¿Cómo podemos terraformar Marte de una manera creíble? Un grupo de investigadores ha analizado esta posibilidad, y resulta de lo más interesante. Independientemente de que se pueda convertir en un segundo hogar para el ser humano, es un lugar de gran interés científico. En esta serie de dos artículos repasamos algunas alternativas e ideas que se están barajando. Aunque, eso sí, el proceso sigue siendo algo que se llevaría a cabo en una escala de cientos o miles de años…
Cómo terraformar Marte desde un punto de vista diferente
Desde hace muchos años, diferentes científicos han investigado cómo se puede transformar Marte, un lugar frío y árido, en un entorno que sí sea habitable por los seres humanos del futuro. Una de las ideas que se ha planteado es dispersar un aerosol que ayude a calentar la atmósfera marciana. Es algo que se considera que podría ser un primer paso hacia la terraformación del planeta rojo. En los últimos tiempos, también ha surgido un nuevo campo de estudio conocido como astrobiología aplicada, cuyo objetivo es determinar qué haría falta para crear hábitats y biosferas sostenibles más allá de la Tierra.

Crédito: Daein Ballard
Ahora, un grupo de investigadores ha creado una hoja de ruta en la que explican qué haría falta para convertir Marte en un lugar donde la vida pudiese prosperar. Así como cuánto costaría y cuáles son los principales obstáculos. Es importante destacar que, curiosamente, el planteamiento no asume que calentar el planeta rojo sea algo deseable. El objetivo, en realidad, es otro: quieren identificar qué haría falta para conseguirlo. Edwin Kite, profesor asociado de Ciencias Geofísicas de la Universidad de Chicago, presentó su plan durante una mesa redonda sobre recursos espaciales
Se celebró entre el 2 y el 5 de junio y, allí, Kite explicó un prototipo de una misión dirigida a comprobar cómo se dispersan los aerosoles, para calentar la atmósfera de Marte, como primer paso hacia la terraformación del planeta. El propio Kite le explicaba al medio Space que crear hábitats y biosferas sostenibles más allá de la Tierra es un desafío científico y técnico gigantesco, pero que es necesario si queremos que haya vida más allá de la Tierra. Algo muy importante, desde el punto de vista de la civilización, para asegurar nuestra supervivencia sin importar qué le pueda pasar al planeta.
La necesidad de tener diferentes asentamientos
Tener un asentamiento lejos de la Tierra (con suficiente población) garantiza que el ser humano se convierta en una civilización, entre comillas, inmortal. Pero, como añadía Kite, todavía hay mucho por aprender y descubrir sobre crear una biosfera desde cero. La astrobiología aplicada, explica, necesita alimentarse de muchas disciplinas diferentes (y sus respectivos avances). Kite explicó que bastaría con realizar inversiones relativamente pequeñas en investigación. Eso permitiría mantener abierta la posibilidad de expandir la vida lejos de nuestro planeta.
Lo haría sin entorpecer la investigación de Marte. En su trabajo, Kite analiza diferentes formas de llevar a cabo el calentamiento. Así, sugiere cosas como membranas de efecto invernadero de estado sólido (un tipo de película transparente que permite atrapar el calor en el interior), que serían las que podrían ofrecer beneficios más inmediatos. Tendrían además otros usos para recoger humedad y también para los sistemas de soporte vital de las bases que se pudiesen establecer allí. Reforzar el efecto invernadero natural del planeta sería muy útil.
Permitiría calentar grandes regiones de su superficie, pero todavía hay muchas cosas que comprender y resolver. Cada método tiene sus propias ventajas y problemas, que habría que resolver. En realidad, ni siquiera se sabe cuál es la respuesta sobre una de las preguntas esenciales sobre Marte. ¿El planeta rojo es capaz de mantener una biosfera? Si llegase a crear una, la teoría dice que debería permitir mantener a un gran número de personas lejos de la Tierra. Eso sí, no existe ningún método que permita llevar a cabo una transformación rápida: harían falta siglos para acumular oxígeno en la atmósfera.
Terraformar Marte es un proceso lento
La posibilidad de calentar Marte plantea multitud de preguntas. Sin embargo, Kite considera que las preguntas más inmediatas pueden resolverse por medio de una campaña de investigación específica. A fin de cuentas, entiende que es necesario obtener más datos en dos aspectos antes de tener claro cuál es el camino a seguir. Hay que descubrir si Marte podría albergar vida en el futuro y, también, si existe vida en el planeta en el presente. Las dos cuestiones siguen estando sobre la mesa sin que haya señales de que vayan a tener respuesta próximamente.

Uno de los métodos sugeridos para calentar Marte plantea hacerlo en fases en paralelo. Esto permitiría que diferentes emplazamientos trabajasen en paralelo. Una parte del proyecto también podría incluir reflectores en órbita. Algo que permitiría calentar regiones más grandes, como el entorno de esas futuras bases humanas. Kite también es uno de los científicos de la misión del róver Curiosity, que explora Marte desde 2012. Junto con otros investigadores, estudia una posible demostración tecnológica en Marte: un instrumento automatizado que ponga a prueba un sistema de liberación de aerosoles.
Sería una cantidad muy pequeña, porque el sistema dispersaría menos de 1kg de partículas artificiales de tamaño inferior a una micra. El experimento analizaría su trayectoria mediante láser hasta una altitud de 500m, con el objetivo de confirmar el ascenso de la columna de partículas por la atmósfera marciana. ¿El problema? Que el instrumento en sí debe cumplir con requisitos muy exigentes y, antes de llevarla a cabo, habrá que comprobar en la Tierra que la idea funciona. Aunque, según explica, ya se ha conseguido avanzar en lo referente a prototipos… Y más adelante, quizá, se puedan llevar a cabo demostraciones en el planeta rojo…
La segunda parte del artículo se publicará el 23 de junio.
Referencias: Space