Según un modelo por ordenador, es posible que las olas en Titán puedan llegar a alcanzar los 3 metros de altura. Es algo que resulta sorprendente porque bastaría con un viento suave para provocarlas. Es algo que ayuda a entender mejor cómo es este mundo, muy diferente al nuestro…

La sorprendente altura de las olas en Titán

En un día tranquilo, una ligera brisa podría agitar ligeramente la superficie de un lago en la Tierra. En Titán, el satélite más grande de Saturno, sin embargo, ese mismo viento suave levantaría olas de 3 metros. Al menos, eso es lo que asegura un grupo de investigadores, basándose en las predicciones de un nuevo modelo de olas que han desarrollado. Es el primero en capturar la dinámica completa de las olas y lo que hace falta para generarlas en distintas condiciones planetarias. El equipo ha llamado a su modelo PlanetWaves.

Las olas en Titán podrían llegar a los 3 metros
Mosaico de imágenes de Cassini. En ellas, se muestra la región polar norte de Titán, con diferentes lagos de hidrocarburos. Crédito: NASA / JPL-Caltech / Agenzia Spaziale Italiana / USGS

Los investigadores lo utilizan para predecir de qué forma se comportan las olas en diferentes planetas o satélites que puedan tener lagos y océanos. Entre ellos están Titán, Marte en su pasado y tres exoplanetas. El modelo predice que una suave brisa bastaría para crear olas enormes en el satélite. Allí, hay que recordar, los lagos están llenos de hidrocarburos en lugar de agua. Sin embargo, harían falta vientos con fuerza de huracán para mover la superficie de un lago en el exoplaneta 55 Cancri e. Un mundo del que se ha planteado que podría estar cubierto de lava.

Los investigadores explican que en la Tierra, estamos acostumbrados a un comportamiento concreto de las olas. Pero este modelo permite ver cómo se comportan las olas en planetas con líquidos, atmósferas y gravedad diferentes. Algo que ayuda a ver hasta qué punto la teoría encaja con lo que cabría esperar. El equipo está muy interesado en entender cómo se forman las olas en Titán. Es el único objeto del sistema solar, aparte de la Tierra, que tiene masas líquidas en su superficie. Y, como dicen, si sopla viento sobre su superficie, puede haber olas.

Un modelo que puede ayudar en el diseño de vehículos

En realidad, es algo mucho más interesante de lo que pudiéramos pensar. Porque, en el caso de Titán, no hay ninguna observación directa de esos lagos. Así que no se sabe qué tipo de olas podrían existir. El modelo, sin embargo, permite hacerse una idea. Si algún día se enviase una misión a los lagos de Titán, este modelo podría ayudar a diseñar un vehículo capaz de resistir las olas que se produzcan allí. Porque permitiría construir algo que sea capaz de soportar la energía de olas de ese tipo. Por eso, este tipo de modelos puede ser muy útil.

Cuando el viento sopla sobre el agua, crea olas que pueden llegar a ser lo bastante potentes como para modelar costas y distribuir sedimentos transportados por los ríos. Mediante este proceso, las olas pueden ser muy importantes en la transformación de un paisaje con el paso del tiempo. Los autores estudian la evolución del paisaje en la Tierra, y en otros planetas, y querían saber cómo podrían comportarse las olas en mundos muy diferentes al nuestro. No es la primera vez que se intenta entender el impacto de la gravedad en las olas de otros mundos.

Sin embargo, esos modelos no tenían en cuenta factores como la composición del líquido que genera las olas. Es ahí donde nos encontramos con la gran novedad de PlanetWaves, porque tiene en cuenta cosas como las propiedades del líquido en superficie, su densidad, viscosidad y tensión superficial, o lo resistente que es a formar olas. También han incorporado el efecto de la presión atmosférica del planeta. Por lo que pueden entender cómo cambia la superficie líquida de un planeta en función de la velocidad con la que sople el viento.

Las olas en Titán deducidas a partir de los datos de las olas en la Tierra

El punto de partida del trabajo fue, en realidad, los datos recogidos por las boyas que están repartidas por el lago Superior (de Estados Unidos) durante 20 años. Así, descubrieron que, teniendo en cuenta todos esos factores, era posible predecir con precisión qué velocidades del viento harían falta para generar olas en el lago y cuánto crecerían en función de la intensidad. Después, los investigadores aplicaron el modelo a otros objetos celestes que se sabe (o se sospecha) que tienen algún tipo de líquido en su superficie.

Titán, fotografíado por la sonda Cassini. Crédito: NASA

El primer objetivo fue Titán, estudiado por la misión Cassini de la NASA. Observaron que allí, es sorprendentemente fácil crear olas. Los hidrocarburos son relativamente ligeros y, junto a una gravedad baja y su presión atmosférica, es posible crear grandes olas con poco viento. En el caso de la infancia de Marte, observaron que, a medida que la atmósfera iba desapareciendo (y su presión bajaba) hacían falta cada vez vientos más fuertes para poder generar las mismas olas. Por último, lejos del Sistema Solar, se fijaron en varios exoplanetas.

El primero fue LHS1140b, un exoplaneta más frío y grande que la Tierra, que podría tener agua líquida. Al ser más masivo (y tener más gravedad), el modelo mostró que el mismo viento que en la Tierra generaría olas de un tamaño concreto, allí las generaba mucho más pequeñas. En Kepler 1649b, un exoplaneta que se cree parecido a Venus, pero con lagos de ácido sulfúrico, observaron que harían falta vientos fuertes para crear olas pequeñas. Junto a los resultados de 55 Cancri e, el trabajo sirve para hacernos una idea de lo diferentes que pueden ser otros mundos de la Vía Láctea… e incluso de nuestro Sistema Solar.

Estudio

El estudio es U. Schneck, C. Detelich, M. Curcic et al.; «Modeling Wind-Driven Waves on Other Planets: Applications to Mars, Titan, and Exoplanets». Publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Planets el 3 de abril de 2026.

Referencias: Phys