Un nuevo estudio plantea que el uso de ciertos tipos de hongos permitiría cultivar alimentos en Marte. Algo que resulta muy interesante porque abriría la puerta a resolver uno de los grandes retos a la hora de establecer una colonia permanente en el planeta rojo. Aunque, por ahora, queda mucho trabajo por delante…

El uso de hongos para obtener alimentos en Marte no es absurdo

Un grupo de investigadores ha explorado la idea de utilizar hongos para poder cultivar alimentos en Marte, sin necesidad de depender de los suministros constantes de la Tierra. Todo tiene que ver con un tipo de hongos, llamados hongos beneficiosos, que podrían convertir el suelo tóxico en algo mucho más útil para el cultivo. Conseguir algo así sería esencial para conseguir que un asentamiento marciano sea capaz de funcionar de manera independiente. Por la distancia entre ambos planetas, la dependencia de la Tierra sería un problema.

Hongos para cultivar alimentos en Marte...
Concepto artístico de una base en Marte. En este caso, la zona de horticultura está bajo tierra. Crédito: NASA Ames Research Center

Por ello, los investigadores han buscado entender qué opciones están a nuestro alcance. En realidad, todavía estamos a décadas de poder llevar algo así a la práctica. Los autores buscaban forzar los límites de la mejora de producción agrícola utilizando métodos que se alejan de lo tradicional. Así es como nos encontramos con este concepto de los hongos beneficiosos, que serían capaces de convertir el regolito lunar y marciano en algo útil. El regolito de ambos lugares es tóxico y no tiene nutrientes que sean aprovechables para un cultivo.

Los hongos beneficiosos son especies de hongos que pueden reforzar el ciclo de nutrientes para las plantas, el suelo y otros organismos. Para el estudio, los investigadores se centraron en el hecho de que el regolito lunar y marciano es limitado en nutrientes esenciales para poder cultivar alimentos, específicamente nitrógeno, potasio y fósforo. Querían entender cómo superar este problema. Así que analizaron cómo se ha observado que varias especies de hongos terrestres favorecen el crecimiento de las plantas mediante una mayor absorción de nutrientes.

Las particularidades de los hongos beneficiosos

Estos hongos son capaces de hacerlo mientras funcionan bajo estrés abiótico, es decir, por factores no relacionados con la vida, junto con especies de hongos utilizadas en la Estación Espacial Internacional. Los investigadores se centran en el estrés abiótico porque las plantas se cultivarían utilizando suelo que es pobre en nutrientes, como el regolito lunar y marciano. Para superar este obstáculo, sugieren utilizar hongos micorrícicos arbusculares (AMF, por sus siglas en inglés), que se han utilizado en botánica desde mediados del siglo XIX.

Funcionan actuando como una extensión microscópica del sistema de raíces de una planta. Los investigadores señalan que, aunque hacen falta más estudios para tener una mejor comprensión del cultivo de plantas en situaciones reales (como con el uso de regolito lunar y marciano real), el escenario parece positivo. Hay motivos para creer que es posible utilizar estos hongos, en el futuro, para ayudar a producir cosechas abundantes usando regolito lunar y marciano. Su conclusión, en ese sentido, deja pocas dudas sobre los beneficios de esta idea.

Consideran que estos hongos podrían promover el crecimiento vegetal en sistemas agrícolas basados en regolito lunar o marciano. Algo que ayudaría a mejorar la producción de cultivos en el espacio y el establecimiento de asentamientos más allá de la Tierra. Sugieren, incluso, variedades específicas como los hongos Trichoderma y los Glomeromycota (que son parte del grupo AMF), que destacan por su capacidad para reducir el estrés abiótico. Son capaces de movilizar nutrientes esenciales y mejorar la estructura física y química de los sustratos de regolito.

El cultivo de alimentos con hongos en Marte tardará mucho tiempo en llegar

Estos microorganismos parecen una herramienta muy prometedora para transformar el entorno del regolito, que es inorgánico, y ayudar a introducir suelo fértil que permita el cultivo. Utilizar regolito lunar y marciano para cultivar alimentos es parte de lo que conocemos como la utilización de recursos in situ (ISRU por sus siglas en inglés). La idea es tan sencilla como indica su nombre: consiste en utilizar los recursos locales para obtener componentes esenciales para la misión sin necesidad de suministros externos.

Concepto artístico de la base Lunar Lantern. Crédito: ICON

En el caso de la Luna y Marte, utilizar el regolito disponible, que no tiene nutrientes para cultivar alimentos, y combinarlo con hongos beneficiosos podría mitigar, y quizá incluso eliminar por completo, la necesidad de enviar suelo fértil desde la Tierra para cultivar comida. Esto podría reducir considerablemente la dificultad de enviar suministros de alimentos desde nuestro planeta a la Luna y Marte. El ISRU es esencial para las misiones tripuladas de larga duración a ambos lugares, y es una parte importantísima de los objetivos de la NASA para convertirlas en realidad.

Este estudio se suma a una lista cada vez más larga de investigaciones que buscan cómo aprovechar esos recursos. Concretamente, cómo utilizar el regolito lunar y marciano para cultivar alimentos. Ha habido otros ejemplos a lo largo de los años, que han dado resultados más o menos satisfactorios, aunque, en el caso de Marte, siempre utilizando simulaciones del suelo marciano (ya que no se ha traído material desde allí). Con trabajos como este, aunque no den resultados directos, se allana el camino para que, un día, podamos soñar con tener una presencia permanente lejos de la Tierra…

Estudio

El estudio es J. Oliveira, R. Loureiro, A. Palmer y C. Patreze; «Selection of beneficial fungi for plants with the potential to metabolize lunar and Martian regolith». Publicado en la revista Frontiers in Astronomy and Space Sciences el 17 de abril de 2026. Puede consultarse en este enlace.

Referencias: Universe Today