Esta semana, en Astrobitácora 8×03, hablamos de los objetos más pequeños del cinturón de Kuiper y de cómo permiten reconstruir el pasado del Sistema Solar. En YouTube, de la importancia de entender cuál es la topología del universo y de la importancia de entenderlo…
Astrobitácora 8×03: Los objetos del cinturón del Kuiper y sus secretos
El cinturón de Kuiper es el hogar de multitud de objetos pequeños congelados. Plutón es el más grande y, por supuesto, el más conocido. Pero no por ello es el único interesante. Con el paso de las décadas, la tecnología ha mejorado hasta el punto de permitir descubrir objetos cada vez más pequeños. Esto abre las puertas a poder estudiar cómo es el cinturón de Kuiper en sí y, también, reconstruir la historia de las primerísimas etapas del Sistema Solar.

Al estar tan lejos del Sol, esos objetos han cambiado poco a lo largo del tiempo y permiten determinar cómo eran las condiciones originales. Gracias al descubrimiento de más de dos decenas de pequeños objetos (de entre 5 y 10 kilómetros de diámetro), un grupo de investigadores ha buscado entender cuál ha sido su historia en todo este tiempo. ¿Son objetos que se han mantenido bastante intactos o, por el contrario, han sufrido multitud de colisiones? La teoría sugería que esos objetos más pequeños podían ser el resultado de multitud de colisiones.
En ese caso, esos fragmentos se habrían transformado enormemente con el paso del tiempo. Sin embargo, los resultados muestran que no es así. Esos objetos han sufrido cambios, en 4500 millones de años, pero sin llegar a ser tan profundos como para no entender cuáles eran las condiciones del Sistema Solar en aquellos momentos. Como siempre, puedes escuchar Astrobitácora 8×03 en iVoox, en la aplicación de iOS y Android; en la web, en este enlace; o, si lo prefieres, también puedes encontrarlo aquí mismo:
YouTube: La topología del universo
Por otro lado, en YouTube, hablamos de la topología del universo. Aunque puede resultar extraño, es posible que el universo, de alguna manera, esté cerrado sobre sí mismo. Es decir, podríamos encontrarnos con una situación tan extraña como partir en línea recta hacia delante, sin cambios de rumbo… y terminar regresando al punto del que partimos. La experiencia nos resulta familiar si pensamos en una escala mucho más pequeña: nuestro propio planeta. Si salimos del Polo Norte en línea recta y no nos detenemos, llegaremos de nuevo al punto de partida algún tiempo después.

La idea es la misma pero aplicada al conjunto del universo. ¿Cómo se podría sospechar ese fenómeno? Hay algunas ideas que se han planteado a lo largo del tiempo. Pero la más simple es que, si el universo está cerrado sobre sí mismo, deberíamos ver repeticiones. Es decir, una región del universo que está replicada en otro punto muy lejano, sin conexión aparente desde nuestro punto de vista. ¿El inconveniente? Que por ahora no se ha encontrado señal alguna de repeticiones en el universo, por lo que no hay pruebas a favor.
En ese escenario, predomina, naturalmente, lo que ya conocemos. El universo es abierto y, hasta donde dice la teoría, probablemente infinito en extensión en todas las direcciones. Los avances en tecnología, sin embargo, invitan a pensar que quizá no estemos muy lejos de llegar a dar con evidencias que cambien esa imagen. Y, si fuese así, podremos responder a cosas muy concretas que ahora no son fáciles de entender. De eso, y más, hablamos en el vídeo de esta semana, que puedes ver en este enlace o, si lo prefieres, al principio del artículo.