Un nuevo estudio plantea que las ciudades en la Luna podrían ser una idea completamente imposible. El motivo es que la cantidad de agua que puede encontrarse congelada en el satélite sería demasiado baja para sostener a una población grande. ¿Qué significaría esto para el futuro del ser humano?
La idea imposible de ciudades en la Luna
El descubrimiento de agua congelada en los cráteres en sombra permanente de los polos de la Luna ha sido toda una revolución. Ha llevado a imaginar una carrera lunar en la que establecer bases allí, después aldeas, ciudades e incluso industria pesada. Pero ¿hasta qué punto es una idea plausible? Poco después de su formación, los asteroides bombardearon la superficie del satélite, dejando su familiar imagen repleta de cráteres. Cerca de los polos hay decenas de cráteres cuyo suelo no ha recibido la luz del Sol desde hace 4000 millones de años.

Muchos de esos cráteres tienen temperaturas extremadamente bajas. Tanto que el hielo de agua no se sublimaría más de 1mm en 1000 millones de años, a pesar de estar expuesto al vacío del espacio. Y hay una fuente de agua que puede congelarse allí: los asteroides que la llevaban consigo al chocar contra el satélite. Desde 2013, se sabe que ese agua sigue allí, y que podría haber hasta 1000 millones de toneladas. Algo que se ha determinado gracias a las diferentes misiones en la órbita de la Luna, que han permitido crear un mapa muy detallado.
La presencia de agua en los polos permite darle un enfoque muy diferente a la perspectiva de la presencia humana en la Luna. De repente, es posible imaginar algo similar a una aldea lunar. Un lugar en el que las personas puedan sobrevivir sin tener que llevar absolutamente todo desde la Tierra. Es decir, podrían cultivar sus alimentos, ducharse y tener instalaciones funcionales en muchos sentidos. Sería algo diferente a lo que viven los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI). Por lo que pensar en ciudades que puedan crecer por sí mismas es muy atractivo.
Una idea muy intrigante
Es lo que imagina Elon Musk y no es el único. Jeff Bezos también ha jugado con la idea de trasladar la industria pesada a la Luna. La pregunta importante, sin embargo, es hasta qué punto hay recursos suficientes. Calculando cuánta energía y agua utilizaría una población grande en la Luna, ¿durante cuánto tiempo podría sobrevivir una ciudad de 100 000 o 1 millón de habitantes? Responder a esa pregunta permitiría entender hasta qué punto es una idea plausible. La buena noticia es que la energía no parece ser un problema especialmente preocupante.
Los bordes de esos cráteres en sombra permanente reciben luz solar de manera casi constante. Allí, se podrían generar 3GW de electricidad mediante torres de 1km de altura cubiertas de paneles solares. No solo eso, gracias al uso de recursos in situ, debería ser posible fabricar paneles allí mismo. Hay silicio de sobra, así que no sería muy difícil. De hecho, incluso se ha planteado que podría ser posible instalar centros de datos para inteligencia artificial cerca de esas cumbres iluminadas. Podrían ser los primeros pasos, de hecho, hacia una economía lunar.
La mala noticia es que, incluso suponiendo una cantidad de 1000 millones de toneladas de agua (que sería una estimación muy generosa), sin reciclaje, la sostenibilidad es muy difícil de imaginar. Porque, sin reciclaje, la ciudad solo sobreviviría unos pocos años. Incluso en el mejor escenario, con un reciclaje del agua del 98%, que es la misma eficiencia que se consigue en la EEI, una ciudad de 1 millón de habitantes agotaría el agua en poco más de un siglo. Por lo que habría una fecha límite muy clara, que conllevaría el agotamiento de esos recursos.
Las ciudades en la Luna quizá no siempre sean algo imposible
Es un problema para imaginar que podamos ver asentamientos lunares sostenibles. Además, las estimaciones más optimistas sobre la cantidad de agua presente en la Luna son alrededor de 30 veces más bajas que esos 1000 millones de toneladas. Por lo que, en la práctica, aunque se pudiese utilizar toda ese agua, la ciudad agotaría la reserva muy rápido. Eso significa que incluso una ciudad pequeña se quedaría sin agua en apenas una década. Una situación que es insostenible y que obliga a pensar en otras opciones para conseguir más tiempo.

Una opción muy natural, por supuesto, es imaginar un asentamiento mucho más pequeño. En el caso de una aldea lunar con 1000 personas, o incluso una pequeña ciudad con 10 000, el agua sería suficiente para permitir su supervivencia durante varios siglos. Tampoco podemos olvidar que nuestra tecnología no deja de avanzar. Por lo que no es descartable que también mejore la eficiencia del reciclaje del agua. Por lo que su consumo podría reducirse mucho más. E, incluso, podemos pensar en importar agua desde otros lugares.
Se podría llevar desde asteroides cercanos que proporcionen una fuente de agua relativamente sencilla. O, también, cabe la posibilidad de que se encuentre más agua de lo que se esperaba en la Luna. Esta última quizá sea la posibilidad más prometedora. Porque las técnicas que se utilizan hoy en día solo permiten calcular cuánta agua hay solo en los primeros metros bajo la superficie. A mayor profundidad podría haber mucha más agua. Del mismo modo, eso también deja claro cuál es el primer paso para imaginar un día en el que las ciudades lunares sean una idea plausible: encontrar más agua.
Estudio
El estudio es M. Elvis y J. McDowell; «No cities on the Moon: a billion tons of water is not enough for sustainability». Publicado en la revista Frontiers el 14 de septiembre de 2026. Puede consultarse en este enlace.
Referencias: Phys