El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha anunciado que la agencia espacial ha decidido darle una pausa al proyecto de la estación espacial Lunar Gateway. Algo que llega en un momento en el que todo resultaba muy confuso, con informaciones que apuntaban a que seguía adelante, mientras otras hablaban de su cancelación.

La pausa de la Lunar Gateway no es una cancelación

Isaacman ha explicado que la NASA ha tomado su decisión este martes y que han decidido pausar el proyecto Gateway. El objetivo era crear una estación espacial en órbita alrededor de la Luna. El objetivo es centrar la atención en algo diferente y, también podríamos decir que mucho más ambicioso: construir una base lunar. El objetivo, según Isaacman, al poner en pausa la Lunar Gateway, es cambiar el foco hacia una infraestructura que permita realizar operaciones sostenidas en la superficie del satélite. El trabajo que tienen por delante será enorme.

La NASA pausa la Lunar Gateway
Concepto artístico de una cápsula Orión acercándose a la estación espacial Lunar Gateway. Crédito: NASA

Según ha explicado, a pesar de los desafíos con parte de la infraestructura disponible, la agencia va a reutilizar aquello que sea posible. También aprovechará el compromiso de sus socios internacionales para convertir la base en una realidad. En el proyecto Gateway, entre esos socios, estaba la Agencia Espacial Europea. El anuncio llega con motivo de la reorganización del plan del programa Artemisa. El objetivo original se mantiene: enviar astronautas estadounidenses de vuelta a la superficie de la Luna y conseguir establecer una presencia permanente.

El gran objetivo a largo plazo es conseguir aprender lo necesario para poder llevar a cabo misiones tripuladas a Marte. Algo que todavía está muy lejos de convertirse en realidad. Hay que recordar que, durante un tiempo, se habló de que Estados Unidos esperaba conseguir enviar los primeros seres humanos al planeta rojo en la década de 2030. Pero con el retraso de la primera misión tripulada a la superficie lunar hasta 2028 (y Artemisa IV), parece difícil que este pueda ser el objetivo que todavía se baraja en la agencia espacial estadounidense.

Marte como gran objetivo, pero con muchas cosas que cumplir antes

No es del todo sorprendente que se haya decidido dejar en pausa la estación Gateway. Había sido objeto de críticas al considerarse un gasto innecesario y una distracción respecto a otras posibilidades más ambiciosas (como la base lunar). Jared Isaacman se convirtió en administrador de la NASA a finales de 2025. Hace solo unas semanas, anunciaba que el Programa Artemisa iba a sufrir grandes cambios con el objetivo de llevar a cabo misiones de manera más realista. Al mismo tiempo, también se buscaba lanzarlas con mayor frecuencia.

Ahora el gran objetivo es que Artemisa IV llegue en 2028 y que, en esa misión, por fin veamos seres humanos de nuevo en la Luna. El objetivo supone admitir un retraso que ya se venía rumoreando. Originalmente, el plan era que sucediese en Artemisa III en 2027. Aunque la misión sí sigue planeada para 2027, su cometido será diferente: se utilizará para comprobar la capacidad de acoplamiento de la cápsula Orión con las naves Starship o Blue Moon (la que esté preparada antes, o incluso las dos, si es que estuviesen disponibles).

Artemisa IV será la primera que lleve a astronautas a la superficie de la Luna, y llegará en 2028. El motivo del cambio se debe a la necesidad de garantizar la seguridad de la cápsula y de los componentes necesarios para ese descenso. Bajo el plan anterior, todo tenía que validarse por primera vez en Artemisa III. Eran demasiados objetivos ambiciosos para una misma misión, que ahora quedan separados en dos. Esto no garantiza el éxito, ni garantiza que ese retorno se vaya a producir en 2028, pero sí sirve para aumentar las posibilidades de éxito.

¿Y ahora qué?

La revisión del programa Artemisa ha llegado en plena preparación de Artemisa II. Ahora mismo, todo avanza a buen ritmo para que el lanzamiento se produzca el próximo 1 de abril. Después de meses de retraso, la misión parece por fin preparada para llevar a cuatro astronautas (Victor Glover, Jeremy Hansen, Christina Koch y Reid Wiseman) alrededor de la Luna. El viaje será de unos diez días y supondrá la primera vez, desde el fin del programa Apolo, que veamos un grupo de seres humanos viajando más allá de la órbita baja de nuestro planeta.

Imagen de la ceremonia del anuncio de la tripulación de Artemisa II. Crédito: NASA

Después, será el momento de revisar el estado en el que está la cápsula, cómo se ha desarrollado la misión y el comportamiento del escudo térmico. La decisión de pausar la estación Gateway también obliga a preguntarse qué sucederá con aquellas misiones del programa donde se planteaba utilizarla como punto intermedio. Además, también habrá que esperar a conocer más información sobre los planes de desarrollo de esa base lunar. La NASA no se ha expresado, hasta el momento, de forma concreta respecto a cómo se desarrollará.

De hecho, ni siquiera se sabe cuál será el lugar designado para el aterrizaje de Artemisa IV. Si bien es cierto que parece lógico suponer que una base lunar se establecerá en un lugar similar. En cualquier caso, la agencia espacial estadounidense parece decidida a cumplir con sus grandes objetivos para la exploración espacial tripulada. La Luna está destinada a ser la próxima gran parada del ser humano. Pero el momento definitivo, en el que por fin veamos cómo se empieza a instalar la infraestructura necesaria, todavía no tiene fecha de llegada…

Referencias: Phys