Un grupo de investigadores ha descubierto que los péptidos podrían sobrevivir en las nubes de Venus. Algo que resulta muy interesante porque abre las puertas a la posibilidad de que la vida pudiese llegar a desarrollarse y avanzar en un entorno muy diferente al que conocemos en la Tierra…

Los péptidos en Venus son una sorpresa

Al estudiar otros objetos del Sistema Solar en busca de señales de vida presente o pasada, la ciencia se ha centrado principalmente en planetas que tienen (o tuvieron) una superficie con líquidos, como sucede en la Tierra. Sin embargo, cada vez hay más pistas de que los ingredientes necesarios para la vida podrían existir en un entorno muy diferente, que ya se ha planteado en otras ocasiones: las nubes ácidas que cubren Venus. Esas nubes están compuestas aproximadamente por un 98% de ácido sulfúrico y se creía que eran demasiado ácidas.

Los péptidos pueden sobrevivir en Venus
Concepto artístico de HAVOC, un hábitat suspendido en la atmósfera de Venus. Crédito: NASA

No se esperaba que las moléculas biológicas complejas pudiesen sobrevivir allí. Ahora, un nuevo estudio ha demostrado que los péptidos cortos no solo pueden permanecer estables en esas condiciones ácidas, sino que también pueden plegarse. Esto permite que adopten formas que quizá les permitan desempeñar funciones biológicas. Si los péptidos llegan hasta esa capa de nubes de ácido sulfúrico, permanecerán allí y se conservarán en esas gotas, según los investigadores. No solo eso, una vez que tienen una estructura tridimensional definida, pueden cumplir funciones.

Esto lleva a una conclusión importante, porque indica que no se deberían descartar planetas que no se parezcan a la Tierra a la hora de buscar vida. A fin de cuentas, como dicen, no conocemos toda la variedad de planetas que pueden existir. Se buscan exoplanetas que puedan ser casi gemelos de la Tierra, pero ¿y si todos son como Venus? El hallazgo de los péptidos permitiría abrir un abanico enorme de posibilidades. La superficie de ese planeta, por supuesto, es demasiado cálida para resultar habitable, pero su capa de nubes es otra historia.

La capa de nubes de Venus es mucho más amable

A una altura de entre 48 y 64 kilómetros sobre la superficie, la temperatura es mucho más moderada y adecuada para la vida. Las nubes están formadas por gotas de ácido sulfúrico. Esas gotas son capaces de disolver metales y destruir la mayoría de las moléculas biológicas terrestres. Con frecuencia, en la atmósfera de Venus entran meteoritos que contienen los componentes básicos de los péptidos. Por lo que cabe la posibilidad de que pudiesen servir como ingredientes para formas de vida sencillas. La única condición es que logren sobrevivir al entorno corrosivo de las nubes.

En 2020, se comenzó a realizar diferentes trabajos para investigar qué tipos de moléculas biológicas podían persistir en esas condiciones tan ácidas. En los primeros experimentos usaron espectroscopia de resonancia magnética nuclear (RMN). Permite medir las propiedades magnéticas de los núcleos atómicos de las moléculas y, así, analizar las estructuras de diferentes moléculas en una solución de ácido sulfúrico casi puro. Esos estudios permitieron entender que los ácidos nucleicos, los componentes básicos del ADN, podían permanecer intactos en condiciones muy ácidas.

Lo mismo sucedía con los lípidos y los aminoácidos. El siguiente paso era averiguar si los péptidos, que son cadenas cortas de aminoácidos, también podían perdurar y, todavía más importante, si podían plegarse adoptando formas que les permitiesen desempeñar funciones biológicas. Lo más interesante es que los péptidos estudiados se mantuvieron estables durante muchas semanas. Los investigadores creen que todo se explica por la escasez de agua en soluciones tan ácidas. En una solución con un 98% de ácido sulfúrico hay muy pocas moléculas de agua.

Un entorno sin agua en el que los péptidos sobreviven en lugares como Venus

Eso impide que se produzca hidrólisis, una reacción química que rompe los enlaces de los péptidos cuando hay ácido. Sin agua, sin embargo, ese ácido tan destructor deja de ser una amenaza enorme. Al ver que los péptidos eran estables, los investigadores estudiaron sus estructuras. Así, observaron que las formas que adoptan son diferentes en ácido sulfúrico que en agua. Lo más importante es que, incluso en ácido sulfúrico, son capaces de adoptar formas muy específicas. Algunas, muy útiles para los mecanismos de la vida.

Concepto artístico de la sonda de la misión DAVINCI en la superficie de Venus. Crédito: NASA

El hecho de que los péptidos puedan formar estructuras plegadas y bien definidas en entornos ácidos es un paso importante para demostrar que podrían ser capaces de desempeñar funciones biológicas en entornos tan hostiles. El mayor hallazgo es que, hasta ahora, se pensaba que los péptidos no podían sobrevivir en ácido sulfúrico. Comprobar que no solo son estables, sino que además pueden plegarse, es algo muy importante. Ahora, el objetivo es llevar a cabo más estudios centrándose en una molécula artificial llamada ácido peptidonucleico (PNA).

Es similar al ADN, pero con un esqueleto peptídico en vez de formado por azúcar y fosfato. En trabajos anteriores ya se había demostrado que esta molécula, que no existe de manera natural, podría ser una alternativa al ADN. Es estable como cadena simple en entornos muy ácidos. Ahora esperan estudiar la estabilidad del PNA de doble cadena. Junto al análisis de péptidos más largos, se podrá entender mejor si los bloques necesarios para la vida podrían llegar a desarrollarse y manifestarse en lugares muy extremos y diferentes a nuestro planeta.

Referencias: Phys