Esta semana, en Nómadas de las estrellas 1×04, hablamos de la minería espacial y de la importancia que tendrá en el futuro de la exploración tripulada. En YouTube, además, hablamos de la misión GIMLI, que estudiará el pozo de las colinas de Marius, en la Luna…

Nómadas de las estrellas 1×04: La minería espacial

Uno de los aspectos de la exploración espacial que más popularidad ha ganado en los últimos años es, sin duda, la minería espacial. La idea de extraer metales preciosos o recursos escasos en la Tierra como el helio-3, ha hecho que los medios hayan escrito al respecto, con ideas tan atractivas como la de asteroides ricos en oro, con valores de trillones de dólares. También ha sido algo en lo que la industria de la inteligencia artificial y la robótica se ha apoyado mucho, planteando que sería una vía muy atractiva.

La misión GIMLI y Nómadas de las estrellas 1x04
Concepto artístico de una operación de minería en uno de los satélites de Marte.
Crédito: NASA

Lo más curioso de todo es que, en realidad, la parte menos interesante de la minería espacial es la de las riquezas que podríamos traer a la Tierra, o los elementos raros de nuestro planeta. Lo más atractivo es que ese acceso a recursos en el espacio permitiría reducir en gran medida la dependencia de los suministros de la Tierra, con lo que ello conllevaría en cuanto a reducción de costes. El acceso a agua congelada, en la Luna, permitiría obtener con facilidad elementos como agua, combustible para cohetes u oxígeno.

Por otro lado, una vez exista esa industria, podemos dejar volar la imaginación en cuanto a cómo cambiará nuestra civilización. ¿Dónde podríamos esperar encontrar asentamientos? ¿Tiene sentido imaginar, como en la serie The Expanse, que el cinturón de asteroides se convirtiese en el hogar de uno de los grandes asentamientos del ser humano? De esto, y mucho más, hablamos en Nómadas de las estrellas 1×04. Puedes escucharlo en iVoox, en la aplicación de iOS y Android; en la web, en este enlace, o aquí mismo:

YouTube: La misión GIMLI

En YouTube, además, hablamos de la misión GIMLI. Un concepto que ha seleccionado la NASA y que promete ser de lo más interesante. Su destino es el pozo de las colinas de Marius, en la Luna. Allí se encuentra una claraboya que da acceso a una formación bajo el subsuelo. Gracias al estudio de los datos recogidos por naves como la Lunar Reconnaissance Orbiter, se ha deducido que bajo la superficie podría ocultarse un tubo de lava. Quizá, incluso, podría ser la entrada a una red de cavernas.

La Colina Marius, observada por SELENE.
Crédito: NASA/Goddard/Arizona State University

Sin embargo, por ahora ninguna nave ha explorado esta región desde la superficie. GIMLI pondría remedio a esto, con una nave dedicada a explorar la superficie y las paredes del pozo. Al hacerlo, permitirá entender mucho mejor qué es lo que se encuentra bajo la superficie. Cabe la posibilidad, incluso, de que no sea un tubo de lava. Puede que se trate de un desprendimiento (o algo similar) que ha dado lugar a su formación. Sin embargo, si, como todo apunta, es de naturaleza volcánica, las posibilidades son inmensas.

Se podrá entender mucho mejor cómo fue la historia de la Luna hace miles de millones de años, cuando era un objeto mucho más activo. También podría abrir las puertas al estudio de los tubos de lava como posibles lugares en los que establecer asentamientos. Algo que, por ahora, es puramente teórico y que presentaría muchos aspectos positivos y, también, sus propios aspectos negativos. Como siempre, puedes ver el vídeo en el canal de YouTube, en este enlace, o, si lo prefieres, al principio del artículo.