El Observatorio Vera Rubin por fin ha dado inicio a su campaña LSST. Es la gran misión en la que se va a centrar durante la próxima década y promete permitir avances extraordinarios en nuestra comprensión del universo. Después de meses de trabajo, por fin ha llegado el momento de que empiece lo interesante…

La campaña LSST va a crear un registro sin precedentes

El Observatorio Vera Rubin, de la Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Defensa de EE. UU. ha comenzado por fin con su ambiciosa campaña LSST. El nombre procede de las siglas, en inglés, de Estudio del Espacio-Tiempo como Legado para la Posteridad. Es uno de los estudios astronómicos más grandes del mundo y se ha hecho mucho trabajo. Un grupo de investigadores e ingenieros japoneses está aplicando la tecnología y el conocimiento que desarrollaron durante la construcción y el funcionamiento del telescopio Subaru.

Comienza la campaña LSST del Observatorio Vera Rubin
El cúmulo de Virgo visto por el Observatorio Vera Rubin. Crédito: NSF-DOE Vera C. Rubin Observatory

Su papel es proporcionar apoyo al software, los sistemas y las operaciones del proyecto. Según explican desde el observatorio, hay más de 80 investigadores japoneses que ya están participando en las actividades científicas de la campaña LSST gracias al acceso a los datos que está recogiendo. En el futuro, se combinarán las observaciones del Observatorio Vera Rubin (que observa grandes regiones del cielo) y las del Telescopio Subaru (que son de seguimiento). Esto permitirá mejorar nuestra comprensión sobre algunos de los grandes misterios del universo.

Después de que se presentasen las primeras imágenes en 2025, el Observatorio Vera Rubin ha completado la fase de puesta en funcionamiento y ha comenzado las operaciones científicas de la campaña LSST. Esta misión tendrá una duración de diez años y permitirá crear un registro muy detallado de cómo cambian las galaxias, las estrellas y los objetos del Sistema Solar con el paso del tiempo. La intención es que esto permita responder algunas de las grandes preguntas de la astronomía, como la naturaleza de la materia y la energía oscura.

Un proyecto que implica a muchas personas

El Observatorio Vera Rubin, se espera, será fantástico para entender la historia del universo y la llamada astronomía multimensajera, que permite profundizar en descubrimientos a través de su estudio en diferentes regiones del espectro electromagnético y otros métodos. Los investigadores e ingenieros japoneses son especialmente numerosos, ya que participan miembros del Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ), la Universidad de Tokio, la Universidad de Chiba, la Universidad de Nagoya y otras instituciones japonesas.

Gracias a lo aprendido con el proyecto Hyper Suprime-Cam (HSC) del telescopio Subaru, un investigador del NAOJ, ubicado en Chile, participa estrechamente en la optimización de la cámara del LSST para garantizar que funcione de la manera más estable posible. Otro ingeniero dirige el desarrollo de un software de visualización. Algo que será esencial para poder validar las enormes cantidades de datos que va a recoger el observatorio. Los datos de HSC ya han servido como conjunto de verificación para garantizar que las operaciones de la campaña LSST se desarrollen sin sobresaltos.

Las técnicas que se desarrollaron durante el proyecto HSC, para poder procesar y gestionar grandes cantidades de datos astronómicos, se están aplicando al LSST. Además, los investigadores de Japón aportan recursos informáticos y apoyo técnico para el entorno de computación. Algo que permite que los científicos de todo el mundo puedan acceder al archivo de datos del LSST y analizarlo. Podemos hacernos una idea de la magnitud del proyecto si tenemos en cuenta que hay más de 80 investigadores japoneses con acceso a los datos de la campaña. Ya están trabajando para obtener resultados.

La colaboración entre Vera Rubin y Subaru promete ser muy fructífera

El Observatorio Vera Rubin y el Telescopio Subaru se complementan a las mil maravillas. Conjuntamente, permiten realizar una campaña de observación muy potente y supondrán un ejemplo fantástico de lo que promete la próxima generación de observatorios. Uno de los ejemplos para entenderlo es el seguimiento de fenómenos transitorios. Es decir, cosas como supernovas y fusiones de estrellas de neutrones. El Observatorio Vera Rubin será capaz de detectar grandes cantidades de fenómenos de este tipo.

El telescopio Subaru, en Mauna Kea, Hawái (y por extraño que pueda parecer, es del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, no de EEUU). Crédito: Denys/Wikimedia Commons

Después, el espectrógrafo ʻŌnohiʻula PFS (Prime Focus Spectrograph) del Telescopio Subaru observará a la vez muchos de estos objetivos. Esto permitirá realizar un estudio a gran escala de este tipo de fenómenos. Gracias a la capacidad de ambos observatorios, comienza un nuevo episodio en la exploración del origen y la evolución del universo. El camino ha sido muy largo, pero ahora es el momento de recoger los frutos de ese trabajo tan duro. La entrada en funcionamiento de la campaña LSST es la guinda a muchos años de trabajo.

El Observatorio Vera Rubin tiene la cámara digital más grande del mundo y, durante la campaña LSST, observará de manera continua grandes regiones del cielo. Esto permitirá detectar pequeños cambios en el universo (como la aparición y desaparición de una supernova) con un nivel de profundidad que, hasta ahora, era inalcanzable. Así que ya podemos prepararnos porque, en las próximas semanas, meses y años, vamos a leer mucho sobre el Observatorio Vera Rubin. Si se cumplen las expectativas, la astronomía va a crecer de una manera exponencial…

Referencias: Phys