Los depósitos de carbón podrían ser una pista importantísima para descubrir si un planeta tiene civilizaciones avanzadas. La idea resulta de lo más interesante porque refleja nuestra propia historia. Fue un elemento esencial para que la tecnología avanzase en nuestro planeta y, seguramente, también lo sería para civilizaciones de otros lugares del cosmos…
Los depósitos de carbón pueden ser una pista muy importante
El carbón es una roca sedimentaria combustible que fue crucial para la tecnología del ser humano. Ahora, un nuevo estudio plantea que también podría ser esencial para que aparezcan civilizaciones tecnológicas avanzadas en exoplanetas rocosos. Los investigadores plantean que hacen falta grandes cantidades de carbón en superficie. Esto permitió dar el salto tecnológico que, primero, nos llevó a forjar acero. Y ese acero, posteriormente, fue esencial para extraer las reservas profundas de combustibles fósiles. El resto de la historia la conocemos.

A partir de ahí, esa disponibilidad de energía permitió el desarrollo de la tecnología. Ya en el siglo XX, hizo que pudiésemos construir radiotelescopios capaces de comunicarse a distancias interestelares. Según este estudio, algo parecido debería haber sucedido también en las posibles civilizaciones extraterrestres avanzadas que puedan existir en la Vía Láctea. En las últimas siete décadas, la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés) se ha centrado en civilizaciones lo bastante avanzadas como para comunicarse a grandes distancias. Bien mediante señales de radio o bien en el espectro visible.
Los investigadores sugieren que, sin acceso al carbón, nuestra civilización no habría podido explotar grandes depósitos de petróleo y gas. Y sin ese salto energético, no habríamos sido capaces de generar el calor y la electricidad necesarios para fabricar y trabajar el acero a gran escala. Ese camino es el que habría llevado, finalmente, a la infraestructura tecnológica que tenemos hoy en día, incluyendo esos radiotelescopios que nos permiten enviar y recibir señales a través del espacio interestelar. A primera vista, el argumento puede parecer bastante extravagante…
Una idea que apunta a pocas civilizaciones extraterrestres
Sin embargo, el equipo cree que hay motivos de peso para plantear que este escenario es esencial. Porque, de ser así, la cantidad de civilizaciones avanzadas que puedan iniciar y mantener comunicaciones interestelares (es decir, enviar señales de radio u ópticas a otros sistemas) sería muy pequeña. Sin una gran fuente de energía, procedente de combustibles fósiles, es difícil que una civilización como nuestra hubiese llegado a desarrollar una infraestructura detectable. El carbón fue extremadamente importante para nuestra civilización desde casi el principio.
Permitió calentar altos hornos a temperaturas suficientes como para producir el acero necesario para extraer (y luego aprovechar) grandes cantidades de petróleo y gas. Estos, a su vez, propiciaron los avances tecnológicos del siglo XX. En el estudio se menciona un detalle importante: las primeras minas de carbón solían tener profundidades inferiores a 30 metros. Los pozos de petróleo, por su parte, estaban generalmente a algo más de 1 kilómetro. El carbón, además, tenía ventajas obvias: era fácil de transportar y, en la práctica, era muy abundante.
Con todo esto en mente, los investigadores plantean una posibilidad: detectar señales atmosféricas basadas en los productos de la combustión del carbón. Lo que podría indicar algo parecido a la Revolución Industrial en un exoplaneta. En particular, explican que la detección de una combinación de niveles altos de dióxido de carbono, que se mantienen en el tiempo, junto a dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, metales pesados y partículas atípicas (como el hollín) sería difícil de explicar por procesos naturales. Sin embargo, no es tan simple como parece.
Los depósitos de carbón como pista hacia otras civilizaciones
El problema es que la fase de consumo de carbón (a gran escala) sería breve. Las tecnofirmas que se desprenderían de esa actividad desaparecerían con rapidez. Así que habría pocas posibilidades de detectar a una civilización que estuviese en su propia Revolución Industrial. El propio estudio recuerda que quizá hasta el 90% del carbón que se usó en la Revolución Industrial en Inglaterra, Europa y Norteamérica se depositó en unos 70 millones de años, entre los periodos Carbonífero y Pérmico, hace entre 330 y 260 millones de años.

Además, hace falta algo más que carbón. Los investigadores destacan la importancia de la tectónica de placas. Porque fue el mecanismo responsable de permitir que esos grandes depósitos de carbón hayan llegado hasta nuestros días. Explican que la tectónica de placas y la deriva continental fueron cruciales para generar cuencas hundidas donde pudo acumularse materia vegetal en grandes cantidades. Pero, ¿podría evitarse esa fase si una civilización llega directamente a la energía nuclear o las energías renovables? Los investigadores lo ven poco probable.
Fue el uso de combustibles fósiles lo que permitió desarrollar todo lo demás y, a su vez, permitió la llegada de esos otros métodos de generación de energía. En cualquier caso, también hace falta que los plazos se alineen. El carbón se formó mucho antes de que apareciese el ser humano. Si no hubiese sido así, nuestra historia podría haber sido muy diferente. Así que es posible que una civilización avanzada necesite muchas coincidencias que son difíciles de replicar. Desde la fotosíntesis hasta la disponibilidad del carbón… Dicho de otra manera: puede que nuestra civilización sea incluso más rara de lo que creíamos.
Estudio
El estudio es L. Taiz, J. Primack, D. Hellinger et al.; «How common are oxygenic photosynthesis and large coal deposits on exoplanets?». Publicado en la revista International Journal of Astrobiology el 12 de enero de 2026. Puede consultarse en este enlace.
Referencias: Universe Today