El róver Curiosity ha descubierto viejos compuestos orgánicos en Marte. El descubrimiento resulta muy interesante porque ofrece la posibilidad de entender mejor cómo era el planeta rojo en su infancia. Ayudará a entender hasta qué punto es plausible pensar que pudiese tener vida…

Curiosity encuentra viejos compuestos orgánicos de Marte

Lo más interesante de esta historia es que Curiosity ha encontrado compuestos orgánicos muy viejos que encajan con los bloques que permitieron la aparición de la vida en la Tierra. El hallazgo ha sido posible gracias a un experimento, llevado a cabo en Marte, que ha mostrado que la superficie del planeta rojo es capaz de preservar el tipo de moléculas que podrían servir como pistas de que hubo vida en la antigüedad. A pesar de ello, este experimento no es capaz de distinguir entre compuestos orgánicos producto de posible vida y los producidos por procesos geológicos.

Curiosity descubre viejos compuestos orgánicos en Marte
Imagen de Marte, tomada por el rover Curiosity el 3 de abril de 2016. Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS

La única forma de disipar las dudas sería traer esas muestras de roca a nuestro planeta, para poder estudiarlas en un laboratorio. Hay que recordar que el róver Curiosity aterrizó en Marte en 2012 para, entre otras cosas, buscar pruebas de que el planeta, en su pasado lejano, tenía condiciones para permitir que la vida hubiese llegado a aparecer hace miles de millones de años. El róver Perseverance, que aterrizó en 2021, también llegó con el mismo objetivo, pero a un lugar diferente. El objetivo es entender mejor si Marte llegó a ser habitable.

Por eso, los investigadores explican que creen estar viendo materia orgánica que se ha conservado en Marte durante 3500 millones de años. Es muy importante tener estas pruebas, porque ayudan a entender que la materia orgánica vieja se puede conservar en las condiciones actuales de Marte. Es algo útil porque ayuda a determinar mejor la habitabilidad del planeta. Este descubrimiento también permite entender que es posible encontrar pistas de posible vida pasada, en forma de compuestos orgánicos preservados a lo largo de miles de millones de años.

¿Qué se ha detectado?

Los investigadores cuentan que han detectado una veintena de compuestos diferentes. Curiosity detectó una molécula que contiene nitrógeno con una estructura similar a los precursores del ADN. Esto es lo que lo hace más interesante, porque se trata de un compuesto que nunca se había observado en Marte. El róver también ha logrado identificar benzotiofeno, un compuesto químico que, generalmente, llega a los planetas a bordo de los meteoritos que chocan contra su superficie. Naturalmente, el mismo material que llegó a la Tierra también llegó a Marte.

Al ser parte del Sistema Solar, los mismos asteroides golpearon en ambos planetas. Por lo que no es descabellado plantear que, seguramente, esos impactos aportaron los bloques básicos para la vida tal y como la conocemos. Desde que llegó al cráter Gale en 2012, Curiosity ha llevado a cabo multitud de experimentos. En 2020 estudió una región, Glen Torridon, que es rica en minerales arcillosos que indican que la zona tuvo agua en un pasado lejano. Esa arcilla puede retener y conservar compuestos orgánicos mejor que otros minerales.

Por ello, este tipo de arcilla es fantástica para descubrir compuestos similares. El experimento se llevó a cabo con un conjunto de instrumentos conocido como Sample Analysis at Mars (Análisis de muestras en Marte), o SAM. Ha sido responsable de muchos de los descubrimientos más importantes de la misión sobre la atmósfera, la habitabilidad de Marte y su química orgánica. Por medio de un compuesto químico, SAM es capaz de descomponer las moléculas orgánicas más grandes para que otros instrumentos (del mismo conjunto) puedan analizarlas.

La presencia de compuestos orgánicos viejos es un gran aliciente

Estos resultados son muy interesantes porque, el estar descubriendo todavía nuevos componentes de esos compuestos orgánicos, tenemos un aliciente fantástico para las próximas misiones. Entre ellas está la del róver Rosalind Franklin, de la Agencia Espacial Europea. Pero no solo es interesante en el caso de Marte, porque la misión Dragonfly, que estudiará Titán, también permitirá entender mejor cómo es el satélite de Saturno. Algo que resulta muy atractivo porque, pese a tener unas condiciones muy diferentes, podría tener condiciones habitables.

Concepto artístico de la nave Dragonfly en Titán. Crédito: NASA/JHU-APL

Naturalmente, sería una vida muy diferente a la que pudiésemos encontrar en la Tierra. Titán es uno de los lugares más intrigantes, en ese sentido, porque ofrece una gran oportunidad de entender si la vida podría existir en condiciones muy diferentes. Si es así, entonces se puede plantear que la vida pudiese ser abundante en otros lugares de la Vía Láctea, aunque solo sea de forma sencilla. El simple hecho de que la vida orgánica simple pudiese existir en muchos otros lugares es intrigante, porque abre la puerta a que, en algún lugar, pueda haber vida más compleja.

En cualquier caso, Marte seguirá siendo un planeta muy interesante. Por un lado, por las oportunidades que ofrece a la hora de entender cómo apareció la vida, o si pudo existir en otros lugares del Sistema Solar. Por otro, pensando en algo mucho más práctico: podría ser el próximo lugar en el que el ser humano consiga establecer una presencia permanente. Pero, en lo referente a la búsqueda de vida, cada hallazgo de este tipo nos acerca un poco más a entender mejor el pasado. No solo el de Marte, sino también el de nuestro propio planeta…

Estudio

El estudio es A. Williams, J. Eigenbrode, M. Millan et al.; «Diverse organic molecules on Mars revealed by the first SAM TMAH experiment». Publicado en la revista Nature Communications el 21 de abril de 2026. Puede consultarse en este enlace.

Referencias: Phys