Un nuevo estudio plantea que la estrella de Tabby podría tener un objeto de masa planetaria como compañero. Algo que se deduce a partir del estudio de la estrella y de sus características. Así, determinan que el astro tiene un objeto a su alrededor que es mucho más masivo que Júpiter…
La estrella de Tabby tiene un objeto de masa planetaria como compañero
Gracias al telescopio TESS, de la NASA, un grupo de investigadores ha descubierto que la estrella de Tabby no está sola. Específicamente, han determinado que podría estar orbitada por un objeto con unas nueve veces más masa que Júpiter. Hay que recordar que la estrella de Tabby es el nombre popular por el que conocemos a KIC 8462852, llamada así por Tabetha S. Boyajian, una estrella muy especial. Se convirtió en una estrella famosa cuando se descubrió que había perdido hasta un 20% de su brillo sin que hubiese un motivo aparente.

La estrella es un 50% más grande y masiva que el Sol. En 2021 se descubrió que forma parte de un sistema binario con una enana roja, que tiene aproximadamente la mitad del tamaño y la masa del Sol. Se han propuesto varias hipótesis para explicar las caídas irregulares en el brillo de la estrella de Tabby, incluyendo una familia de exocometas. Incluso se llegó a sugerir (y por eso se hizo tan popular) que podría deberse a la existencia de alguna megaestructura extraterrestre (como una esfera de Dyson), aunque se descartó por completo poco tiempo después.
Sin embargo, sigue sin haber una explicación satisfactoria sobre esas caídas de brillo tan pronunciadas. En el nuevo estudio se plantea que la estrella de Tabby está orbitada por un objeto que está en el límite entre un planeta y una enana marrón, que podría estar relacionado de alguna manera con esas caídas de brillo. Los investigadores explican que han descubierto un tránsito, en los datos del telescopio TESS de la estrella de Tabby, que apunta a que a su alrededor tiene un gigante gaseoso o, como alternativa, una enana marrón de poca masa.
Lo que sabemos de ese objeto
Según el propio estudio, el objeto compañero tendría un radio un 70% mayor que el de Júpiter y, específicamente, 9,4 veces su masa. Su temperatura en equilibrio es de -5,15ºC. La temperatura en equilibrio, hay que recordar, es la que tiene un objeto sin tener en cuenta el impacto de su atmósfera. Es decir, únicamente por la cantidad de radiación que recibe de su estrella. Su órbita, por último, también sería ligeramente elíptica y estaría a 2,35 UA (unidad astronómica). Ese objeto compañero permitiría explicar la caída de brillo que sufrió la estrella.
A fin de cuentas, si la hipótesis de una nube de cometas (o fragmentos similares a planetesimales) es correcta, la presencia de un objeto masivo podría explicar qué sucedió. Aquellos fragmentos pudieron verse impulsados hacia el entorno de la estrella y ser fragmentados (por la gravedad del astro). Después, el objeto compañero provocó, con su gravedad, que sus órbitas se viesen modificadas. Sin embargo, no es un escenario que se pueda asegurar. Hace falta llevar a cabo más observaciones del sistema para entender mejor cómo es ese objeto compañero.
De hecho, no está confirmado que realmente exista. Hay evidencias fuertes que apuntan a que está ahí, pero los investigadores ya han explicado que el primer paso será determinar cómo es su órbita y confirmar que está ahí. En ese sentido, los investigadores explicaban que esperan conseguirlo con el próximo catálogo de datos del satélite Gaia. El catálogo DR4, cuya publicación está prevista para diciembre de 2026, aportará todavía más información sobre el sistema. Pensando a largo plazo, también se ha mencionado la opción de utilizar los telescopios Hubble y James Webb.
Todavía queda mucho por entender sobre la estrella de Tabby y su posible objeto compañero
Ambos telescopios permitirán estudiar con mucho más detalle cómo es ese objeto compañero. Estas observaciones, junto con la detección del próximo tránsito permitirán conseguir muchos más datos sobre el sistema. A fin de cuentas, fue un tránsito el que permitió descubrir el objeto compañero y, con más tránsitos, será posible entender mejor cómo son sus características. De hecho, gracias al telescopio James Webb, será posible profundizar en cómo es ese objeto. Ayudará a estudiar su atmósfera y entender si se trata de un planeta o una enana marrón.

Si se confirma el objeto compañero, también podría ser un gran caso de estudio para entender mejor cómo son aquellos que están en el límite. ¿Qué diferencia a un gigante gaseoso de una enana marrón de poca masa? Es una pregunta difícil de responder, porque hace falta disponer de muchos casos que se puedan estudiar a fondo. Es algo que también sucede en otro límite: el de las enanas marrones muy masivas y las estrellas de muy poca masa y muy frías. En cuanto a la estrella de Tabby, seguirá siendo un objeto de estudio intenso.
A fin de cuentas, no se ha visto ninguna otra estrella que se comporte de la misma manera. Entender qué puede provocar una caída de brillo tan pronunciada será muy útil para comprender mejor las estrellas y sus entornos. Ha pasado más de una década (aquel evento tuvo lugar en 2015) desde que la estrella se hiciese conocida y el misterio sigue en pie. Con la llegada de mejor tecnología y, quizá, la repetición de ese episodio, se conseguirá dar con la respuesta. De momento, el descubrimiento de un posible objeto compañero ya es un gran paso adelante.
Estudio
El estudio es C. Madurga-Favieres, P. A. Strøm, Thomas G. Wilson et al.; «Evidence for a giant companion orbiting Tabby’s star». Publicado en arXiv, puede consultarse en este enlace.
Referencias: Phys