Un nuevo estudio plantea que las supertierras podrían tener un campo magnético robusto gracias a una gran capa de magma presente entre el núcleo y el manto. Algo que resulta muy interesante porque aumentaría las probabilidades de que la vida, si llega a aparecer en un planeta así, pueda prosperar.

El campo magnético de las supertierras no se parecería al de la Tierra

Lo interesante es que ese campo magnético podría ser muy potente. Las supertierras, hay que recordar, son planetas más masivos que la Tierra, pero menos que Neptuno. Este tipo de exoplanetas es uno de los más detectados en la Vía Láctea. Un buen puñado está en la zona habitable de sus respectivas estrellas (la región en la que podría haber agua líquida en su superficie). Por lo que podrían tener los ingredientes necesarios para que aparezca la vida. Una de las grandes preguntas de la astronomía moderna es la de si pueden mantener, durante miles de millones de años, un entorno estable para la vida.

El campo magnético de las supertierras podría surgir del magma
Concepto artístico del exoplaneta rocoso HD 85512 b, una supertierra. Crédito: NASA

En este nuevo trabajo, se sugiere que muchas supertierras podrían ser capaces de generar campos magnéticos muy potentes, pero de una forma diferente a como sucede en la Tierra. En lugar de deberse únicamente a la actividad de su núcleo, podrían crear ese campo gracias a una capa de roca fundida que estaría entre el núcleo y el manto. Un campo magnético fuerte es imprescindible para que el planeta pueda protegerse de la actividad de su estrella. Algo que permitiría que su atmósfera no fuese arrancada y se convirtiese en un mundo yermo.

Los resultados de este trabajo ayudan a entender mejor un misterio que viene de lejos. ¿De qué manera podrían, esos planetas más grandes que la Tierra, mantener un campo magnético? Por sus características, se espera que las supertierras tengan una estructura interna muy diferente a la de la Tierra. Lo que explican los investigadores es que los exoplanetas rocosos no tienen por qué parecerse, necesariamente, a lo que vemos en el Sistema Solar. Al menos no en cuanto a la generación de campos magnéticos. Especialmente en planetas más masivos que el nuestro.

El campo magnético es esencial para la vida

En esos mundos con entre tres y seis veces la masa de la Tierra, es posible que el principal mecanismo para generar un campo magnético no esté en el movimiento de su núcleo externo, sino en una capa entre el núcleo y el manto. Los escudos magnéticos que pueden mantenerse activos durante mucho tiempo son esenciales para la habitabilidad. Además de impedir que la atmósfera sea arrancada por el viento estelar, también protegen la superficie frente a la radiación cósmica. Sin esa protección, ni siquiera los planetas en las zonas habitables más benignas estarían libres de problemas.

Por eso, si las supertierras pueden mantener campos magnéticos alimentados por capas profundas de magma, habría una explicación plausible para imaginar la existencia de ese mecanismo esencial. Algo que permite plantear la existencia de multitud de mundos habitados en otros lugares de la galaxia (y por extensión, del universo). En el caso de la Tierra, el campo magnético está activo desde hace más de 3000 millones de años. El mecanismo que lo alimenta es el movimiento de hierro líquido en el núcleo externo, que rodea al núcleo interno sólido.

El núcleo interno, por su parte, es esencial porque libera calor y elementos más ligeros que permiten que el núcleo externo se mantenga fundido y en movimiento. El problema es que, en planetas rocosos más grandes, como las supertierras, se cree que el núcleo podría ser completamente sólido o líquido, en lugar de mezclar ambos estados. Por lo que un campo magnético como el de nuestro planeta se vería muy limitado en esas condiciones. ¿Hasta qué punto es plausible que pueda existir un océano de magma entre el manto y el núcleo? El estudio plantea que no es una idea descabellada.

El campo magnético de las supertierras siguen siendo un misterio

Este tipo de capas podrían surgir durante la formación del planeta, cuando los impactos de otros objetos pueden generar océanos de magma que se concentrarían a gran profundidad y serían ricos en hierro. De hecho, esta explicación ya se ha utilizado también con la Tierra. Se plantea que quizá tuviese un océano de magma, antes de la formación de su núcleo interno, que le proporcionase un campo magnético. Habría aparecido tras el impacto que formó la Luna, pero según el estudio, seguramente se solidificó unos 1000 millones de años después.

Concepto artístico de un exoplaneta y su campo magnético.
Crédito: Jack Madden/Cornell University

Las supertierras, en cambio, son mucho más grandes y tienen una presión interna mucho más alta. Por lo que esos océanos podrían sobrevivir durante mucho más tiempo, proporcionando un campo magnético durante miles de millones de años. Con la ayuda de modelos y diferentes experimentos, llegan a la conclusión de que las supertierras con entre 3 y 6 masas terrestres podrían mantener campos magnéticos por medio de este mecanismo. Además, en algunos casos podrían ser mucho más potentes que el campo magnético de nuestro planeta.

El mayor problema es que, al menos por ahora, detectar campos magnéticos en exoplanetas sigue siendo todo un reto. Las buenas noticias son que, con el avance de la tecnología, es cuestión de tiempo que lleguemos a disponer de los instrumentos necesarios para poder captarlos. Mientras tanto, los trabajos para entender mejor cómo son las condiciones de las supertierras siguen limitándose principalmente al campo teórico. ¿Habrá mundos más masivos que la Tierra, en torno a otras estrellas, que sí tengan vida? Puede que podamos responder a esa pregunta, con más certeza, en solo unos años…

Estudio

El estudio es M. Nakajima, S. Harter, A. Jasko et al.; «Electrical conductivities of (Mg,Fe)O at extreme pressures and implications for planetary magma oceans». Publicado en la revista Nature Astronomy el 15 de enero de 2026. Puede consultarse en este enlace.

Referencias: Space