Un grupo de investigadores ha descubierto que, hace más de 3000 millones de años, la vida de la Tierra dependía de un elemento raro: molibdeno. Algo que resulta sorprendente porque, en aquel momento, era tremendamente escaso. Es una oportunidad fantástica de entender mejor cómo echó a andar la vida en nuestro planeta…
Un raro elemento que fue clave para la vida en sus primeras etapas
Este estudio es el primero que muestra que el molibdeno tuvo un papel importante para la vida que existió en los primeros cientos de millones de años de su historia. En la Tierra, en el presente, el molibdeno permite acelerar reacciones químicas vitales en las células. Este metal es un componente de las enzimas esenciales que alimentan diferentes reacciones biológicas importantes en los seres vivos. No solo es importante para los organismos individuales, sino también para los conocidos como ciclos biogeoquímicos, entre los que están algunos como el ciclo del nitrógeno, que afectan a todo el planeta.

Sin molibdeno, esas reacciones podrían seguir adelante en la naturaleza, pero serían demasiado lentas para permitir que hubiese vida. Los investigadores explican que el molibdeno es un catalizador clave para las enzimas que realizan las reacciones importantes del carbono, el nitrógeno y el azufre. De hecho, dicen que preguntarse cuándo empezó la vida a usar molibdeno es, en esencia, preguntarse cuándo fue posible que sucediesen algunas reacciones químicas muy importantes para el metabolismo. Es decir, no es una cuestión menor.
Lo más curioso es que el molibdeno es, hoy en día, relativamente común. Sin embargo, hace miles de millones de años, solo había pequeñas trazas en los océanos de la Tierra. Los niveles aumentaron hacia el momento en el que los microorganismos empezaron a realizar la fotosíntesis. Algo que provocó un aumento drástico de la cantidad de oxígeno presente en la atmósfera y que sucedió hace, aproximadamente, 2450 millones de años. Es algo que conocemos como la Gran Oxidación, que tuvo un efecto profundo en la evolución de la vida.
El molibdeno pudo ser una pieza esencial
En un estudio anterior de la NASA, se sugería que el aumento del molibdeno, en esa época, pudo ser imprescindible para permitir la evolución de la vida compleja. Pero ¿cuándo empezó la vida a usar molibdeno? Es algo que los astrobiólogos se han preguntado porque, teniendo en cuenta su escasez, es posible que los primeros organismos utilizasen otros metales para acelerar reacciones. El tungsteno, por ejemplo, tiene un comportamiento similar en las células y, hoy en día, lo utilizan algunos organismos que viven en entornos extremos.
Por eso, se había teorizado que la vida pudo usar primero tungsteno y después evolucionar para usar molibdeno cuando se convirtió en un elemento algo más abundante. Este nuevo estudio, sin embargo, muestra que no tuvo por qué ser así. Los investigadores recopilaron los datos disponibles sobre la abundancia del molibdeno a lo largo del tiempo y reconstruyeron la historia del uso de este elemento en la historia de la vida. Así, observaron que, aunque era escaso, los primeros microbios de la Tierra ya eran capaces de utilizarlo. Lo mismo sucede con el tungsteno.
Los investigadores explican que las primeras formas de vida, seguramente, usaban ambos elementos. En un trabajo publicado en 2024, se identificaron algunos escenarios en los que aquellas primeras formas de vida pudieron utilizar molibdeno y otros elementos poco frecuentes en las profundidades del océano. Las fuentes hidrotermales aportaban pequeñas cantidades de elementos como hierro, zinc, cobre, níquel, manganeso, vanadio, molibdeno, cobalto y tungsteno. A pesar de esa variedad, el molibdeno fue uno de los elegidos casi desde el principio.
Un elemento raro para la vida, pero que sigue siendo muy importante
La explicación podría estar en que el molibdeno permite reacciones en una gran variedad de sustratos y condiciones. En cualquier caso, el estudio muestra que la vida puede encontrar la forma de usar los elementos de su entorno incluso si son poco frecuentes. Algo útil pensando en la búsqueda de vida lejos de nuestro planeta, donde será necesario tener presente que pueden darse posibilidades que no se han tenido en cuenta.

Buscar vida en el universo no se puede reducir a intentar encontrar mundos que se parezcan a la Tierra en el presente. Estudiar la historia de nuestro planeta, y la evolución de la vida, permite estudiar períodos en los que nuestro mundo era un planeta muy diferente al que conocemos. De esta manera, tenemos una imagen mucho más detallada de lo diferentes que pueden ser los planetas habitables en el universo. Escenarios muy diferentes, de lo que vemos a nuestro alrededor, que podrían ser hospitalarios para la vida tal y como la conocemos.
Los investigadores destacan la importancia de entender la historia de los elementos clave para las reacciones químicas esenciales de la vida. Algo que ayudará a entender las condiciones que pueden existir en otros mundos y plantear escenarios previos a la aparición de la vida que permitan que surja. A fin de cuentas, no basta con buscar solo vida que sea parecida a la que conocemos en el presente. Tiene mucho sentido centrarse en el uso de diferentes elementos y cómo era la vida en diferentes momentos de la historia de nuestro planeta…
Estudio
El estudio es A. Klos, M. Sobol, J. Boden et al.; «Biological use of molybdenum and tungsten stems back to 3.4 billion years ago». Publicado en la revista Nature Communications el 5 de mayo de 2026. Puede consultarse en este enlace.
Referencias: NASA