Esta semana, en Crónicas bajo la bóveda celeste 1×15, ponemos la atención en el siglo XVIII y la caza de cometas. Algo que permitió la aparición de multitud de figuras importantes de la astronomía. Además, en YouTube, hablamos de una nueva técnica que podría permitir descubrir esferas de Dyson (si es que existen)…
Crónicas bajo la bóveda celeste 1×15: El siglo de los cometas
Si tuviésemos que definir todo un siglo de la astronomía por una única particularidad, el siglo XVIII es el que más fácil nos lo pone, por el empeño en descubrir cometas. Algo que surgió como una suma de las condiciones y conocimiento que había llegado hasta esa época. La llegada del telescopio permitió observar el firmamento de una manera que, hasta entonces, no era posible. Además, Edmond Halley había predicho correctamente el regreso de un cometa que había sido observado en diferentes ocasiones. Permitió demostrar que eran objetos que orbitan al Sol.

Por supuesto, uno de los nombres a destacar entre las grandes figuras del siglo es el del propio Halley. Una persona que, como ya vimos en el programa anterior, tuvo un peso importante también al lograr convencer a Newton para que publicase su trabajo. Otra de las grandes figuras fue la de Charles Messier. Un astrónomo francés cuyo nombre sigue resultando familiar gracias al catálogo que lleva su mismo nombre. Irónicamente, el catálogo Messier es uno de los más populares por los objetos espectaculares que recoge… y sin embargo para Messier era una molestia.
Porque, en realidad, lo creó como una recopilación de las cosas que podían parecer cometas pero no lo eran. Es decir, quería asegurarse de que aquellas cosas que no le interesaban no le alejaban del descubrimiento de nuevos cometas. Junto a él, descubrimos otras figuras como Lalande o Laplace, así como multitud de historias y anécdotas que ayudan a entender mejor la sociedad de aquel momento. Puedes escuchar Crónicas bajo la bóveda celeste 1×15 en iVoox, en la web, en este enlace; en la app de iOS y Android; o aquí mismo:
YouTube: Una nueva forma de buscar esferas de Dyson
Además, en YouTube, hablamos de un nuevo estudio que plantea estudiar enanas rojas y enanas blancas en busca de posibles esferas de Dyson. El planteamiento es de lo más sencillo. Con la ayuda de un diagrama H-R (o Hertzsprung-Russell), si se descubre una estrella, en el espectro infrarrojo, con una temperatura extremadamente baja (inferior a lo que sería posible para una estrella así), entonces es posible que estemos ante un astro que esté rodeado por una estructura artificial. Algo que permitiría sospechar la existencia de vida inteligente lejos del Sistema Solar.

Lo más interesante es que, según explica el estudio, la tecnología que tenemos en el presente ya es capaz de realizar las observaciones necesarias para plantear esta posibilidad. En el estudio, de hecho, se analizan 5 millones de estrellas que puedan mostrar un espectro atípico. Sorprendentemente, se obtuvieron siete estrellas candidatas a tener esferas de Dyson a su alrededor. De ellas, dos fueron descartadas posteriormente, pero quedan otras cinco que podrían resultar interesantes. Hace falta analizarlas con más calma.
Naturalmente, no estamos ante un trabajo que asegure que existan este tipo de estructuras. En su lugar, hablamos de un trabajo que presenta una técnica alternativa para intentar descubrir posibles señales de vida avanzada. Una cuestión completamente diferente, por supuesto, es saber si podría haber vida inteligente lejos de nuestro sistema y, además, si podría ser tan avanzada como para haber construido algo así. De esto, y más, hablamos en el vídeo de esta semana, que puedes ver en YouTube, en este enlace, o al principio del artículo.