El tercer objeto interestelar conocido, 3I/ATLAS, podría ser el cometa más viejo observado. Sería mucho más antiguo que nuestro propio Sistema Solar, según plantea un grupo de investigadores. Algo que nos permite hacernos una idea de las sorpresas que nos esperan en el campo de los objetos interestelares…

Un cometa más viejo que el Sistema Solar

Solo han pasado unos días desde que se anunciase el descubrimiento del tercer objeto interestelar conocido, llamado 3I/ATLAS. Un grupo de investigadores explica que es posible que sea unos 3000 millones de años más viejo que el Sistema Solar. Este visitante, rico en agua congelada, no solo es el tercer objeto conocido que llega del entorno de otra estrella. Es el primero que podría llegar de una región completamente diferente de la Vía Láctea. Según los investigadores, podría tener más de 7000 millones de años y sería el objeto interestelar más destacado (hasta el momento).

3I/ATLAS podría ser el cometa más viejo observado
El cometa 3I/ATLAS (mostrado con su nombre preliminar) captado desde Chile. Crédito: Filipp Romanov

Los dos objetos anteriores, Oumuamua y Borisov, llegaron de otros lugares que, presumiblemente, podrían estar cerca del Sistema Solar. 3I/ATLAS, sin embargo, parece viajar en una pendiente muy pronunciada, con una trayectoria que sugiere que se originó en el disco grueso. Es una región poblada por viejas estrellas que orbitan por encima y debajo del delgado plano en el que se encuentran el Sol y la mayoría de estrellas de la galaxia. Como explican los investigadores, los cometas no interestelares se formaron junto al Sistema Solar.

Es decir, los cometas de nuestro sistema tienen, como máximo, 4500 millones de años. Los visitantes interestelares, sin embargo, pueden ser mucho más antiguos. De esos conocidos hasta ahora, todo indica que 3I/ATLAS es, seguramente, el cometa más viejo que se ha observado. Fue captado por primera vez el pasado 1 de julio de 2025 con el telescopio ATLAS en Chile, cuando estaba a 670 millones de kilómetros del Sol. La investigación del equipo sugiere que, como 3I/ATLAS debió formarse alrededor de una vieja estrella del disco grueso, debería ser rico en agua.

Una región de la galaxia nunca estudiada de cerca

Por ello, los investigadores explican que este objeto procede de una región de la galaxia que nunca se ha podido estudiar de cerca. Añaden que hay un 66% de posibilidades de que sea más viejo que el Sistema Solar y que haya estado vagando por el espacio desde hace miles de millones de años. Al acercarse al Sol, su luz calentará la superficie del cometa y desencadenará la actividad típica de un cometa. Veremos cómo expulsa vapor y polvo, así como la creación de una coma brillante y una cola de material. De hecho, el cometa parece estar activo.

Es lo que indican las primeras observaciones que se han realizado. También parece que es más grande que Oumuamua y Borisov. Si se confirmase, podría tener implicaciones también para cuántos objetos similares podrían ser captados por los próximos telescopios. Es el caso del Observatorio Vera Rubin, que detectará decenas de objetos interestelares cada año. Estos observatorios también ayudarán a obtener información sobre el papel de estos viejos cometas interestelares a la hora de alimentar la formación de estrellas y planetas en la galaxia.

Para los investigadores es un momento muy interesante. 3I/ATLAS ya está mostrando señales de actividad. Los gases que se puedan observar en los próximos meses, a medida que se calienta el cometa, permitirán poner a prueba su modelo. También han explicado que algunos de los telescopios más grandes del mundo van a observar este nuevo visitante interestelar. Por lo que se podrá obtener información muy útil. El descubrimiento del cometa fue toda una sorpresa para el equipo, porque se estaban preparando para las observaciones con Vera Rubin.

El cometa más viejo… ¿por ahora?

Su modelo predice que el observatorio debería descubrir entre cinco y 50 objetos interestelares. Sin embargo, el descubrimiento de 3I/ATLAS invita a pensar que la cifra final estará cerca de esos 50. Algunos, también, tendrán un tamaño comparable al de este nuevo objeto. Las noticias no podrían llegar en mejor momento, teniendo en cuenta que apenas han pasado unas semanas desde que se publicasen las imágenes de la primera luz del observatorio. Suponen un aperitivo para lo que está por llegar ya en la época de observación científica.

El observatorio Vera Rubin. Crédito: Rubin Observatory/NSF/AURA

Los hallazgos del equipo son el fruto de aplicar un modelo que simula las propiedades de los objetos interestelares, basándose en sus órbitas y su posible origen estelar. El modelo, llamado Modelo de Ōtautahi–Oxford, supone la primera aplicación en tiempo real de un modelo predictivo sobre un cometa interestelar. Lo más atractivo de este descubrimiento es que 3I/ATLAS será visible durante un tiempo con la ayuda de instrumentos astronómicos. Para aquellos que lo deseen, será necesario tener un telescopio amateur de un tamaño decente.

A finales de 2025 y a principios de 2026, tendremos la posibilidad de observar el cometa más viejo descubierto hasta el momento. En los próximos años, el catálogo de objetos interestelares debería crecer de una manera muy importante. Tendremos la posibilidad de comprender mejor cómo son los objetos llegados de otros lugares de la galaxia. Si son tan variados como 3I/ATLAS, serán oportunidades fantásticas para poder estudiar mejor regiones de la Vía Láctea que, simplemente, están fuera de nuestro alcance con otras herramientas.

Estudio

El estudio es M. Hopkins, R. Dorsey, J. Forbes et al.; «From a Different Star: 3I/ATLAS in the context of the Ōtautahi-Oxford interstellar object population model». Puede consultarse en arXiv, en este enlace.

Referencias: Phys