. Fue reclutado por EEUU junto a otros 1 600 científicos tras el final de la guerra. Su objetivo era, directamente, competir contra los científicos soviéticos. Querían evitar que la nación comunista pudiese lograr grandes éxitos. Pero lo cierto es que los soviéticos dominaron la carrera espacial durante sus primeras etapas.

Así, el primer satélite en órbita fue Sputnik 1, lanzado en 1957 por la URSS. En 1961, Yuri Gagarin se convierte en el primer ser humano en viajar al espacio. Solo unos años después, en 1967, es Valentina Tereshkova la que se convierte en la primera mujer en llegar al espacio. Teniendo todo esto en cuenta, no sorprende que, en 1961, el presidente Kennedy anunciase que el objetivo de su país era enviar a un ser humano a la Luna.

La llegada del hombre a la Luna pudo haber sido soviética

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El módulo lunar fotografiado desde el módulo de mando.
Crédito: NASA

El anuncio cogió por sorpresa a la URSS. Se produjo en 1961, el mismo año en que Gagarin fue puesto en órbita. Rápidamente, los soviéticos se pusieron manos a la obra. Sergei Korolev se encargaría de la misión. De ahí nació el cohete N1. Sobre el papel, era mucho más potente que el Saturno V. Este último fue el utilizado para enviar a los astronautas del programa Apolo al espacio. Pero solo sobre el papel…

Porque, en realidad, las pruebas de N1 nunca llegaron a buen puerto. Con Saturno V, sin embargo, pasó lo contrario. Las cosas salieron relativamente bien desde el principio. Por si todo esto no fuese suficiente, Korolev falleció en 1968. Von Braun, por su parte, había dedicado años a desarrollar el cohete V-2 (con el que se había bombardeado Londres, por ejemplo). Era la base del futuro cohete Saturno V.

El resto de la historia, en ese sentido, ya lo conocemos. Estados Unidos logró enviar a tres personas a la superficie de la Luna: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins. De ellos tres, este último permaneció en el módulo de mando, en la órbita del satélite, sin llegar a descender a la superficie. No hay que olvidar, en cualquier caso, que la llegada del hombre a la Luna no se produjo una única vez. Fueron seis misiones.

El papel de la Unión Soviética

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El cohete Saturno V, en las horas previas al lanzamiento de la misión Apolo 17 en 1972.
Crédito: NASA

En concreto, fueron las misiones Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17. La misión Apolo 18 no llegó a despegar. En su lugar, los estadounidenses decidieron utilizar el cohete Saturno V para el lanzamiento de SkyLab. Fue la primera estación espacial. Con el tiempo, quedó claro que la Unión Soviética había desistido en su empeño por viajar a la Luna. Así que la atención de los políticos cambió en otra dirección.

En los años posteriores, se decidió trabajar en el futuro transbordador espacial. Un proyecto que permaneció en funcionamiento durante varios años. Pero, al menos, nos queda el consuelo de saber que los objetivos científicos se consiguieron. De la Luna se trajeron más de 300 kilos de material lunar. Su estudio deja claro que su procedencia es de más allá de nuestro planeta. Asimismo, hay que recordar que no solo la URSS observó el viaje de Apolo 11.

Fue seguido por observatorios de todo el mundo, desde Reino Unidos, Alemania, Nueva Zelanda… También muchos astrónomos aficionados pudieron seguir el desarrollo del viaje. En definitiva, fue una de las grandes hazañas del ser humano. En este vídeo, no solo hablo de todos estos temas (repasando otras cuestiones, como el papel de los cinturones de Van Allen, por ejemplo). También hablo de lo que está por venir, una posible base lunar, el viaje a Marte…

¡Espero que os guste!