Esta semana, en Astrobitácora 7×18, hablamos de lo más interesante de la misión Artemisa II, lo aprendido y el estado en el que se encuentra la preparación de la misión Artemisa III. En YouTube, además, hablamos de la decisión de la NASA de apagar un instrumento en Voyager 1 para conservar energía…
Astrobitácora 7×18: Las lecciones de Artemisa II
Hace poco más de una semana que ha terminado la misión Artemisa II, y es el momento de repasar todo lo que podemos destacar de la campaña. Durante diez días, hemos visto a cuatro seres humanos partiendo de la Tierra, viajando a más de 400 000 kilómetros de nuestro planeta y regresando sanos y salvos. La misión ha sido muy interesante desde diferentes puntos de vista. En lo técnico, en términos generales, la misión ha sido todo un éxito, con muy pocos sobresaltos. El mayor problema, en realidad, ha sido con el aseo.

De manera recurrente, la tripulación ha tenido que enfrentarse a incidencias en el aseo, aunque nada especialmente grave. La tripulación podía usarlo, pero el sistema de evacuación de orina estaba congelado, por lo que su uso era limitado. Al margen de eso, hubo mucho de aprendizaje sobre diferentes facetas, como el manejo de la cápsula con los controles manuales. Y, por supuesto, muchos momentos espectaculares como el sobrevuelo de la Luna, que nos dejó un eclipse solar excepcional, con casi una hora de totalidad.
En el regreso, todo salió a pedir de boca, sin grandes sobresaltos. La reentrada en la atmósfera transcurrió sin sustos. Se perdió la comunicación durante seis minutos, tal y como se esperaba, pero al margen de eso no hubo sorpresas. El único momento que duró más de lo previsto fue la espera hasta el rescate de la tripulación, por la dificultad para establecer contacto entre los astronautas y el equipo de rescate. Puedes escuchar Astrobitácora 7×18 en iVoox, en la web, en este enlace; en la aplicación de iOS y Android o aquí mismo:
YouTube: La NASA apaga un instrumento de Voyager 1
En YouTube, además, hablamos de la sonda Voyager 1. La NASA ha explicado que el equipo de la misión ha decidido apagar un instrumento en la sonda para preservar energía. Se trata del Experimento de partículas cargadas de baja energía (LECP, por sus siglas en inglés). Este instrumento ya se apagó en 2025 en la sonda Voyager 2. La decisión es, naturalmente, algo que se planeó hace tiempo y que ha llegado con el objetivo de proteger la misión. Las sondas pierden cuatro vatios cada año, por lo que este apagado le da a la sonda Voyager 1 un año más de funcionamiento sin problemas.

Pero, naturalmente, solo es una decisión para estirar la misión al máximo posible mientras se intenta recoger tanta información científica como sea posible. Lo intrigante es que, en la misma noticia, la NASA explica que el equipo de las sondas Voyager lleva un tiempo trabajando en una idea que podría resultar de lo más útil. Algo a lo que llaman Big Bang y que consiste en transferir varios componentes a un modo de uso de energía más bajo. Esto permitiría disponer de más energía de la que está a disposición de las sondas Voyager en estos momentos.
Algo que, si saliese bien, podría permitir, incluso, reactivar el instrumento LECP en Voyager 1. Naturalmente, es una maniobra muy delicada que hay que ensayar bien. Primero, se pondrá a prueba con Voyager 2 en una serie de ensayos para ver si el procedimiento es seguro. Y, si es así, podría aplicarse a Voyager 1 en busca de extender la misión más tiempo del que se pensaba posible. De esto, y más, hablamos en el vídeo de esta semana. Puedes verlo en este enlace o, si lo prefieres, al principio de este artículo.