¿Y si la Vía Láctea tiene demasiadas galaxias satélite?

La Gran Nube de Magallanes (que no la podemos ver desde el Hemisferio Norte) Crédito: NASA

La Vía Láctea tiene multitud de galaxias satélite a su alrededor… hasta el punto de que algunos astrónomos se preguntan si podrían ser demasiadas. Es un planteamiento que resulta llamativo porque parece algo absurdo, a fin de cuentas, ¿qué importancia podría tener?

La Vía Láctea tiene demasiadas galaxias satélite… ¿o no?

Sin duda, las dos galaxias satélite mejor conocidas de la Vía Láctea son las dos Nubes de Magallanes. Pero sabemos que no son sus únicos satélites. Tiene, como mínimo, 61 galaxias satélite a una distancia de 1,4 millones de años-luz. Por ponerlo en contexto, la galaxia de Andrómeda está a 2,5 millones de años-luz. No se descarta que haya incluso más. Un equipo de astrónomos ha estado buscando más satélites, utilizando el telescopio Subaru. Hasta ahora, han analizado solo el 3% del firmamento. Para sorpresa de todos, han descubierto nueve nuevas galaxias satélite.

El telescopio Subaru, en Mauna Kea, Hawái (y por extraño que pueda parecer, es del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, no de EEUU). Crédito: Denys/Wikimedia Commons

Son muchas más de lo que se esperaba. Los datos de la sonda Gaia, el satélite que está recopilando información precisa de multitud de objetos astronómicos, sugiere que la mayoría de galaxias satélite de la Vía Láctea son recién llegadas. Esto es cierto incluso con las Nubes de Magallanes. Lo que no se sabe es si alguna llegará a caer en la Vía Láctea. En esencia, porque no hay una medida precisa de la masa de nuestra galaxia. Esta búsqueda pretende expandir nuestro conocimiento de esta pequeña región del universo, a través de esta búsqueda.

Es la primera búsqueda detallada de galaxias satélites de la Vía Láctea. El estudio, que ha publicado un grupo de investigadores, detalla los hallazgos hechos hasta el momento. Se han logrado con el telescopio Subaru y una encuesta astronómica. El observatorio se encuentra en el monte Mauna Kea, en Hawái. El telescopio Subaru tiene un diámetro de 8,2 metros. Hasta 2005, fue el telescopio con el espejo único más grande del mundo. En todos los telescopios, cuanto más grandes sean los espejos, más luz podrán recoger.

La dificultad de buscar objetos tenues

Esto permite que los telescopios puedan detectar objetos más tenues y, también, captar un mayor nivel de detalle. En la actualidad, naturalmente, han sido muchos los observatorios que han logrado superar la capacidad de recolección de luz del telescopio Subaru. Los telescopios con múltiples espejos son cada vez más populares. Uno de los objetivos del estudio es, también, entender de qué manera está distribuida la materia oscura. No podemos olvidar que ese modelo describe de una manera muy elegante cómo es el universo.

El concepto es sencillo. El universo está dominado por algo llamado materia oscura fría. Solo interactúa con la gravedad y, por tanto, no puede captarse en el espectro visible. Su efecto sólo se puede ver al analizar el universo desde el punto de vista de las interacciones gravitacionales. Podemos citar un ejemplo muy popular para ilustrarlo. El cúmulo de Coma (un enorme cúmulo de galaxias) no tiene suficiente gravedad para mantenerse unido. Esto es, claro está, si nos limitamos a la gravedad ejercida por la materia visible en el cúmulo.

La presencia de materia oscura sí permite explicar por qué este cúmulo, que debería haberse dispersado hace tiempo, es capaz de permanecer unido. A pesar de esto, el modelo sufre a la hora de describir la estructura en el universo local. Predice que la Vía Láctea debería tener cientos de galaxias satélite. Hasta hace poco, solo se conocían un puñado de galaxias satélite de la Vía Láctea. Así que eso contradecía al modelo. De hecho, esta particularidad es conocida como el problema de los satélites faltantes de la Vía Láctea y era una posible pista de que el modelo quizá no es suficientemente robusto.

La Vía Láctea tiene demasiadas galaxias satélite según una nueva estimación

El equipo de investigadores espera que su trabajo permita conseguir las pistas necesarias para comprender este problema. En el estudio se explica que los datos obtenidos antes de 2018, de una región del cielo que cubre 676 grados, mostró tres posibles galaxias satélite de la Vía Láctea. Se trata de Vir I, Cet III y Boo IV (haciendo referencia a las constelaciones de Virgo, Cetus y Bootes). Los datos publicados en los tres años posteriores, cubriendo 1140 grados, desvelaron dos posibles galaxias satélite adicionales: Sext II y Vir III (de nuevo Virgo y Sextans).

Concepto artístico de la Vía Láctea. Crédito: NASA

Sorprendentemente, el modelo sugiere que debería haber 3.9 ± 0.9 galaxias satélites dentro de un cierto radio de la Vía Láctea. En su lugar, han determinado que hay nueve. Es decir, el problema podría no ser de galaxias faltantes, si no de un exceso. Parece que la Vía Láctea podría tener demasiadas galaxias satélite a su alrededor. Sin embargo, los propios investigadores aclaran la situación. Explican que su investigación está basada en valores estadísticamente pequeños. También han realizado varias suposiciones sobre la distribución de esas galaxias satélite.

Para poder avanzar, necesitarán realizar nuevos estudios de estrellas en las galaxias satélite. Es algo que resulta curioso. Si este estudio está en lo correcto, se ha pasado de un extremo al opuesto y eso resulta igualmente problemático. Porque, en su lugar, lo que indicaría es que el modelo es incapaz de explicar por qué la Vía Láctea tiene muchas más galaxias satélite de lo que indicaría la teoría. Es decir, seguiría siendo una señal de que algo no termina de cuadrar. Habrá que ver qué descubre este equipo en sus próximos estudios…

Estudio

El estudio es D. Homma, M. Chiba, Y. Komiyama et al.; «Final Results of Search for New Milky Way Satellites in the Hyper Suprime-Cam Subaru Strategic Program Survey: Discovery of Two More Candidates». Publicado en arXiv, puede consultarse en este enlace.

Referencias: Universe Today

Alex Riveiro: Divulgador científico. Autor de "Hacia las estrellas: una breve guía del universo", "Más allá de las estrellas: ¿estamos solos en el universo?" y la saga de ciencia ficción "Ecos de un futuro distante". Colaborador en eltiempo.es y Otros Mundos. También en Twitter, YouTube, Twitch e iVoox.
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