Aunque puede que al final todos los cúmulos globulares parezcan iguales (a fin de cuentas todos tienen un aspecto similar si no les prestamos mucha atención), lo cierto es que M5 es probablemente uno de los más interesantes. No sólo es uno de los cúmulos globulares más viejos que conocemos, también es uno de los más grandes de la galaxia…

El descubrimiento de M5

El cúmulo globular Messier 5. Crédito: NASA/STScI/WikiSky
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El cúmulo globular Messier 5.
Crédito: NASA/STScI/WikiSky

Inicialmente, este cúmulo globular fue descubierto en 1702 por el astrónomo alemán Gottfried Kirch, y su esposa, mientras observaban un cometa. Ambos creyeron que estaban observando una nebulosa. Fue un error que también cometió Charles Messier al redescubrirlo en 1764, cuando anotó al respecto que «(…) he descubierto una bella nebulosa en la constelación de la serpiente (…). La nebulosa no contiene ninguna estrella; es redonda (…)». Evidentemente, el problema que tuvo el astrónomo francés fue que su telescopio no era lo suficientemente grande para poder apreciar el cúmulo con mayor detalle.

Quien sí pudo hacerlo fue William Herschel, que llegó a contar 200 estrellas en el cúmulo, indicando además que «el centro está tan comprimido que es imposible distinguir las estrellas.»

El cúmulo globular de Messier 5

Los astrónomos creen que M5 es uno de los cúmulos globulares más antiguos, con una edad aproximada de 13.000 millones de años. Además contiene más de un centenar de estrellas variables, y hasta una nova enana. Eso sí, no pienses en una nova enana como una especie de supernova pequeña, porque es algo diferente. Una nova enana es un tipo de estrella variable que está formado por un sistema binario. De ellas, una es una nova enana y la compañera una estrella subgigante que pierde su materia a causa de la enana blanca, lo que provoca que esta última sufra cambios de brillo de manera abrupta (puede suceder en un período tan rápido como un único día).

Además, tiene dos pulsares con periodos de rotación medidos en milisegundos y la cantidad total de estrellas está estimada en entre 100.000 y 500.000. Está a unos 24.500 años luz de nosotros, y tiene un tamaño de alrededor de 165 años-luz, pero su influencia gravitacional (como ya he mencionado en otras entradas, a lo que nos referimos es a la zona del espacio en la que cualquier estrella que pase cerca del cúmulo queda atada a él por la fuerza de la gravedad del cúmulo, en lugar de estar atada a la galaxia) es de más de 400 años luz.

Cómo observarlo

Al igual que con el cúmulo M3, podemos recurrir a la estrella Arturo para poder encontrarlo (de ahí saltamos a Antares), y nos servirá unos buenos prismáticos astronómicos para poder observarlo incluso bajo el cielo urbano. Como es tan denso, sin embargo, no podrás verlo con todo detalle a menos que tengas un telescopio bastante grande (los más pequeños también son incapaces de mostrar las estrellas que lo componen).

Eso sí, si tienes la posibilidad de ver las estrellas del cúmulo, es obligatorio que intentes encontrar la Variable 42, ya que, en un período de poco más de 26 días, su magnitud varía entre 10,6 y 12,1.

Referencias: Universe Today Wikipedia