Un nuevo estudio desvela que la rotación de Caronte era mucho más rápida en el pasado. Las imágenes de New Horizons, recogidas hace ya más de una década, siguen siendo muy importantes para entender cuál fue el pasado del satélite más grande de Plutón, y cómo ha cambiado desde entonces.
La rotación de Caronte se ha frenado con el tiempo, ¿pero cuánto?
Caronte, el satélite más grande de Plutón, es uno de los objetos celestes menos conocidos del Sistema Solar. La explicación es que solo se ha visitado una vez. Fue la nave New Horizons, de NASA, que visitó el sistema de Plutón en un sobrevuelo en julio de 2015. Aunque la visita fue muy corta, bastó para recoger una gran cantidad de información sobre Caronte, que todavía se está analizando en busca de entender mejor su formación y evolución. Su estudio es muy útil porque Caronte es el satélite más grande del Sistema Solar en comparación con el objeto al que orbita.

Crédito: NASA-JHUAPL-SwRI
Caronte tiene aproximadamente la mitad del diámetro de Plutón y la octava parte de su masa. Ahora, un equipo de investigadores ha dado un paso más para reconstruir la historia de Caronte, algo que también podría ayudar a comprender las primeras etapas de otros satélites del Sistema Solar exterior. Es decir, los que se encuentran más allá del cinturón de asteroides. En esencia, Caronte está permitiendo estudiar la formación y evolución de otros satélites congelados. El satélite de Plutón es un objeto ideal para poder realizar este tipo de estudios.
Su superficie ha sufrido pocos cambios en comparación con otros satélites del Sistema Solar exterior. En otros satélites, sus respectivas superficies han sufrido grandes cambios por procesos como impactos o calentamiento interno. Además, en el ecuador de Caronte se pueden observar patrones de fallas muy curiosos. Desde la década de 1970, los científicos han planteado que podrían deberse a que la rotación de Caronte era mucho más rápida y se fue ralentizando con el paso del tiempo. Es un proceso conocido como desaceleración rotacional.
El cambio de rotación de Caronte
Para el estudio, los investigadores han usado modelos informáticos con los que han simulado las primeras etapas de la historia de Caronte. El objetivo era comprobar la hipótesis de la desaceleración rotacional y analizar otros factores que pudiesen explicar el aspecto que tiene su superficie en el presente. Se centraron en Oz Terra, una región del hemisferio norte de Caronte con un terreno montañoso y fracturado, muy diferente de la superficie mucho más lisa que se puede ver en la Vulcan Planitia, en el hemisferio sur.
Así, los investigadores determinaron que Caronte podría haber tenido, en su infancia, una corteza de hielo de entre 30 y 36km de espesor y un período de rotación de unas 14,3 horas. Como referencia, su período de rotación actual es de unos 6,4 días, es decir, 153,3 horas. Esto significa que, en las primeras etapas de su historia, Caronte rotaba sobre sí mismo diez veces más rápido que en la actualidad. Hoy en día Caronte tarda tanto en orbitar alrededor de Plutón como en girar sobre sí mismo (y además, lo mismo que Plutón tarda en rotar sobre sí mismo).
Esta desaceleración rotacional podría confirmar una vieja hipótesis que relaciona la rotación de Caronte con grandes diferencias geológicas entre ambos hemisferios. Los investigadores creen que este proceso sucedió antes de cualquier posible episodio de criovulcanismo, lo que sugiere que la desaceleración debió suceder en una etapa muy temprana de la historia del satélite. Es decir, no debió transcurrir mucho tiempo desde la formación de Caronte hasta que llegó a la configuración orbital y rotacional en la que lo encontramos hoy en día.
Mucho por descubrir todavía
En el estudio, los investigadores explican que este trabajo ofrece un método para cuantificar la deformación y las tensiones provocadas por la desaceleración rotacional en cuerpos planetarios. Lo más interesante es que lo hace adaptando técnicas de geología estructural que se desarrollaron para los entornos de la Tierra. La distribución de las regiones tectónicas de Caronte sugiere que la desaceleración estuvo acompañada por una contracción global. Eso apoya la posibilidad de que Caronte comenzase con una temperatura baja.

Sin embargo, los propios investigadores explican que, aunque el estudio ofrece una explicación plausible para los patrones tectónicos observados en las tierras altas del hemisferio norte de Caronte, harán falta más estudios para comprender mejor cómo ha evolucionado la corteza del satélite a lo largo de su historia. Caronte fue descubierto el 22 de junio de 1978 en el Observatorio Naval de Estados Unidos por el astrónomo James W. Christy. Solo unas semanas después, la Unión Astronómica Internacional confirmó el descubrimiento.
Desde entonces, ha sido un objeto de estudio muy intrigante. La visita de New Horizons ha hecho posible que se obtengan datos concretos. Esas imágenes y este estudio se suman a un conjunto cada vez mayor de información sobre el satélite más grande de Plutón. Todo esto ayudará a reconstruir, poco a poco, la formación y evolución de otros satélites congelados del Sistema Solar exterior. Puede ser una herramienta fantástica para el estudio de los satélites que los gigantes gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) tienen a su alrededor.
Estudio
El estudio es H. Chen, S. Moon y A. Yin; «Early tidal despinning history recorded in the tectonics of Oz Terra, Charon». Publicado en la revista Nature Communications el 14 de julio de 2026. Puede consultarse en este enlace.
Referencias: Universe Today