La NASA y Boeing han anunciado cuándo comienza la siguiente fase de Starliner. Después de un vuelo muy accidentado y de haber estado mucho tiempo en tierra, la cápsula de Boeing volverá a volar a la Estación Espacial Internacional. Lo hará sin tripulación a bordo y todavía habrá que esperar unos meses…

La siguiente fase de Starliner es muy precavida

La NASA ha anunciado que aportará más apoyo y dinero a la cápsula tripulada de Boeing, Starliner, para solucionar sus problemas y conseguir que vuelva a volar tan pronto como sea posible. Starliner sufrió tantos problemas en 2024 que sus dos pilotos de prueba tuvieron que permanecer en la Estación Espacial Internacional durante casi un año. Después, la NASA reclasificó aquella misión fallida como un incidente de tipo A. Es un tipo que indica que la misión puso en peligro a la tripulación. Es la categoría más grave en la escala de la agencia espacial estadounidense.

NASA y Boeing anuncian la siguiente fase de Starliner
Réplica de la cápsula Starliner, en el Houston Product Support Center de Boeing, en Texas. Crédito: NASA/Robert Markowitz

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicaba este lunes que Boeing estaba preparándose para lanzar una nueva cápsula Starliner, con muchas mejoras, que viajará hacia la estación en diciembre. Sin embargo, en esta ocasión, llevará consigo carga en lugar de tripulación. Será una misión no tripulada y supondrá el regreso de la cápsula a los vuelos espaciales dos años después de que despegase por última vez. En cuanto a los astronautas, no volverán a subir a bordo hasta 2028. Es algo necesario por todas las modificaciones de seguridad que tienen que introducir.

Es un proceso que tardará meses, o quizá años, en completarse. Por lo que el panorama resulta un tanto desconcertante. Era una cápsula que, originalmente, debería haber viajado con regularidad a la Estación Espacial Internacional, alternándose con la cápsula Crew Dragon de SpaceX. Sin embargo, los constantes imprevistos y contratiempos han hecho que nos encontremos ya en la recta final de la década de 2020 sin que se hayan producido progresos reales. La NASA, de hecho, también dejaba muy claro qué espera la agencia de Boeing.

Una cápsula que tiene mucho que demostrar… otra vez

Desde la NASA, aseguraban que todo el mundo debe tener la seguridad de que se han resuelto todos los problemas de Starliner. Solo entonces será cuando los astronautas vuelvan a subir a bordo. Según Woody Hoburg, que será el comandante de la próxima misión tripulada de la cápsula, todo va por el buen camino. Hoburg será el sustituto de los astronautas Barry Wilmore y Sunita Williams, que volaron en la misión tripulada anterior y que se encontraron con una estancia forzosa en la estación, mucho más larga de lo que estaba previsto originalmente.

La NASA siempre ha querido tener dos naves estadounidenses capaces de llevar astronautas hacia y desde la órbita de nuestro planeta. La agencia espacial ha destinado miles de millones de dólares tanto a Boeing como a SpaceX para poder tener estos servicios de transporte tras la retirada de los transbordadores espaciales. SpaceX, la compañía de Elon Musk, se convirtió en 2020 en la primera empresa privada en enviar astronautas al espacio. Esta misma semana lanzará su decimocuarta misión tripulada para la NASA y su cápsula funciona con normalidad.

Boeing, sin embargo, se ha encontrado con toda una odisea. Tuvo muchas dificultades para completar los dos vuelos de prueba de Starliner sin tripulación. Aunque, a pesar de ello, consiguió llegar a la misión de prueba tripulada. Fue entonces cuando envió a Wilmore y Williams a la Estación Espacial Internacional con éxito. Sin embargo, ambos tuvieron que regresar con una cápsula de SpaceX nueve meses después, debido a los problemas que experimentó la cápsula Starliner durante el trayecto. Había muchas dudas sobre su fiabilidad.

SpaceX ya está trabajando en su nueva nave

SpaceX tiene previsto retirar progresivamente sus cohetes Falcon 9 y sus cápsulas Dragon durante los próximos años. Está centrando toda su atención y trabajo en Starship, su nueva nave, mucho más potente y más grande, que llegó a la órbita de la Tierra por primera vez este pasado lunes. Por eso, la NASA tiene tanto interés en conseguir recuperar la cápsula Starliner y pasar a la siguiente fase del programa. Boeing ha sufrido muchos problemas pero no se ha rendido, a pesar de que las complicaciones, y el coste de la cápsula, no han dejado de crecer.

Concepto artístico de la nave Starship en una base lunar. Crédito: SpaceX

Las nuevas mejoras de Starliner y las nuevas certificaciones de cohetes costarán a la NASA alrededor de 359 millones de dólares. Entre las novedades hay nuevas válvulas y juntas, que buscan corregir los problemas que aparecieron durante la misión tripulada de 2024. Además, hay que pensar en el futuro después de la Estación Espacial Internacional. La vieja estación espacial se retirará de órbita en 2031. Sin embargo, ya hay varias empresas privadas que están trabajando en sus propias estaciones orbitales, que necesitarán sus propios servicios.

Necesitarán que haya una cápsula capaz de transportar astronautas a sus estaciones. Starship, de SpaceX, es demasiado grande para acoplarse a esas estaciones y Elon Musk tiene como gran objetivo de su compañía saltar a los viajes a la Luna y Marte en un futuro cercano. Así que, llegados a este punto, hay una pregunta que es inevitable: ¿por qué no abandonar Starliner y buscar una cápsula alternativa diferente? Según Jared Isaacman, todo se reduce a una cuestión de compromiso. Ahora, queda esperar hasta diciembre de 2026 o enero de 2027, cuando se producirá ese vuelo sin tripulación y comenzará la próxima fase de Starliner.

Referencias: Phys