¿Cuál es la probabilidad de que algún día lleguemos ver la minería de asteroides como un fenómeno real en lugar de un simple deseo o algo propio de la ciencia ficción? Es algo que un equipo de investigadores ha querido comprender analizando el posible interés de estos asteroides.

La minería de asteroides es un anhelo, pero no necesariamente una realidad

Hace unos años, la minería de asteroides era un concepto que estaba de moda y cuya llegada parecía inevitable. Con una industria aeroespacial privada en rápido crecimiento, el sueño de comercializar el espacio parecía cuestión de tiempo. Entre las posibilidades, la idea de tener plataformas y naves espaciales que pudieran extraer recursos de asteroides cercanos a la Tierra, y luego llevarlos a fundiciones en el espacio, estaba al nivel de probabilidad de enviar tripulaciones comerciales a Marte. Es decir, algo que no solo era posible, si no que podría ser cuestión de tiempo.

La probabilidad de que la minería de asteroides llegue a ser real
Fracturas en las rocas del asteroide Bennu. Crédito: NASA/Goddard/University of Arizona

En el camino, hubo mucha especulación y empresas que quebraron. Estos sueños quedaron relegados a un segundo plano hasta que la tecnología madurase y, primero, se pudiesen conseguir otras hazañas. Sin embargo, el sueño de la minería de asteroides y el futuro «pos-escasez» que traería sigue siendo muy atractivo. Además de la más infraestructura y tecnología, hace falta más investigaciones para determinar la composición química de los asteroides pequeños. Esto nos lleva al trabajo que nos ocupa en esta ocasión.

Un estudio liderado por el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC), que ha analizado muestras de asteroides de tipo C (ricos en carbono). Suponen, aproximadamente, el 75% de los asteroides que conocemos. Su trabajo demuestra que estos asteroides podrían ser una fuente importantísima de materias primas, ofreciendo muchas oportunidades para la futura explotación de recursos. El equipo estuvo liderado por el Dr. Josep M. Trigo-Rodríguez y estaba compuesto por una gran cantidad de investigadores españoles (aunque también había de otras nacionalidades).

El papel de las condritas carbonáceas

Es posible que hayamos escuchado alguna vez el nombre de condritas carbonáceas. También conocidas como condritas C, caen a la Tierra con mucha regularidad. Normalmente, no se recuperan para su estudio científico. Lo cierto es que solo representan el 5% de todos los meteoritos. Y su naturaleza frágil hace que se fragmenten con facilidad y se pierdan. Hasta el momento, la mayoría de condritas recuperadas estaban en regiones desérticas, como el Sáhara o la Antártida. El grupo de investigación de Asteroides, Cometas y Meteoritos del ICE-CSIC, que dirige Trigo-Rodríguez, investiga las propiedades fisicoquímicas de asteroides y cometas.

Es el repositorio internacional de la colección de meteoritos antárticos de la NASA. En este estudio, el grupo de investigación seleccionó y analizó las muestras de asteroides, que luego fueron estudiadas por el profesor Jacinto Alonso-Azcárate por medio de la espectrometría de masas. Esto permitió determinar la composición química precisa de las seis clases más comunes de condritas C, proporcionando información valiosa sobre si la extracción de recursos será posible en el futuro. El propio Trigo-Rodríguez explicaba, en un comunicado del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC):

«El interés científico de cada uno de estos meteoritos es que son muestras de asteroides pequeños, no diferenciados, y proporcionan información valiosa sobre la composición química y la historia evolutiva de los cuerpos de los que proceden. En ICE-CSIC e IEEC, nos especializamos en desarrollar experimentos para comprender mejor las propiedades de estos asteroides y cómo los procesos físicos que ocurren en el espacio afectan a su naturaleza y mineralogía. El trabajo que ahora se publica es la culminación de ese esfuerzo de equipo». Conocer la abundancia de materiales en los asteroides es muy importante.

La minería de asteroides depende de diferentes aspectos

Los asteroides son muy variados. Generalmente se agrupan en tres categorías: tipo C (carbonáceos), tipo M (metálicos) o tipo S (silicáceos). Además, también se clasifican por características espectrales y por su órbita. Los asteroides son, en esencia, material sobrante de la formación del Sistema Solar y están muy influenciados por sus 4500 millones de años de historia. Por tanto, conocer la composición de los asteroides es clave para determinar dónde pueden encontrarse diferentes recursos (agua, minerales, etc.). Según los resultados del equipo, la minería de asteroides no diferenciados no parece viable.

Concepto artístico de una operación de minería en uno de los satélites de Marte. Crédito: NASA

Los asteroides no diferenciados son los progenitores de los meteoritos condríticos. El estudio, además, identifica un tipo de asteroide, rico en bandas de olivino y espinela, como un posible objetivo para la minería de asteroides. Además, menciona que deberían seleccionarse asteroides ricos en agua con concentraciones altas de minerales que la contengan. Mientras tanto, será necesario llevar a cabo más misiones de retorno de muestras para comprobar esos asteroides progenitores antes de que la minería pueda hacerse realidad.

Para ello, habrá que desarrollar sistemas de recolección a gran escala y métodos para extraer recursos en microgravedad. La minería de asteroides plantea muchos beneficios, y eso lo hace muy interesante. Además de metales preciosos, son una fuente de agua congelada que permitiría fabricar combustible para cohetes, así como tener agua para beber y para regar cultivos. Es decir, una menor dependencia de la Tierra. Pero, por ahora, lo que parece claro es que hace falta seguir estudiando los asteroides de nuestro entorno… y esperar que la tecnología siga avanzando.

Estudio

El estudio es J. Trigo-Rodríguez, P. Grèbol-Tomàs, J. Íbañez-Insa et al.; «Assessing the metal and rare earth element mining potential of undifferentiated asteroids through the study of carbonaceous chondrites«. Publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society el 8 de noviembre de 2025. Puede consultarse en este enlace.

Referencias: Universe Today