La Casa Blanca ha presentado una nueva propuesta de presupuesto para la NASA en 2027, y el panorama no podría ser más desesperanzador. La sección de ciencia se vería muy afectada y se habla de que la agencia espacial podría verse obligada a recortar la mitad de sus programas…
El presupuesto de NASA en 2027 es durísimo…
La Casa Blanca está siendo objeto de numerosas críticas. Los expertos ya están dando la voz de alarma porque en su propuesta, plantean un presupuesto para la NASA en 2027 que recortaría su financiación total en un 23%. Aproximadamente, calculan que la agencia espacial tendría que poner fin a la mitad de sus programas científicos, porque el presupuesto reduce los fondos de la Dirección de Misiones Científicas de 7250 a 3900 millones de dólares. Es decir, un recorte del 47% en la financiación de ciencia. Algo a lo que The Planetary Society ya ha reaccionado.

En 2025, esta organización sin ánimo de lucro fue también muy vocal contra el presupuesto que la Casa Blanca planteaba para 2026. Entre las críticas, mencionan dos aspectos: la falta de transparencia y la «negativa a reconocer la realidad política«. Así se expresaba Casey Dreier (jefe de política espacial de The Planetary Society) al medio Space.com, explicando que esta propuesta rompe con la tendencia vista en las últimas décadas. Tanto es así, que explica que «es la propuesta presupuestaria menos transparente de la NASA que he visto jamás, y he revisado todas las propuestas desde 1960«.
Lo peor de todo es que, en esta nueva propuesta, ni siquiera se menciona qué misiones quedan canceladas. Simplemente se omiten, por lo que es obligatorio comparar los presupuestos de años anteriores con el que se sugiere para 2027, para poder entender cuál es el impacto. Además, elimina los niveles de financiación que se mencionaban en años anteriores. Algo que se había mantenido durante más de 60 años y que, al quitarlos, hace mucho más difícil analizar cómo cambia esta propuesta. Dreier se queja, expresamente, de grandes partidas poco definidas.
Demasiadas cosas sin definir
Por ejemplo, se menciona una «tecnología de Marte» con un presupuesto de 438 millones de dólares, pero solo se da una descripción mínima y muy poco desglose de costes. Algo que sorprende porque la cantidad supera todo el presupuesto de la división de heliofísica, y, sin embargo, solo se describe de manera muy superficial. Más allá de las críticas sobre la falta de transparencia, Dreier también explica que la propuesta para 2027 repite en gran medida el plan que el Congreso ya rechazó en 2026, gracias a la intervención de los congresistas.
Dreier explica que la propuesta de este año parece «un presupuesto de copia y pega» del año pasado, además de «descuidado y poco profesional«, porque contiene varios errores, como poner fin a la misión de retorno de muestras de Marte… que ya fue cancelada en 2026. Además, también menciona el año fiscal equivocado para la financiación del telescopio James Webb. Por eso, Dreier cree que la Casa Blanca no ha admitido la derrota que sufrió en 2026 y, en esencia, propone las mismas cancelaciones de misiones y los mismos recortes salvajes que no logró aprobar para este año.
Si se aprobasen, los recortes serían enormes. La propuesta cancelaría más de 40 proyectos científicos, aproximadamente la tercera parte de los que tiene la NASA en marcha. Entre ellas caerían misiones que están en desarrollo y también otras que ya están en marcha. Los nombres nos resultan familiares, porque son los mismos que sonaron en 2025. New Horizons, OSIRIS-APEX, Juno… exactamente el mismo conjunto que se intentó cancelar el año pasado. Estos recortes también afectarían a la participación de EE. UU. en proyectos internacionales.
Un presupuesto demasiado agresivo… ¿que se estrellará de nuevo?
Así, el róver Rosalind Franklin, la segunda misión del programa ExoMars de la Agencia Espacial Europea (ESA), volvería a estar en entredicho, a pesar de que la NASA volvió a comprometerse con el proyecto. Dreier explica que el plan «pretende cancelar al menos una docena de misiones conjuntas«, algo que afectaría seriamente a la reputación de EE. UU. a nivel internacional. Por otro lado, lo que no cambia es el apoyo a las misiones tripuladas. En concreto al programa Artemisa, que busca devolver astronautas a la superficie de la Luna en el año 2028.

El problema, como explican los críticos, es que ese apoyo llega a costa de programas científicos que dependen de una inversión pública sostenida. La escala, el coste y los plazos de este tipo de misiones hacen que dependan del apoyo gubernamental porque, naturalmente, esas misiones científicas son poco atractivas para la industria espacial privada. La parte positiva es que, en principio, se espera que el Congreso tenga mucho que decir. En 2025 ya rechazaron unos recortes muy parecidos y, además, hay un fuerte apoyo hacia la NASA.
Más de 100 miembros de la Cámara de Representantes han firmado una carta (con miembros de ambos partidos) pidiendo un aumento del presupuesto científico de la agencia espacial. Algo que deja claro que la mayoría del Congreso no está conforme con la política que propone Donald Trump y su gobierno. ¿El mayor problema? Este año hay elecciones en el país y habrá que ver qué impacto tendrá en el presupuesto del año que viene. Los miembros de ambos partidos ya han expresado que desmantelar el programa de ciencia de Estados Unidos sería un enorme error. Esperemos que sigan pensándolo en los próximos meses…
Referencias: Space