En el primer artículo de esta serie, hablábamos de cómo las matemáticas pueden ser un lenguaje muy importante en la ciencia, y de un equipo que ha trabajado con abejas. Ahora, vamos a repasar lo que cuentan en ese trabajo para entender por qué las matemáticas pueden ser muy útiles en la búsqueda de vida extraterrestre…

Enseñando matemáticas a las abejas

Entre 2016 y 2024, el equipo de investigadores estudió la capacidad de las abejas para aprender matemáticas. Como explican en su estudio, la evolución de abejas y humanos divergió hace más de 600 millones de años. Sin embargo, ambos poseen la capacidad para la comunicación, el comportamiento social y las matemáticas. Las diferencias en nuestros métodos de comunicación son especialmente llamativas. Mientras los humanos hemos evolucionado para utilizar el lenguaje verbal, las abejas han desarrollado un lenguaje físico: la danza del meneo.

Las abejas pueden aprender matemáticas (y II)
Concepto artístico que muestra una estrella iluminando la atmósfera de un exoplaneta. Crédito: NASA Goddard Space Flight Center

A través de los movimientos de su cuerpo, las abejas pueden comunicar la ubicación de recursos (polen y néctar) y otra información vital. Esto incluye tanto la distancia como la dirección de los recursos, además del ángulo del Sol e incluso la calidad de esos recursos. Al igual que el lenguaje hablado humano, la danza del meneo proporciona a las abejas un modo de comunicarse y coordinarse en su sociedad (que es sorprendentemente compleja). Aunque la estructura y el tamaño de nuestros cerebros son tremendamente diferentes, tenemos algo en común.

El comportamiento de las abejas se puede describir como una forma de inteligencia. En este sentido, los patrones de comunicación de las abejas y de otros insectos podrían servir como modelo para buscar algún tipo de inteligencia que pueda ser similar en otros lugares del universo. Los experimentos se realizaron con abejas que volaban libremente y visitaban el laboratorio exterior con regularidad. Como recompensa por participar, recibían agua azucarada. Los resultados fueron muy esperanzadores: las abejas demostraron la capacidad de vincular símbolos con números.

Las sorprendentes capacidades de las abejas en las matemáticas

Pudieron identificar numerales arábigos y romanos concretos, incluyendo el cero. Además, demostraron que pueden resolver problemas con cantidades, así como sumar y restar. Esto proporciona una base para realizar matemáticas más abstractas. La principal conclusión a la que llegan es que los humanos y las abejas, pese a su evolución divergente y a estructuras cerebrales muy distintas, pueden comprender las matemáticas. Este trabajo sugiere que la comunicación entre especies es posible porque existe un lenguaje universal: las matemáticas.

En esencia, las criaturas con estructuras sociales complejas y/o cerebros complejos tienen la capacidad de entender las matemáticas. Así que podrían servir como vehículo de comunicación universal, mediante el que se pueda compartir información y llegar al entendimiento. Cixin Liu en El bosque oscuro, el segundo libro de la saga de El problema de los tres cuerpos, planteaba su propia solución para la paradoja de Fermi. En ella, sugiere que la comunicación interestelar estaría sujeta a lo que llama cadenas de sospecha.

A fin de cuentas, las enormes distancias entre civilizaciones provocarían retrasos en la comunicación. Si a eso le sumamos las barreras culturales, se fomentaría la paranoia entre las especies que se comunican. Por lo que podrían llegar a la conclusión de que es mejor atacar primero antes que arriesgarse a ser atacadas. Pero las civilizaciones que comprendan las matemáticas podrían reducir ese miedo mostrando que muchas especies tienen algo en común. Sería una base perfecta para poder comenzar relaciones de manera pacífica.

¿Cómo se enfrentan otras especies a las matemáticas?

De cara al futuro, el equipo espera explorar cómo distintas especies podrían desarrollar enfoques diferentes hacia las matemáticas. Algo parecido a cómo algunas lenguas contienen una gran cantidad de dialectos. Esto es especialmente importante para poner a prueba teorías sobre si las matemáticas son una consecuencia de la inteligencia (y, por tanto, universales) o si son una construcción humana. Es algo que ha sido objeto de debates intensos desde mucho antes de que se llevase a cabo el Proyecto Ozma.

Esta ilustración es la que utiliza Breakthrough Initiatives para su iniciativa Breakthrough Listen. Crédito: Breakthrough Initiatives

Pero ha ganado mucha importancia en los últimos años, a medida que los trabajos en SETI y METI (búsqueda y comunicación con civilizaciones extraterrestres, respectivamente) se popularizan cada vez más. Gracias a iniciativas como SETI@home o proyectos como Breakthrough Listen y la creciente importancia de la ciencia ciudadana, estas preguntas son cada vez más importantes. A fin de cuentas, buscar civilizaciones extraterrestres y entender cómo se podrían comunicar es una cuestión que abarca tanto la teoría como la tecnología.

Además, es un ejemplo más de cómo las especies de la Tierra están repletas de sorpresas. El ser humano es la más avanzada, sin duda, pero también hemos visto cosas como la capacidad de comunicación de delfines y ballenas, o la sorprendente capacidad de los cuervos para resolver problemas. ¿Cuántas lecciones más podremos aprender de las especies que pueblan nuestro planeta? Seguro que todavía quedan muchas…

Estudio

El estudio es A. Greentree, S. McFarlane, A. Dyer et al.; «Could Mathematics Be the Language of the Universe?: An Insight from Our Distant Relatives». Publicado en la revista Leonardo el 8 de diciembre de 2025. Puede consultarse en este enlace.

Referencias: Universe Today, The Conversation