El Comité SETI (por las siglas en inglés de búsqueda de vida extraterrestre inteligente) de la IAA (Academia Internacional de Astronáutica) ha actualizado el proceso para verificar señales extraterrestres. El procedimiento analiza y revisa todo lo necesario para regular cómo se debe anunciar al mundo el descubrimiento de una civilización extraterrestre.

Un nuevo proceso para verificar señales extraterrestres

Un grupo de investigadores ha actualizado los protocolos que deben seguirse si, algún día, descubrimos una civilización extraterrestre. Son los pasos que deberán seguir los investigadores que participan en la búsqueda de vida inteligente extraterrestre. Las nuevas directrices ya han sido ratificadas por la Academia Internacional de Astronáutica (IAA). Esta Declaración de Principios revisada supone la primera gran modernización de los protocolos en más de 15 años. Principalmente, se centra en el nuevo panorama mediático y el impacto de las redes sociales, la inteligencia artificial y las noticias constantes.

Un proceso más estricto para verificar señales extraterrestres
Una civilización de nivel III en la escala de Kardashov podría utilizar la energía de toda una galaxia. Crédito: Medium.com

En esta nueva declaración se reconoce que cualquier detección plausible de tecnología extraterrestre sería un acontecimiento único para la humanidad. Por lo que, en este marco de trabajo, se establece un marco de trabajo para llevar a cabo la verificación, que sea transparente y una comunicación de riesgos a nivel global. El Comité destaca que, desde 2010, el panorama, en materia de información, ha cambiado muchísimo. Hoy en día abunda la información falsa, la desinformación y el sensacionalismo, por lo que hay que extremar las precauciones.

A fin de cuentas, como explican, una sola afirmación sin verificar podría generar confusión o pánico. Por ello, los nuevos protocolos buscan garantizar que los científicos dispongan de las mejores evidencias antes de hacer anuncios al mundo. Desde 2010, la investigación de SETI y de tecnofirmas ha crecido muchísimo. Ahora, a menudo se investiga todo el espectro electromagnético, incluyendo las posibles firmas de exceso de brillo infrarrojo, que podrían indicar la presencia de megaestructuras (como una esfera de Dyson) o la emisión de láseres e incluso señales en diferentes regiones del espectro electromagnético.

Un campo que no deja de crecer y cambiar

La declaración actualizada recoge explícitamente este enfoque más amplio. Además, aborda otros retos más recientes, como proteger a los investigadores, reconociendo que los científicos implicados en una posible detección podrían sufrir acoso, revelación de información privada o estar sometidos a un intenso escrutinio mediático. También reconoce el riesgo de rumores virales, por lo que es muy importante garantizar que los datos verificados estén muy diferenciados de bulos y de las interferencias terrestres, que serían una fuente de falsos positivos.

En las nuevas normas para verificar señales extraterrestres se establece algo que hemos mencionado muchas veces en este mismo blog. Una frase que popularizó Carl Sagan: «afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias». Según los protocolos actualizados, no debería hacerse ningún anuncio hasta que no queden dudas de que una señal o artefacto sea auténtico. Algo que solo se puede conseguir con un análisis riguroso por parte de organizaciones independientes utilizando instrumentos diferentes.

El método científico, recuerdan, exige que se compruebe (y vuelva a comprobar) y después se pida a otros investigadores que repitan el proceso. Sólo cuando se llega al consenso de que una señal es creíble, se puede realizar el anuncio. Los protocolos explican cómo compartir la noticia de un descubrimiento y se mantienen firmes en una restricción que cada vez parece ganar más popularidad. Si se detecta una señal extraterrestre no debería enviarse ninguna respuesta. La declaración reafirma la idea de que transmitir una respuesta a una inteligencia extraterrestre es una decisión que pertenece a toda la humanidad.

La respuesta tras verificar señales extraterrestres no queda descartada

La declaración establece que la respuesta solo debería realizarse tras llevar a cabo consultas a nivel internacional. Específicamente, indica que se realizarían a través de las Naciones Unidas. Ahora que la declaración actualizada ha sido ratificada por la junta de la IAA, el objetivo es que el documento sea analizado por otras partes interesadas, como las Naciones Unidas. Por ello, habrá una presentación más amplia próximamente. Será una presentación técnica de los protocolos que incluirá a la prensa científica y, según ha anunciado la IAA, tendrá lugar en el Congreso Astronáutico Internacional que se celebrará, este mismo año, en Turquía.

La Tierra, vista el 27 de junio de 2019 por el satélite DSCOVR. Crédito: NASA

La publicación de estas normas y protocolos actualizados es un paso muy importante para reconocer que el panorama actual, a nivel de comunicación, es muy diferente. La ciencia necesita adaptarse y, además, en este tiempo, también ha aumentado la cantidad de trabajo que se dedica, en términos de tecnología y recursos, a buscar vida más allá de la Tierra. El trabajo, en realidad, no se detiene aquí, porque la IAA también va a crear un Subcomité Permanente Posterior a la Detección, que reunirá a expertos en ciencias sociales, derecho y ética para asesorar sobre las implicaciones sociales a largo plazo de un descubrimiento confirmado.

No hay duda de que el descubrimiento de una civilización extraterrestre transformaría por completo la percepción que tenemos de nuestro lugar en el universo. Descubrir que no somos la única inteligencia de la galaxia sería toda una revolución. Por ahora, sin embargo, no hay nada que haga pensar que esa detección podría llegar en los próximos años. No hay, ni siquiera, sospechas de otros mundos habitados cercanos al Sistema Solar. Pero nada impide que esa detección pueda suceder inesperadamente, así que es bueno saber qué pasos hay que seguir si llega ese momento…

La declaración se puede consultar en este enlace.

Referencias: Phys