La NASA está llevando a cabo una demostración tecnológica para comprobar si las comunicaciones, en el espacio, pueden comportarse de una manera similar a lo que experimentamos en nuestro día a día. Del mismo modo que nuestros móviles pueden usar itinerancia de datos (o roaming), podríamos ver algo parecido en el espacio…

Las comunicaciones en el espacio podrían ser mucho más flexibles

Cuando viajamos de un país a otro, o necesitamos cambiar de red por algún motivo, nuestro teléfono móvil es capaz de pasar de una a otra sin demasiadas complicaciones. La NASA está llevando a cabo una demostración tecnológica, llamada Polylingual Experimental Terminal o PExT, que está permitiendo entender que las misiones espaciales pueden hacer lo mismo. Pueden cambiar sin problemas entre redes de comunicaciones gubernamentales y comerciales. Esto es mucho más útil e importante de lo que pudiésemos pensar.

NASA expande las comunicaciones en el espacio
Concepto artístico de la misión BARD. Crédito: NASA

Las misiones de NASA dependen de información crítica para la navegación, la monitorización del estado de la nave, así como la transmisión de datos a la Tierra. Esta tecnología podría ser muy útil en el futuro. Servirá tanto para misiones gubernamentales como comerciales y permitirá comunicaciones más fiables con menos interrupciones. Lo explicaba Kevin Coggins, de la propia agencia (es el administrador adjunto del programa SCaN (Navegación y comunicaciones en el espacio), mencionando que esta misión les está permitiendo entender lo que pueden hacer.

Así, explica que «PExT ha demostrado que la interoperabilidad entre redes gubernamentales y comerciales es posible cerca de la Tierra». Y que, a la vista de ese éxito, buscarán mantener la colaboración incluso a medida que los sistemas de comunicación se extienden a la Luna y Marte. La banda ancha permite transmitir datos a través de un rango de frecuencias muy grande. Esto permite establecer conexiones entre redes gubernamentales y comerciales. Algo útil porque dará un impulso a la comercialización de las comunicaciones en el espacio.

La transformación de la órbita baja de la Tierra sigue adelante

Esta interoperabilidad entre redes gubernamentales y comerciales ofrece ventajas que hasta ahora no estaban disponibles para las misiones de la agencia espacial. A medida que los proveedores comerciales sigan avanzando en su tecnología y añadiendo nuevas funciones en sus redes, las misiones equipadas con terminales de banda ancha podrán aprovecharlas incluso después del lanzamiento y durante el curso de la misión. Para NASA es algo muy importante porque permitirá que sus misiones cambien de un proveedor a otro sin problemas.

Si una red sufre una interrupción crítica, que impida la comunicación, podrán utilizar otra para seguir adelante con el funcionamiento de la misión mientras la red inicial se recupera. Por esto, el paralelismo con lo que vivimos con nuestros teléfonos móviles es una comparación muy adecuada. Porque, como explican, hoy en día la itinerancia de datos es algo que nos resulta de lo más familiar. Pero, al principio, si la red de nuestro teléfono se caía, nuestro dispositivo se volvía completamente inútil porque no podía funcionar sin ella.

Las misiones espaciales de la NASA, hasta ahora, se enfrentaban a esa misma limitación en cuanto a comunicaciones. Esta demostración tecnológica está mostrando que los terminales de banda ancha pueden conectar las naves a diferentes redes. Algo muy importante para las primeras misiones, en la década de 2030, que pasarán a depender (en mayor o menor medida) de los servicios comerciales. El lanzamiento de la demostración se produjo el pasado 23 de julio, a bordo de la misión BARD, en la que viajaba un terminal de banda ancha.

Las funciones críticas se podrán mantener en marcha

El dispositivo se comunica a través de un rango grande de la banda de frecuencias Ka. Es la que la NASA utiliza habitualmente y también es parte de las frecuencias de los proveedores comerciales. Así que, con BARD en el espacio, se llevaron a cabo una serie de pruebas para comprobar que todo funcionaba como se esperaba. Las pruebas se llevaron a cabo con la red de satélites TDRS de NASA y también con redes de satélites comerciales (de las compañías SES Space & Defense y Viasat). En cada prueba, el terminal fue capaz de completar diferentes operaciones.

La Tierra, vista el 6 de julio de 2015, desde una distancia de 1,5 millones de kilómetros. Crédito: NASA

Según han explicado, eran diferentes operaciones críticas de comunicación y navegación. Cosas que iban desde el seguimiento de la nave en tiempo real y los comandos de misión hasta el envío de datos con una tasa de transferencia alta. La demostración tecnológica ha permitido mostrar el funcionamiento de conexiones entre la nave BARD, diferentes satélites comerciales y el control de misión en tierra. El terminal de banda ancha ha permitido entender que, en futuras misiones de la agencia espacial estadounidense, se podría recurrir tanto a la infraestructura gubernamental como la comercial.

De momento, el siguiente paso de NASA ha sido ampliar la demostración de PeXT durante 12 meses más. En ellas, habrá nuevas pruebas de conexión con la compañía Swedish Space Corporation, Algo que debería comenzar a principios de 2026. Además, la misión seguirá probando diferentes funciones de comunicación en misiones espaciales hasta abril de 2027. Para 2031, la NASA espera poder comprar servicios de comunicación por satélite para sus misiones científicas en la órbita baja de la Tierra. Es un paso más hacia una órbita baja terrestre muy diferente a lo que hemos visto hasta ahora…

Referencias: NASA