Esta semana, en Astrobitácora 8×01, hablamos del telescopio Nancy Grace Roman, que podría despegar en solo unos días, si no hay contratiempos. En YouTube, además, hablamos de la cancelación del intento de rescate del telescopio Swift, por los problemas surgidos en la misión Link.
Astrobitácora 8×01: El telescopio Nancy Grace Roman
El próximo 30 de agosto, si no hay retrasos, se lanzará el telescopio Nancy Grace Roman, uno de los observatorios espaciales más interesantes de los próximos años. Por su tecnología, tendrá una capacidad de observación similar a la del telescopio Hubble, pero en una región mucho más grande del espacio en cada observación. Su misión principal será de 5 años y, si todo funciona bien, se podría alargar durante otros cinco años (o quizá incluso más, en función de cómo se desarrolle todo, de cuál sea el consumo de combustible para maniobras, etc.).

El telescopio Nancy Grace Roman, junto a observatorios terrestres como Vera Rubin, permitirá tener una mejor idea sobre cosas como la energía y la materia oscura, o la abundancia de exoplanetas en regiones cercanas al centro de la Vía Láctea. A lo largo de sus años de observación, se espera que revolucione el campo de la astronomía, aportando una gran cantidad de datos que, de otro modo, se hubieran tardado décadas en recopilar. El telescopio Nancy Grace Roman es, en muchos sentidos, el heredero del telescopio Hubble.
Ahora, la gran pregunta es qué sucederá en los próximos días. De momento, se mantiene la previsión de que se lance el próximo 30 de agosto, pero la meteorología, o imprevistos de última hora, podrían obligar a posponerlo. Una vez se produzca el lanzamiento, sin importar cuándo suceda, habrá que esperar unos tres meses, en los que el equipo trabajará en la calibración de los instrumentos del telescopio. De esto, y mucho más, hablamos en Astrobitácora 8×01. Puedes escucharlo en la aplicación de iOS o Android; en la web, en este enlace, o aquí mismo:
YouTube: El rescate fallido del telescopio Swift
En YouTube, además, hablamos del anuncio de la NASA sobre la cancelación del intento de rescate del telescopio Swift. La misión Link, que se había preparado en menos de un año, tenía como objetivo acoplarse al telescopio y llevarlo a una órbita más grande, para impedir que terminase precipitándose en la atmósfera terrestre y desintegrándose. Sin embargo, poco después de su lanzamiento, la nave Link entró en un giro descontrolado que el equipo de misión intentó controlar para recuperar el control y seguir adelante con la operación.

Sin embargo, no ha sido posible y, tras semanas de trabajo, la nave solo está parcialmente controlada. No es capaz de orientarse correctamente y no hay garantía alguna de que la maniobra se pudiese llevar a cabo, por lo que se ha tomado la decisión de dejar que el telescopio Swift se precipite contra la atmósfera. Su órbita, que se está degradando cada vez más rápido, terminará entrando en las regiones más densas y provocando su destrucción en algún momento no antes de octubre. Con esto, terminará la misión de un telescopio histórico.
Y es que Swift ha estado más de 20 años observando el espacio. Ha sido un gran observatorio para entender mejor fenómenos muy energéticos, como las supernovas o las ráfagas de rayos gamma. Su pérdida es un varapalo para la astronomía aunque no es el fin del mundo. Por suerte, hay muchos observatorios espaciales y terrestres que tienen una capacidad de observación fantástica y que serán capaces de tomar su relevo. Como siempre, puedes ver el vídeo en el canal de YouTube, en este enlace, o, si lo prefieres, al principio del artículo.