Un grupo de astrónomos ha descubierto el exoplaneta más brillante observado hasta ahora. Se trata de un mundo infernal, donde llueve titanio. Naturalmente, no es un mundo que se asemeje a uno habitable, pero sí recuerda a otro planeta infernal de nuestro vecindario: Venus.

El exoplaneta más brillante conocido es un mundo infernal

El grupo de investigadores ha explicado que este exoplaneta extremo está a unos 260 años-luz. Refleja el 80% de la luz que recibe de su estrella, según se ha podido determinar a partir de las observaciones del telescopio espacial Cheops. Es el primer exoplaneta que, comparativamente, es tan brillante como Venus, que es el objeto más brillante que podemos ver en el cielo nocturno, solo superado por la Luna. El exoplaneta ya fue descubierto en 2020 y tiene un tamaño comparable al de Neptuno, el planeta más alejado del Sol.

Descubren el exoplaneta más brillante observado por ahora
Concepto artístico del exoplaneta GJ 1132b, que orbita alrededor de la estrella GJ 1132. Crédito: MPIA

Se llama LTT9779b y tarda apenas 19 horas en completar una órbita alrededor de su estrella. Al estar tan cerca, el hemisferio que apunta al astro llega a alcanzar los 2000ºC. Una temperatura que se considera demasiado alta como para que se puedan formar nubes. Lo más desconcertante, es que LTT9779b parece tenerlas. Los investigadores explican que se dieron cuenta de que debían tratar la formación de nubes de una manera muy particular. Exactamente como la condensación que se forma en un baño después de una ducha con agua caliente.

Del mismo modo que el agua caliente humedece un baño, un chorro caliente de metal y silicatos (de lo que está hecho el cristal, por ejemplo) ha saturado la atmósfera del exoplaneta hasta el punto de provocar la formación de nubes metálicas. Este mundo inhóspito es aproximadamente cinco veces más grande que la Tierra. No solo destaca por sus condiciones extremas, también tiene otras particularidades. Los únicos exoplanetas, encontrados anteriormente, que orbiten a sus estrellas en menos de 24 horas son de dos tipos diferentes…

El desierto de los Neptunos

Concretamente, pueden ser gigantes gaseosos diez veces más grandes que la Tierra, o planetas rocosos que tengan, aproximadamente, la mitad de su tamaño. LTT9779b, sin embargo, se encuentra en una región que se conoce como el desierto de los Neptunos. Es decir, no se esperaría encontrar planetas como este en esas condiciones. Por raro que pudiese parecer, el planeta no debería existir. Los propios investigadores lo explican perfectamente. La expectativa es que este tipo de mundos terminen perdiendo su atmósfera.

Vídeo de la Agencia Espacial Europea con un concepto artístico del exoplaneta más brillante conocido. Crédito: ESA

La estrella, con el paso del tiempo, termina arrancando su atmósfera y dejando tras de sí solo un planeta rocoso. Las nubes metálicas, añaden, actúan como una especie de espejo, reflejando la luz y evitando que la atmósfera sea arrancada por la actividad de la estrella. Es una especie de escudo. La nota más simpática es que lo comparan con los escudos de energía que podemos ver en algunas películas de Star Trek, que protegen a las naves de los ataques enemigos. Lo importante, en cualquier caso, es el hallazgo de un mundo de estas características.

Permite mostrar de qué manera, un planeta con un tamaño similar al de Neptuno, podría sobrevivir en el desierto de Neptuno. El telescopio espacial Cheops, de la Agencia Espacial Europea, se puso en órbita en 2019 con el objetivo de investigar planetas descubiertos más allá del Sistema Solar. La medición de LT99779b para determinar que es el exoplaneta más brillante se ha realizado comparando la luz antes, y después, de que desapareciese por detrás de su estrella, desde nuestra perspectiva. Es solo un ejemplo más de mundos extremos.

El exoplaneta más brillante no es el único con condiciones infernales

Lo cierto es que, a lo largo de los años, se han descubierto multitud de gigantes gaseosos, más masivos que LTT99779b que están en condiciones tan extremas. Es algo que no solo resulta interesante por las condiciones de esos mundos, también por la comparación con nuestro propio Sistema Solar. Aquí, los gigantes gaseosos terminaron en órbitas lejanas, más allá de la región interior del Sistema Solar, donde solo nos encontramos con mundos rocosos (Mercurio, Venus, la Tierra y Marte). Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno pueblan el sistema solar exterior.

Júpiter visto por la sonda Cassini. Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute – National Aeronautics and Space Administration

Se han observado multitud de sistemas donde los gigantes gaseosos están cerca de su estrella. A este tipo de mundos, que presentan condiciones extremas, se les denomina júpiteres calientes. Tardan apenas unos días (o incluso menos) en completar una órbita alrededor de su astro. También podemos encontrarnos con júpiteres templados, haciendo referencia a mundos que, sin estar tan cerca como los júpiteres calientes, no están tan lejos de sus estrellas como para estar en una órbita como la de Júpiter en torno al Sol.

De hecho, a los mundos como el gigante joviano, se les denomina júpiteres fríos. Por la duración de su órbita (varios años) es mucho más difícil detectarlos. Los mundos como Neptuno (o Júpiter) en condiciones extremas resultan tremendamente interesantes porque permiten ver condiciones totalmente desconocidas en el Sistema Solar. Nos muestran mundos con aspectos y fenómenos que aquí no encontramos. Además, son un magnífico caso de estudio para entender mejor la relación entre planetas y estrellas en función de sus características.

Estudio

El estudio es S. Hoyer, J. Jenkins, V. Parmentier et al.; «The extremely high albedo of LTT 9779 b revealed by CHEOPS». Publicado en la revista Astronomy & Astrophysics el 10 de julio de 2023. Puede consultarse en este enlace.

Referencias: Phys