Elon Musk ha anunciado que SpaceX se centrará en la Luna y que dejará Marte en segundo plano en su objetivo de enviar seres humanos lejos de la Tierra. En sus palabras, el objetivo de la empresa será establecer una ciudad en nuestro satélite antes de hacerlo en el planeta rojo. Un plan mucho más lógico y atractivo que el de intentar establecer un asentamiento en Marte sin tener experiencia previa…
SpaceX se centrará en la Luna durante los próximos años
SpaceX ha conseguido grandes éxitos como contratista de la NASA. Sin embargo, los planes de colonización de Marte por parte de la compañía llevan años siendo objeto de críticas. No es para menos, porque los plazos que ha dado Elon Musk a lo largo de los años han sido, por decirlo de forma suave, extremadamente ambiciosos. Este cambio de intereses también pone a Musk en la misma línea que la de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos también está dando más importancia al regreso a la Luna que a una misión a Marte.

Así, en X (el antiguo Twitter), Elon Musk explicaba que SpaceX ha cambiado su foco hacia la construcción de una ciudad que pueda crecer por sí misma en la Luna. Algo que, asegura, podría conseguirlo en menos de diez años. Mientras que establecer una ciudad en Marte llevaría como mínimo 20 años. Uno de los culpables en esos plazos es que viajar al planeta rojo es mucho más complicado. Solo se puede viajar a Marte cuando ambos planetas están cerca entre sí, algo que sucede cada 26 meses. Sin embargo, en el caso de la Luna, se puede lanzar una nave cada diez días.
El cambio es una buena noticia porque Elon Musk tiene un largo historial de estimaciones que nunca estuvieron cerca de llegar a ser una realidad. Por ejemplo, en 2016 aseguró que en 2024 comenzarían los lanzamientos de misiones tripuladas hacia Marte. Siempre y cuando se cumpliesen las condiciones de financiación y planificación necesarias para sus cohetes. Esa predicción, a su vez, llegaba después de que en 2011 prometiese que los astronautas de SpaceX llegarían a Marte en diez años, en el mejor de los casos. ¿Y en el peor? Entre 15 y 20.
Un nuevo protagonista, pero un camino que sigue siendo muy largo
A finales de 2025, Donald Trump firmó una orden ejecutiva en la que afirmaba su intención de llevar astronautas estadounidenses a la superficie de la Luna en 2028, en el marco del programa Artemisa. Fue un cambio importante respecto a lo que vimos a principios de 2025, cuando aseguró que plantaría la bandera de Estados Unidos en Marte antes de que terminase su mandato. Algo que era completamente irrealizable por los plazos y las oportunidades para enviar una misión al planeta rojo, sin entrar en más consideraciones.
La situación actual es que el regreso de astronautas a la superficie de la Luna está previsto, como pronto, para mediados de 2027 con la misión Artemisa III. Pero cada vez hay rumores más intensos que apuntan a que la misión podría retrasarse a 2028, entre otros motivos, por el desarrollo de Starship, la nueva nave de SpaceX. La compañía sigue trabajando en su próximo gran cohete, pero todavía está en fase de desarrollo y se habla de que la siguiente prueba podría tener lugar en abril. Cada vez queda menos tiempo y la sensación es que queda mucho por hacer.
La versión que se utilizará en Artemisa III es ligeramente diferente a la Starship que hemos visto hasta ahora. Pero necesita exactamente el mismo desarrollo. Además, la NASA no la utilizará en misiones tripuladas hasta que esté en funcionamiento a nivel comercial y haya demostrado su capacidad de llevar a cabo misiones con pasajeros. Mientras todo esto no se convierta en realidad, Artemisa III seguirá siendo una misión sobre la que solo podremos especular en cuanto a fechas. Y eso, además, suponiendo que todo salga bien con Artemisa II.
Un camino más lógico que el de colonizar Marte
En cualquier caso, uno de los argumentos que esgrime Elon Musk es, también, el más razonable e interesante. Establecer un asentamiento en la Luna (hablar de ciudad es apuntar demasiado alto, al menos durante los próximos años) es una gran idea. La cercanía a nuestro satélite hace que se pueda trabajar con mucha más rapidez en los conceptos y estructuras necesarias para poder sostener algo así. Será posible trabajar mejor y más rápido en cosas como la infraestructura necesaria para proporcionar soporte vital a los habitantes.

También será más fácil estudiar cómo se comporta el ser humano viviendo en un entorno muy diferente al de la Tierra, lejos del planeta, pero sin los riesgos que conlleva un viaje más lejano. Porque, aunque en la Luna no habrá grandes retrasos en las comunicaciones (apenas unos segundos), servirá para ver cómo se desenvuelven los seres humanos en espacios reducidos, a cientos de miles de kilómetros del planeta. Además, Elon Musk no pierde de vista su gran promesa. El objetivo es completar una ciudad en la Luna antes que en Marte, pero para después replicarlo allí.
En este sentido, ha dicho que SpaceX se esforzará por construir una ciudad en Marte y que podría empezar ese proceso en los próximos 5 a 7 años. Algo que suena muy ambicioso y, probablemente, no deberíamos tomárnoslo muy en serio. Suponiendo que la ciudad lunar comenzase a establecerse en 2027, cinco o siete años parecen un plazo más que razonable para resolver muchas incógnitas sobre un asentamiento así lejos de nuestro planeta. No tanto para empezar a trabajar en la construcción de una ciudad en otro planeta. Eso llegará, pero será dentro de muchos años…