La NASA ha anunciado que va a realizar algunos cambios en el programa Artemisa. El objetivo es que se parezca más al programa Apolo, con un ritmo rápido. Lo más destacable es que van a añadir una nueva misión de prueba antes de intentar el complicado aterrizaje en la superficie de nuestro satélite…
Los cambios en el programa Artemisa prometen ser profundos
Intentar un aterrizaje tripulado en la superficie de la Luna es extremadamente complicado. Por ello, la NASA ha decidido que va a aplicar algunos cambios en el programa Artemisa. Por un lado, Artemisa III se convierte en una misión de prueba y Artemisa IV se convierte en la misión en la que se llevará a cabo el aterrizaje. La noticia llegó apenas dos días después de que se trasladase el cohete SLS al Edificio de Ensamblaje de Vehículos para realizar más reparaciones. Además, está respaldado por un panel de seguridad, que ha advertido a la agencia espacial de que debe reducir sus objetivos.

Crédito: NASA/Ben Smegelsky
En esencia, eran demasiado ambiciosos para el primer aterrizaje en la Luna desde 1972. Hay que recordar que Artemisa II, que llevará a cabo un sobrevuelo de la Luna con cuatro astronautas, está aplazado, como mínimo, hasta abril. La siguiente misión, Artemisa III, tenía previsto originalmente aterrizar en el polo sur de la Luna. Pero las esperas entre vuelos están siendo muy grandes y hay una preocupación cada vez mayor respecto al módulo con el que se aterrizará en el satélite. Los trajes espaciales también siguen en desarrollo.
Por todo ello, Jared Isaacman, el nuevo administrador de la NASA, ha anunciado que Artemisa III se centrará en lanzar un módulo de alunizaje lunar (o bien Starship o el que está desarrollando Blue Origin) a la órbita baja de la Tierra en 2027. Se buscará practicar el acoplamiento entre la cápsula Orión y el módulo de alunizaje, en una misión que estará tripulada. Los cambios del programa Artemisa también plantean algo que, en cierto modo, podría considerarse más ambicioso. Un aterrizaje en la Luna en 2028… pero con la promesa de que puedan ser incluso dos en un mismo año.
Un camino a seguir que parece claro
Las fugas de hidrógeno y los problemas con el flujo de helio que han afectado al SLS en las pruebas para el lanzamiento de Artemisa II no son nada nuevo. Ya surgieron durante el primer vuelo de prueba de Artemisa en 2022. Según Isaacman, con el plan original, se empezaba a temer una espera de tres años entre Artemisa II y III. Por ello, consideraba que el plan era inaceptable, porque la espera es demasiado larga. Su objetivo es conseguir reducirlo a un año o incluso menos. Aunque para ello tendrán que cambiar muchas cosas.
Jared Isaacman es un multimillonario que ha viajado dos veces al espacio, pagándolos por su propia cuenta. También realizó el primer paseo espacial privado del mundo y, desde diciembre, es el nuevo administrador de la agencia espacial estadounidense. El propio Isaacman recordaba que durante el programa Apolo, el primer vuelo de los astronautas a la Luna fue seguido por dos misiones más antes de que Neil Armstrong y Buzz Aldrin aterrizaran en Apolo 11. Además, añadió, los lanzamientos de Apolo se sucedieron con rapidez, del mismo modo que ya había sucedido en los programas anteriores Mercury y Gemini.
En todos ellos hubo un ritmo de lanzamientos alto, a veces con misiones que estaban separadas entre sí por solo unos meses. El éxito quedó plasmado en cómo 24 astronautas del programa Apolo, entre 1968 y 1972, viajaron a la Luna. 12 descendieron a la superficie del satélite. Para acelerar el ritmo y reducir el riesgo, la NASA estandarizará el cohete SLS en el futuro, aunque por ahora no ha dado más detalles sobre cuál es la forma en que lo conseguirán. Pero está claro que hace falta realizar cambios profundos para poder tener una frecuencia de lanzamientos más alta.
Artemisa III está definida… a medias
Tanto SpaceX como Blue Origin están acelerando su trabajo en sus módulos de alunizaje respectivos. Son una pieza esencial porque se encargarán de llevar a los astronautas desde la órbita de la Luna hasta la superficie y, por supuesto, también de vuelta hasta la órbita lunar. Jared Isaacman aseguraba que en 2027 veremos a una tripulación en la cápsula Orión reuniéndose en órbita alrededor de la Tierra con Starship, de SpaceX, Blue Moon, de Blue Origin o con ambos módulos. La idea es repetir lo que ya se hizo en el programa Apolo.

Es algo parecido al planteamiento que se utilizó, y funcionó tan bien, durante el programa Apolo a finales de los años 60. En aquel entonces, Apolo 8 fue el primer vuelo de astronautas a la Luna. Después llegaron dos misiones más: Apolo 9 y 10, que sirvieron como preparación antes de que Armstrong y Aldrin descendiesen a la superficie. La recomendación del panel de seguridad de revisar sus objetivos para Artemisa III no ha caído en saco roto. De hecho, el panel enfatizaba que era importante hacerlo rápido si Estados Unidos quiere regresar a la Luna de forma segura.
Isaacman explicaba que el plan de misiones revisado de Artemisa tiene en cuenta las preocupaciones expresadas por el panel y cuenta con el apoyo de la industria y de la administración Trump. Bajo el plan actual, Artemisa IV debería llevarse a cabo en 2028. Será entonces cuando veamos de nuevo a seres humanos en la superficie de la Luna. Aunque esto, por supuesto, dependerá de que no se produzcan retrasos en las misiones que tienen que suceder antes. Ahora hay que preguntarse si EE. UU. lo conseguirá antes de que China llegue a la Luna…
Referencias: Phys