La NASA ha presentado el telescopio espacial Nancy Grace Roman, con el que espera descubrir decenas de miles de exoplanetas y comprender mejor la materia y la energía oscura. Su lanzamiento tiene como plazo máximo de mayo de 2027. Sin embargo, la agencia espera que despegue este mismo año…

El telescopio espacial Nancy Grace Roman es el siguiente gran observatorio

Este pasado martes, la NASA presentaba su próximo gran telescopio espacial. Con él esperan analizar grandes regiones del universo y realizar todo tipo de descubrimientos. Por su capacidad, se espera que sea capaz de descubrir decenas de miles de exoplanetas, pero también será una herramienta muy importante para comprender mejor la materia y la energía oscura. Lo más atractivo es que, por el salto que se espera que permita en el campo de los exoplanetas, ayudará a tener una mejor imagen de la variedad de mundos de la Vía Láctea.

Concepto artístico del telescopio Nancy Grace Roman. Crédito: NASA/GSFC/SVS

Jared Isaacman, el actual administrador de la NASA, lo presentaba como un telescopio que nos dará un «nuevo atlas del universo». El telescopio mide 12 metros y está equipado con enormes paneles solares para mantenerlo en funcionamiento. La agencia espacial estadounidense lo ha presentado porque ya está listo para su transporte a Florida. Desde allí, dentro de unos meses, despegará al espacio, a bordo de un cohete de la compañía SpaceX de Elon Musk. El lanzamiento podría llegar en septiembre de este mismo año, meses antes de lo previsto originalmente.

El telescopio Nancy Grace Roman ha costado más de 4000 millones de dólares y ha estado una década en fabricación. Su nombre viene de la astrónoma del mismo nombre, que fue conocida como «la madre del Hubble» porque fue una figura clave en el desarrollo del veterano telescopio espacial. Han pasado 36 años desde que Hubble se pusiese en órbita. En este tiempo, ha proporcionado multitud de datos y hallazgos que han provocado una revolución en muchos aspectos diferentes de la astronomía. De Nancy Grace Roman se espera lo mismo.

Un telescopio mucho más potente que Hubble

Naturalmente, al estar separados por más de un cuarto de siglo, el salto tecnológico es enorme. Nancy Grace Roman tiene un campo de visión que es unas 100 veces mayor que el de Hubble. Será capaz de observar grandes regiones del espacio y lo hará desde un lugar mucho más lejano. Hubble orbita a unos 500 kilómetros de la Tierra. Nancy Grace Roman, sin embargo, pondrá rumbo al punto de Lagrange L2. Es un punto a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta, en la dirección opuesta al Sol (desde la Tierra).

Allí es donde se encuentra, por ejemplo, el telescopio James Webb. El telescopio enviará 11 terabytes de datos cada día. Es una cantidad de información enorme que se puede poner en perspectiva con lo que explicaba Mark Melton, ingeniero de sistemas del Centro de Vuelo Espacial Goddard, a la agencia de prensa AFP. Melton explicaba que, en solo el primer año, el telescopio habrá enviado más datos que Hubble en toda su historia. Será una herramienta importantísima para entender mejor los diferentes objetos que componen el universo.

Además de decenas de miles de exoplanetas, se espera que descubra miles de millones de galaxias, miles de supernovas y decenas de miles de millones de estrellas. Todo ello servirá para identificar objetivos interesantes que luego se puedan investigar, con mucho más detalle, con la ayuda de otros telescopios, incluyendo el propio James Webb. En todos los sentidos, será un telescopio extremadamente útil porque supone una gran revolución tecnológica. También será una gran fuente de información para estudiar el universo invisible.

El estudio de aquello que no podemos ver

Porque Nancy Grace Roman va a estudiar, también, la materia y la energía oscura. Ambos constituyen el 95% del universo y siguen siendo grandes desconocidos. La materia oscura es la encargada de mantener unidas a las galaxias, y a los cúmulos de galaxias. Mientras que la energía oscura es la responsable de la aceleración de la expansión del universo. Al observar en el espectro infrarrojo, Nancy Grace Roman será capaz de detectar la luz emitida por objetos celestes hace miles de millones de años. Algo que podría ayudar a entender mejor ambos fenómenos.

Imagen del telescopio Hubble poco después de separarse del transbordador Discovery, en 1990. Crédito: NASA

Además, será un complemento fantástico para el telescopio europeo Euclid y el observatorio Vera Rubin en Chile. Roman investigará cómo se reparte la materia oscura a lo largo de la historia del universo, y será capaz de calcular a qué velocidad se alejan las galaxias de nosotros. Estos descubrimientos ayudarán a comprender mejor la estructura del universo en su conjunto. Ahora, comienzan los preparativos para que el despegue pueda llevarse a cabo tan pronto como sea posible. La intención del equipo de la misión es que pueda lanzarse en septiembre.

Oficialmente, la NASA se impuso un plazo máximo de mayo de 2027 para el despegue, por lo que, de lanzarlo en septiembre, estarían anticipándose unos cuantos meses. El telescopio Roman es, en muchos sentidos, el sucesor del telescopio Hubble. Lo más importante es que abrirá un nuevo capítulo en el estudio y comprensión del cosmos. Junto a los últimos observatorios que han entrado en funcionamiento, representa un gran salto en la tecnología disponible en el espacio. ¿Qué hallazgos se conseguirán gracias a estos observatorios?

Referencias: Phys