Un nuevo estudio plantea que Tritón fue el responsable de inclinar el eje de rotación de Neptuno. Algo que ya se había planteado en el pasado, pero que ahora se detalla y analiza con más detenimiento. Es un caso que resulta de lo más curioso porque tiene cierto paralelismo con la Tierra y la Luna…

El eje de rotación de Neptuno cambió por culpa de Tritón

Neptuno es el planeta más lejano del Sistema Solar. Es un gigante helado azul que está casi 30 veces más lejos del Sol que la Tierra (es decir, a casi 30 UA). A esa distancia, la temperatura ronda los -200 ºC y año dura 165 años terrestres (es, naturalmente, su período orbital). Sin embargo, a pesar de esa lejanía y aparente tranquilidad, Neptuno es un mundo azotado por vientos potentísimos. Tanto que son los más rápidos que se han observado en nuestro pequeño rincón de la Vía Láctea. Y, por si no fuera suficiente, tiene, seguramente, el satélite más extraño que conocemos: Tritón.

Tritón inclinó el eje de rotación de Neptuno
Simulación de cómo se vería Neptuno desde Tritón. Crédito: The Singing Badger/Wikipedia

Todos los planetas del Sistema Solar tienen su eje de rotación inclinado en mayor o menor medida. En el caso de la Tierra, es de unos 23 grados. Es el motivo por el que experimentamos las estaciones. Como caso opuesto y mucho más extremo está el de Urano. Su eje está tan inclinado que rota sobre un costado mientras gira alrededor del Sol. Pero el caso del eje de rotación de Neptuno resulta más llamativo. Tiene una inclinación de 28 grados que, desde hace décadas, es de lo más desconcertante. ¿Por qué esa inclinación, precisamente?

Eso es lo que busca responder un nuevo estudio, que sugiere que la respuesta podría estar en el satélite más grande de Neptuno y el efecto que tiene sobre el planeta. Tritón es una toda una rareza. Es la única luna grande del Sistema Solar que orbita en dirección retrógrada. Es decir, en la dirección contraria a la rotación del planeta. Lo que se ha planteado es que, seguramente Tritón fue originalmente un planeta enano del cinturón de Kuiper. En algún momento, hace miles de millones de años, debió ser capturado por la gravedad de Neptuno.

Las consecuencias de una captura inesperada

Según el estudio, esa captura desencadenó una serie de consecuencias que podría seguir en marcha incluso en el presente. La investigación plantea que la inclinación del eje de rotación de Neptuno, que observamos ahora, fue el resultado de la interacción entre la órbita de Tritón y el eje de rotación de Neptuno. La órbita de Tritón estaba cambiando constantemente por la interacción gravitacional con el planeta. En un momento dado, terminó entrando en una resonancia concreta. A medida que Tritón caía en espiral hacia su órbita actual, Neptuno también cambiaba.

Mientras la órbita de Tritón encogía, a lo largo de millones de años, el eje de rotación de Neptuno también cambiaba de inclinación por el tira y afloja gravitacional entre ambos. En cierto modo, los investigadores lo describen como una peonza a la que una mano le da un empujón. En las simulaciones de los investigadores, Tritón comienza en una órbita inclinada y muy excéntrica. O, si lo preferimos, muy elíptica. Por culpa de la interacción gravitacional, esa órbita evoluciona hasta terminar en su órbita actual alrededor de Neptuno.

Los resultados de esas simulaciones muestran que, en algunos casos, La inclinación del eje de rotación de Neptuno puede ser incluso superior a los 50 grados. Lo interesante es que casi una de cada cuatro simulaciones daba como resultado una inclinación superior a 20 grados. Es decir, lo suficientemente frecuente como para poder explicar por qué el eje de rotación del gigante helado tiene una inclinación tan específica. Para bien o para mal, el camino que le espera a Tritón es muy diferente a la evolución de nuestra Luna en los próximos millones de años.

El eje de rotación de Neptuno podría estar en cambios constantes

Ya en el presente, la órbita de Tritón está más cerca de Neptuno que la de la Luna lo está de la Tierra. Además, siguen un camino completamente opuesto. Tritón sigue acercándose a su planeta, la Luna se aleja del nuestro. De hecho, esa progresión hace que haya estimaciones apuntando a que, en unos 3600 millones de años, Tritón terminará cruzando el límite de Roche de Neptuno. Es decir, estará demasiado cerca.

Neptuno y Tritón, vistos por la sonda Voyager 2. Crédito: NASA

Esto producirá uno de dos resultados. O bien se precipitará hacia el planeta o se despedazará y terminará formando un espectacular sistema de anillos a su alrededor. Por ahora, Tritón sigue acercándose poco a poco al planeta. Un pequeño mundo capturado por un planeta gigante hace miles de millones de años. Su futuro tiene los días contados, aunque sea muy lejano (y sobrevivirá más allá, incluso, del momento en el que la Tierra dejará de ser habitable). Pero, desde su llegada al sistema de Neptuno, ha tenido un impacto muy perceptible.

Porque, si el estudio está en lo correcto, Tritón ha cambiado ese entorno de manera fundamental. Es un ejemplo más del papel que pueden tener los satélites en sus planetas. El caso de la Luna es, por supuesto, el más conocido. Se plantea que su presencia permite que el eje de rotación de la Tierra no oscile de manera descontrolada. Por eso, nuestro planeta se ha mantenido estable y habitable durante miles de millones de años. Dos satélites grandes con impactos similares en sus respectivos planetas… pero destinos muy diferentes.

Estudio

El estudio es R. Gomes; «Neptune’s obliquity was likely engendered by Triton’s tidal evolution«. Puede consultarse en arXiv, en este enlace.

Referencias: Universe Today